Esta mañana he vuelto a oír su voz en las risas de los niños, en el duro campo, en las casas dolientes, en los cuerpos sanos.
Esta mañana he vuelto a oír su voz en las risas de los niños, en el duro campo, en las casas dolientes, en los cuerpos sanos.
Dejan huellas de rabia, dolor, bondad, inocencia, libertad… Buscan un hogar donde descansar.
Los años otorgan libertad para hablar y callar, para nombrar a las cosas por su nombre, para decir la verdad claramente.
Hombres y mujeres buscan el mate y el tereré manso
del pueblo.
Aquel caluroso domingo de agosto nos regaló una tarde de paseo.
Dejadme ahora que os hable de las flores en Paraguay, si las dejáis hablar, todos los vientos se tornarán palabras.
La tierra huele. Un aroma manso la envuelve tiernamente. Es tierra austera, sufrida, campesina.
Paulino permanece postrado en su lecho humilde un día tras otro y otro …
Hace tiempo comprendí que te gustan las casas de los pobres, de los pequeños, donde habitan tus íntimos.
Esta mañana he vuelto a oír su voz en las risas de los niños, en el duro campo, en las casas dolientes, en los cuerpos sanos.
Dejan huellas de rabia, dolor, bondad, inocencia, libertad… Buscan un hogar donde descansar.