Si confiamos auténticamente en la escritura, en nuestra propia experiencia y en nuestra propia sensatez, sólo podemos concluir que Dios tiene cierto sentido del humor, incluso fuerte y astuto. ¿Dónde está la evidencia?
Si confiamos auténticamente en la escritura, en nuestra propia experiencia y en nuestra propia sensatez, sólo podemos concluir que Dios tiene cierto sentido del humor, incluso fuerte y astuto. ¿Dónde está la evidencia?
Las despedidas pueden ser duras. Cuando amamos a alguien que se marcha, hay siempre tristeza, particularmente desgarradora cuando ese ser querido se ausenta por muerte. Aun así, sabemos por experiencia que al final del día las despedidas no son tanto una muerte cuanto una transición. Una manera de estar presente uno con otro está acabando y dando paso a otra que es solo el comienzo y, a la larga, servirá mejor al amor.
No todo puede ser arreglado ni remediado, pero todo debería ser llamado con propiedad. Richard Rohr dijo eso. James Hillman sugiere algo semejante al escribir que un síntoma sufre al máximo cuando desconoce adónde pertenece.
“Lo excusable no necesita ser excusado y lo inexcusable no puede ser excusado". Michael Buckley escribió esas palabras comentando la triple traición de Pedro a Jesús. Este es el marco. Pedro había traicionado a Jesús en su hora más comprometida, no por maldad, sino simplemente por debilidad. Ahora, al mirar a Jesús por primera vez desde aquella traición, Pedro se siente comprensiblemente intranquilo. ¿Qué se dice después de traicionar a alguien?
¿Dónde podemos confluir todos los creyentes más allá de las divisiones creadas por la historia, el dogma, la denominación y la religión? ¿Dónde hay un lugar en el que toda gente de corazón sincero pueda encontrar un motivo común y tomar parte en el culto todos juntos?
Un amigo mío, algún tanto cínico para con la iglesia, indicó recientemente: “Lo que está tratando de hacer la iglesia institucional de hoy es poner su mejor rostro al hecho de que está muriéndose. Básicamente, está tratando de manejar una muerte”.
Hace varias semanas murió mi hermano mayor George. Su muerte fue de algún shock, ya que se había mantenido en una salud relativamente buena hasta una semana antes de que muriera. Su historia es digna de contarse. Ninguna comunidad, dijo Mircea Eliade una vez, debería descuidar sus muertes.
La historia bíblica de Saúl es una de las grandes tragedias de toda la literatura. La historia de Saúl da ocasión a que Hamlet se parezca a un personaje de Disney. Hamlet, al menos, tenía poderosas razones para la amargura que le cercaba. A Saúl, dado el comienzo que tuvo, le tenía que haber resultado mejor, mucho mejor.
Hace más de medio siglo, Flannery O’Connor escribió un cuento, A good man is hard to find (“Un hombre bueno es difícil de encontrar”). Uno de los principales personajes del cuento es una anciana, una persona difícil, terca y no particularmente feliz. Viajando a Florida con su familia, está protestando y quejándose constantemente.
Crear la raza humana puede que sea el error más grande que la evolución cometió. Douglas Abrams escribe esto en The book of hope (“El libro de la esperanza”), un libro del que es coautor con Jane Goodall. Aun cuando esa es una visión más bien desesperante, al fin, este libro es un libro de esperanza, aun no sin lanzar un aviso espantoso…
¡Enamorarse! Usamos esta expresión para referirnos a muchas cosas: Te puedes enamorar de un bebé, de un equipo deportivo, de una ciudad, de un trabajo o de otra persona. Con todo, reservamos el primer analogado de esta expresión para una cosa: el enamoramiento emocional, ese sentimiento embriagador que percibimos por primera vez cuando nos encontramos con alguien a quien sentimos como un alma gemela.