Ronald Rolheiser | En el Exilio
Daniel Berrigan dijo una vez Antes de tomarte en serio lo de Jesús, piensa detenidamente en lo bien que te vas a ver en el madero.
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Daniel Berrigan dijo una vez Antes de tomarte en serio lo de Jesús, piensa detenidamente en lo bien que te vas a ver en el madero.
Proclade | Adviento 2024
Las primeras páginas de la Biblia nos ofrecen una serie de historias situadas al principio de la historia que están destinadas a explicar por qué el mundo de hoy es como es.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
Nuestra fe nos asegura que, dado el amor y la benevolencia del Dios en quien creemos, sólo nos aguarda la segunda opción, la felicidad. Y nosotros ya lo intuimos.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
En la Última Cena, cuando Jesús instituyó la Eucaristía, eligió el uso de dos elementos, el pan y el vino.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
Los credos nos cimientan. En una breve fórmula resumen los principales contenidos de nuestra fe y nos mantienen atentos a las verdades que nos sostienen.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
De Pierre Teilhard de Chardin nos vienen estas palabras: “Porque, Dios mío, a pesar de que carezco del celo del alma y de la sublime integridad de tus santos, aun así he recibido de ti una irresistible afinidad por todo lo que se agita en la oscura masa de la materia; porque sé que yo mismo soy irremediablemente menos hijo del cielo e hijo de la tierra”.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
En mi opinión, Jesucristo era la segunda persona de la Trinidad, que tomó carne en el momento de la encarnación y es aun ahora nuestro Dios, nuestro abogado y nuestro amigo en el cielo.
En los Evangelios se recoge un incidente en el que los discípulos de Jesús se mostraron incapaces de expulsar a un determinado demonio. Cuando preguntaron a Jesús por qué, él respondió que ciertos demonios únicamente pueden ser expulsados por medio de la oración. El...
Ronald Rolheiser | En el Exilio
Hay momentos en que nuestro mundo se desmorona. ¿Quién no ha tenido esa sensación? «¡Me estoy desmoronando! ¡Esto me supera! ¡Mi corazón está roto! ¡Me siento traicionado por todo! ¡Nada tiene sentido! ¡La vida está patas arriba!»
Ronald Rolheiser | En el Exilio
Hace varios años, un amigo mío hizo una propuesta de matrimonio muy poco romántica a su prometida. Tenía poco más de cuarenta años y había sufrido varias desilusiones amorosas, algunas de ellas, según su propia confesión, fueron su culpa, resultado de cambios inesperados en sus sentimientos.
Ronald Rolheiser | En el Exilio
Hace varios años, un ministro presbiteriano al que conozco desafió a su feligresía a abrir más plenamente sus puertas y su corazón a los pobres.