Autor

Nicolas Caballero cmf

Sólo el silencio es iniciático (I)

Sólo el silencio es iniciático (I)

Iniciación’ significa, sobre todo, ‘comenzar’; entrar en un ámbito de constatación, de vivencia o, tal vez, de experiencia del misterio, en nuestro caso de Dios. ‘Tú, Señor, estás cerca’, de lo contario el Dios del que hablemos será un Dios de ‘oídas’.

Un acto fundamental de sinceridad

Un acto fundamental de sinceridad

Consentir significa aceptar lo que Dios quiera y en la forma en que lo quiera. Es aceptar su presencia oscura como un ‘acontecimiento’ en el que estoy sumergido y en el que quiero estar anegado.

Afectado por el Misterio

Afectado por el Misterio

Cuando está ocurriendo el ‘acontecimiento’ de estar con Dios, no trates de indagar.

Mi experiencia sacerdotal

Mi experiencia sacerdotal

Espero que mi sacerdocio le guste a Dios porque espero-creo- que me lo ha dado todo Él.

Aproximación a la interioridad (II)

Aproximación a la interioridad (II)

La aparente ineficacia de la oración; la aparente falta de resultados pueden provocar tu angustia y desánimo. Tú quieres ver algo; quieres sentir algo. Pero, no ves ni sientes nada.

Aproximación a la interioridad (I)

Aproximación a la interioridad (I)

Es necesaria una reforma del hombre para que vuelva a su tratar consigo mismo y pueda sentir de nuevo el toque, la llamada de Dios que cuando llama, quiere encontrarnos ‘en casa’.

Orar en toda circunstancia

Orar en toda circunstancia

Muchos se sienten mal y se agobian porque queriendo orar, quieren orar a su modo. Quieren conducir el proceso de su oración personal, lo que es impensable, quieren sentirse de un modo determinado creyendo que la oración requiere estar feliz, alegre, centrado.

La oscuridad, escenario de nuestra presencia

La oscuridad, escenario de nuestra presencia

Es maravilloso saber que ‘donde muere el razonamiento, nace el acontecimiento’. Estar presentes en esa presencia oscura es nuestro destino y al ámbito de nuestra seguridad ya que la oscuridad de Dios es más clara que lo más claro de los hombres.

Sólo el silencio es iniciático (III)

Sólo el silencio es iniciático (III)

Si la conciencia, que es fundamentalmente ‘mirada silenciosa’, no trasciende las palabras y los ritos, todo quedará sin fundamento y será verdad que quien comenzó a edificar no pudo terminar (Lc 10,40).

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