El evangelista Mateo también conoce el dinero de los impuestos y toma postura ante él.
El evangelista Mateo también conoce el dinero de los impuestos y toma postura ante él.
Tu vida fue una locura, una versión inacabada pero auténtica del evangelio o, si me permites, una llamada personalísima de Dios.
Aborrezco y detesto la mentira, el retruécano, la doble lengua, la picardía, la astucia, la melosidad, la hipocresía y pido a Dios no me deje caer en sus lazos y trampas.
Graba a fuego en nuestro corazón tu verdadera imagen porque somos hijos tuyos.
Es posible que nuestra vida, pese a nuestro voto de pobreza, se muestre titubeante: ¿a qué altar acudir?
Que todas mis intenciones acciones y operaciones sean puramente ordenadas en servicio y alabanza de tu divina Majestad.
Cuantos formamos la Iglesia, debemos evocar constantemente el perdón que nos otorga Cristo y las exigencias de la vida fraterna.
Cierto día escribiste que las vidas de los santos son una especie de comentario al evangelio. Sin imaginarlo, estabas definiendo la tuya.
Padre, sabemos que nos conoces y nos amas. Gracias, Abbá. Nos ponemos en tus manos.
Contra Cristo o a favor de él, fuiste siempre una fiera que sabía rugir o acariciar, como todos los leones de raza.
A los ojos de Dios, es decir, conforme a lo que dice la Ley, ¿es lícito pagar tributo al César o no?.