Te damos gracias por nuestra familia religiosa y por todos y cada uno de sus miembros.
Te damos gracias por nuestra familia religiosa y por todos y cada uno de sus miembros.
Haznos sensibles a la acción de tu Espíritu que construye y alienta nuestra comunidad.
Concédenos, Señor, la experiencia de la unidad en nuestra vida interior y en nuestra relación con los hermanos.
Padre, hoy quiero pedirte por mis hermanos de comunidad.
‘No busco el éxito ni el aplauso: yo toco para Dios’
Señor, tú has pasado por mi vida, has llamado a mi puerta, has pronunciado mi nombre y yo he escuchado tu voz.
Señor Jesús, gracias por haberme llamado a cuidar a mis hermanos enfermos.
Uno para todos: hombres y mujeres, negros y blancos, sanos y enfermos, ateos y creyentes.
No permitas, Señor, que viva y muera con un corazón egoísta, preocupado sólo de tener yo lo necesario.
Ayúdanos, Señor, a acoger la vida que tú nos regalas y a cultivarla día a día.
Te damos gracias por nuestra familia religiosa y por todos y cada uno de sus miembros.