Una circunstancia temporal se convierte en llamada a interrumpir nuestra posible inercia.
Una circunstancia temporal se convierte en llamada a interrumpir nuestra posible inercia.
Una manera de vivificar nuestra identidad cristiana es viviendo ’en forma eucarística’.
Esta noche no la podemos dormir:’nos visitará el sol que nace de lo alto…’
Que la fidelidad brote de nuestro corazón, como obsequio a la santidad de Dios que nos visita.
“Mirad, yo envío mi mensajero para que prepare el camino ante mí”
Tres mujeres: Ana, Isabel y María; tres maternidades por el favor de Dios.
El testimonio de aquellos caminantes no es invento para buscar consuelo. No es necesidad del afecto, porque no se muera el recuerdo del que amas. ¡Cristo ha resucitado, según las Escrituras!
De no haber sido verdad que los discípulos del Señor habían podido tocar las huellas transfiguradas de las llagas de su Pasión, la imaginación no habría podido forjar que habían reconocido al Resucitado por esas señales.
En el Evangelio se afirma que lo que hagamos al prójimo, se lo hacemos a Cristo. Los santos de todos los tiempos han tenido el don de descubrir en los más pobres, débiles, enfermos o marginados el paso del Señor.
Jesús ha querido darse a reconocer a sus discípulos en el gesto más emblemático para los cristianos, la fracción del pan.
La noche de Pascua está estrechamente vinculada al simbolismo del agua. Las lecturas de la Creación y del relato de la salida de Egipto, la bendición del agua, la renovación de las promesas bautismales, la aspersión con el agua bendecida son referencias pascuales.