Un tapiz de ensueño que se adentra por los ojos y llega a plasmarse en lo profundo del ser.
Un tapiz de ensueño que se adentra por los ojos y llega a plasmarse en lo profundo del ser.
La actividad humana es una forma de autorrealización y de cooperación con el Dios creador.
Leed, leed con atención, y lo haréis seguramente con el
corazón algo oprimido, pero con el alma muy ensanchada.
Si el asombro fuera felicidad, cuantos leyeran estas páginas serían plenamente felices. Os lo aseguro
a la Virgen Dolorosa
Ay momentos en que nuestras casas se pueblan de enfermedades y de dolor. Seres queridos, personas mayores, se hacen en nuestros hogares habitantes de los «lechos del dolor» o de los «sillones de enfermos». Otras veces no están en cama, ni en los sofás de
Un tapiz de ensueño que se adentra por los ojos y llega a plasmarse en lo profundo del ser.
La actividad humana es una forma de autorrealización y de cooperación con el Dios creador.
Leed, leed con atención, y lo haréis seguramente con el
corazón algo oprimido, pero con el alma muy ensanchada.
Si el asombro fuera felicidad, cuantos leyeran estas páginas serían plenamente felices. Os lo aseguro
a la Virgen Dolorosa