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Los diez mandamientos de la misericordia

Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano, cmf) -

Entre los Diez Mandamientos, uno empieza con la palabra “acuérdate”: Acuérdate de mantener santo el Sábado. Nos recuerda tener en cuenta algo que ya sabes. Hay mandamientos de misericordia escritos en nuestro mismo ADN. Ya los conocemos, pero necesitamos recordarlos más explícitamente. ¿Cuáles son?

Los diez Mandamientos de la Misericordia:

1.- Recuerda que la misericordia descansa lo más profundamente en el corazón de Dios.
Pocas cosas acercan tanto la esencia de Dios como lo hace la misericordia. La misericordia es la esencia de Dios. La Escritura usa palabras tales como entrañable bondad y compasión  para tratar de definir lo que constituye la misericordia de Dios, pero el concepto bíblico central, captado en el concepto hebreo de hesed, connota una relación que ama, abraza y perdona aun cuando -y en especial cuando- no podemos llegar a medir o merecer lo que nos es dado.

2.-  Recuerda que la misericordia es la esencia de toda religión verdadera.
En toda religión y espiritualidad, en todas creencias, tres cosas tratan de reclamar lo que es central: apropiada práctica religiosa, apertura a los pobres y compasión. Al fin, no están en oposición, sino son piezas complementarias de un todo religioso. Pero para que la práctica religiosa y la apertura a los pobres sean una apertura del amor de Dios y no del ego humano, necesitan ser predicadas sobre la compasión, la misericordia. El contenido más profundo de toda religión es esta invitación: Sed compasivos, misericordiosos, como Dios es compasivo.

3.- Recuerda que todos nosotros nos hallamos siempre necesitados de misericordia.
Hay mayor alegría en el cielo por solo un pecador que se convierte que por noventa y nueve justos. ¿Ama Dios más a los pecadores que a los justos? No hay personas justas. Resulta más bien que nosotros sentimos más el amor de Dios cuando admitimos que somos pecadores. Ninguno de nosotros llega a comprenderlo nunca. Pero, como tan confortantemente enseña san Pablo, la cuestión es que no tenemos que llegar a comprenderlo. Esto es lo que significa misericordia. Es inmerecida, por definición.

4.- Recuerda que, habiendo recibido misericordia, debemos manifestar misericordia a otros.
Sólo recibimos y poseemos de la misericordia de Dios y la misericordia de otros cuando extendemos esa misma misericordia  a otros. La misericordia tiene que fluir a través de nosotros. Si no la extendemos a otros, venimos a ser auto-indulgentes y demasiado severos para con otros.

5.- Recuerda que sólo la práctica de la misericordia nos hace libres.
Recibir y dar la misericordia es la única cosa que nos libera de nuestra congénita propensión a auto-buscarnos, auto-justificarnos y juzgar a otros. Nada nos libera más de la tiranía del ego que lo que nos libera la práctica de la misericordia.

6.- Recuerda que la misericordia no es opuesta a la justicia, sino que es su culminación.
La misericordia, como tan competentemente expresa Walter Kasper, no es “una especie de suavizante de ropa que socava los dogmas y mandamientos, y revoca el significado central y fundamental de la verdad”. Esa es la acusación que los fariseos hicieron contra Jesús. La misericordia está donde se supone que termina la justicia.

7.- Recuerda que sólo la práctica de la misericordia hará que llegue el Reino de Dios.
Jesús nos prometió que algún día los mansos heredarán la tierra, los pobres comerán hasta saciarse -rica comida- y todas lágrimas serán enjugadas. Eso sólo puede suceder cuando la misericordia reemplace al auto-interés.

8.- Recuerda que la misericordia necesita también ser practicada colectivamente.
No nos basta con ser misericordiosos en nuestras propias vidas. La misericordia está marginada en una sociedad que no atiende suficientemente a aquellos que son débiles o están necesitados, de igual manera como está marginada en una iglesia que es juzgadora. Debemos crear una sociedad que sea misericordiosa y una iglesia que sea también misericordiosa. La misericordia, sola, permite la supervivencia de los más débiles.

9.- Recuerda que la misericordia nos llama a hacer obras espirituales y materiales.
Nuestra fe cristiana nos desafía a practicar la misericordia de doble manera, corporal y espiritualmente. Las clásicas obras de misericordia corporales son: Dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, dar posada a los sin-techo, vestir al desnudo, visitar a los enfermos, visitar a los presos y enterrar a los muertos. Las clásicas obras de misericordia espirituales son: Instruir al ignorante, dar consejo al que duda, confortar al afligido, amonestar al pecador, perdonar las injurias , soportar con paciencia las adversidades y rogar por los vivos y los difuntos.  Dios nos ha dado diferentes dones, y todos nosotros somos mejores en algunos de éstos que en otros, pero la misericordia está patente en todos ellos.

10.-  Recuerda que nuestras vidas son un diálogo entre la misericordia de Dios y nuestra debilidad.
La única cosa a la que estamos adecuados es a ser inadecuados. Siempre quedamos cortos en algo, no obstante la verdad de nuestra sinceridad, buena intención y fuerza de voluntad. Sólo la misericordia, recibiéndola y dándola, nos puede apartar de las agitadas aguas de nuestras propias ansiedades, inquietud y tristeza. Sólo conociendo la misericordia conocemos la gratitud.

Este año, 2016, el papa Francisco nos ha pedido a todos vivir un año de misericordia, contemplar el misterio de la misericordia “como un manantial de gozo, serenidad y paz”. La misericordia -piensa él- es el secreto para poner un rostro creíble a Dios, para poner un rostro creíble a nuestras iglesias y para caminar con seguridad en nuestras propias vidas.

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icono comentarios 3 comentarios

Comentarios

JORGE SEGURA JORGE SEGURA
el 24/5/16
QUERIDOS HERMANOS {AS{ QUE TENGAN UN AÑO Y LO QUE NOS RESTA POR VIVIR, LLENO DE BUENAS OBRAS DE MISERICORDIA, PRIMERO CON LOS DE CASA, LOS VECINOS, LOS QUE VAS ENCONTRANDO A TU PASO Y CON EL MUNDO ENTERO, HACI DIOS TENDRA PARA TI, TODA LA MISERICORDIA QUE FUISTE CAPAS DE DAR EN TU PASO POR ESTA BENDITA TIERRA,NO DESPERDICIES ESTA GRAN OPORTUNIDAD DE HACERLO, AHORA QUE AUN ES TIEMPO, PARA QUE LLEVES BUENAS CUENTAS AL CREADOR, CUANDO NOS LLLAME A CUENTAS,,, AMA CON TODO TU CORAZON AL SEÑOR , A TI MISMO Y A LOS DEMAS, PARA QUE HACI TU PASO POR ESTE MUNDO,, VALGA LA PENA.....LOS QUIERO Y LOS QUIERO BIEN.
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Marielena aguil Marielena aguil
el 19/5/16
La misericordia de Dios es el quehacer diario del cristiano. Donde tenemos que alimentarnos de rlla a traves de la oracion para luega llevarla donarla alnprojimo. No se nace con ella se adquiere a traves de nuestra conversion diaria. Aunque creo que si hay actos misericordiosos de muchos, pero no necesariamente nos acompana diariamente. Por nuestros apegos a lo mundano
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Martha Martha
el 17/5/16
Uno de los mandamientos de Moises en el Sinai, nos
recuerda guarder el sabado para dedicarlo al Senor y
descansar; asimismo los 10 Mandamientos de la Mise-
ricordia nos recuerda que nuestra obligacion es poner
en practica el Amor que generosamente Dios nos rega-
la no para que lo guardemos sino para que lo distribu-
yamos a nuestros semejantes.
Los 10 Mandamientos de la Misericordia abreviados:
1-
La Misericordia de Dios yace en su Corazon y nos invita a que la usemos siendo compasivos y miseri-
cordiosos como EL.
2- La Misericordia es la Naturaleza de toda Fe.
3- Nos es necesaria en toda la vida.
4- Estamos obligados ,si la obtenemos, a distribuir-
la entre los demas.
5- Nos libera del "egocentrismo "
6- Podemos encontra ... » ver comentario
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