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La pornografía y lo sagrado

Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano, cmf) -

Los antiguos griegos tenían dioses y diosas para todo, incluso una diosa de la Vergüenza llamada Aidos. La vergüenza, para ellos, significaba mucho más de lo que normalmente significa para nosotros. En su mentalidad, vergüenza suponía modestia, respeto y una cierta reticencia necesaria ante cosas que debían permanecer privadas y ocultas. La diosa de la vergüenza te instruía sobre cuándo apartar los ojos de cosas demasiado íntimas para ser vistas. La vergüenza, según la entendían, contenía una modestia y reverencia que se suponía que  sentías en presencia de algo sagrado o cuando recibías un reglo o hacías el amor.

Tenían un mito intrigante que aseguraba esto: Afrodita, la diosa del Amor, nace del mar; pero, en cuanto se eleva sobre las olas con su deslumbrante belleza, su desnudez es protegida por tres deidades: Aidos, la diosa de la vergüenza; Eros, el dios del amor; y Horai, la diosa de la decencia. Las tres protegen su desnudo cuerpo con amor, decencia y vergüenza. Para los antiguos griegos, esta era una verdad religiosa que enseñaba que, sin estas tres deidades de protección, no se debería ver el cuerpo desnudo. Cuando la desnudez (de cualquier clase) no está protegida por estas deidades, está expuesta y deshonrada injustamente.

Refiero este mito para presentar un alegato en contra de la pornografía, ya que hoy es aceptada demasiado ingenuamente en la cultura, y su verdadero daño no está generalmente reconocido.

Permitidme empezar así. Primero, la pornografía de internet es hoy, con mucho, la mayor adicción del mundo entero. Ningún analista ni crítico creíble negará eso. Como todas adicciones, es también mortal. Sin embargo, vemos más y más que la sociedad se vuelve despreocupada e incluso indiferente a ella. La pornografía está por todas partes, frecuentemente se considera inofensiva, y no es extraño ver que las comedias de situación convencionales de la televisión hablan de la colección pornográfica de alguien como podían hablar de su colección de aviones de juguete. Más aún, tenemos más gente que desafía positivamente a aquellos que hablan claro contra la pornografía. Yo he tenido compañeros, teólogos cristianos, que han dicho: “¡Por qué somos tan estrictos respecto a ver sexo! El sexo es la cosa más bella que Dios nos dejó, ¿por qué no se puede ver?”

¿Por qué no se puede ver? Podríamos empezar con la afirmación de Carl Jung de que una de nuestras mayores ingenuidades es que creemos que la energía es amiga y que siempre la podemos controlar. No lo es. La energía es imperialista, quiere dominarnos y controlarnos. Una vez que nos atrapa, puede resultar duro liberarnos de ella. Esa es una de las razones por las que la pornografía es tan peligrosa. Su energía atrapa como una posesión diabólica.

Pero la pornografía no es sólo peligrosa, también está equivocada, malamente equivocada. Esos que declaran que el sexo es bello y que no debería haber nada malo en verlo, tienen, de hecho, razón a medias; el sexo es bello… pero su energía y desnudez son tan poderosas que no debería ser visto, al menos no sin la asistencia de las deidades del amor, la decencia y la vergüenza.

Como cristianos, no creemos en un panteón de dioses y diosas, creemos en un solo Dios; pero ese Dios contiene a todos los otros dioses, incluso a Afrodita, Aidos, Eros y Horai (Belleza, Vergüenza, Amor y Decencia). Además, ese Dios está siempre defendido de nuestra mirada, cubierto, escondido, para no acercarnos, excepto con reverencia y por una razón. Nuestra fe nos dice que nadie puede mirar a Dios y vivir.

Por eso la pornografía está equivocada. No está equivocada porque el sexo no sea bello, sino más bien porque el sexo es tan poderoso como para cargar algo de la auténtica energía y poder de lo divino. Por eso también la pornografía es tan poderosamente adictiva, y tan dañina. El sexo es bello, pero su desnuda belleza, como el desnudo cuerpo de Afrodita surgiendo del mar, sólo puede ser contemplada cuando está decorosamente asistida por el amor y la decencia, y protegida por la vergüenza.

Al final, todos los pecados son pecados de irreverencia, y esa irreverencia contiene siempre algo de indecencia, desacato y desvergüenza. La pornografía es un pecado de irreverencia. Metafóricamente, es permanecer en pie ante la zarza ardiendo, con nuestro calzado puesto, mientras vemos a Afrodita surgir desnuda del mar sin estar acompañada por el amor y la decencia, sin que esté la vergüenza protegiendo nuestros ojos de su desnudez.

Por eso el mundo del arte distingue entre desnudarse (being naked) y estar desnudo (being nude), y por qué el primero es degradante mientras que el segundo es bello. ¿La diferencia? Desnudarse es estar malsanamente expuesto, exhibido, mostrado, mirado de manera que viole la intimidad y la dignidad. Por el contrario, estar desnudo es tener tu desnudez decorosamente asistida por el amor y la decencia, y protegida por la vergüenza, de modo que tu misma vulnerabilidad ayude a revelar tu belleza.

La pornografía degrada tanto a los que consienten en ella como a los que se exponen  malsanamente a ella. Es un error no sólo desde el punto de vista humano sino también desde el punto de vista de la fe. Desde el punto de vista humano, el desnudo cuerpo de Afrodita  necesita tener escudos divinos. Desde el punto de vista de la fe, nosotros creemos que nadie puede mirar el rostro de Dios y vivir.     

 

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icono comentarios 8 comentarios

Comentarios

Leopoldo Leopoldo
hace 18 horas, 57 minutos
Creo que la pornografía está alejando a las personas de la iglesia, deteriorando los valores de las personas y haciendo que los matrimonios cada vez duren menos, creo que internet está dando vidas paralelas pero ficticias a nuestras propias vidas real, lo tenemos todo al alcance de las manos con un solo clic ypor este motivo no valoramos lo que tenemos, nos venden la felicidad por este medio y al final nos vemos sumergidos de fango hasta puntos insopechados y claro esta que hoy en dia le damos divinidad al dinero, al sexo, al poder y a nosotros mismos que a Dios, y no nos enteramos que al final tenemos que rendir cuentas a el, que si las persibas hacen todo eso es pirque el nos ha dado plena libertad para elegir, pero algunas personas ya se creen con poder para desafiarlos sin saber que ... » ver comentario
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Antonio Antonio
hace 3 semanas, 6 días
La pornografía, generalmente lleva siempre a malos pensamientos y a obrar mal con el cuerpo, que no olvidemos: -ES Templo del Espìritu Santo-. Dios te ha dado gratuitamente un cuerpo para que lo uses para el bien, para disfrutar mientras peregrinas por esta vida, perlo de forma correcta, y dentro del matrimonio. Fuera lleva a la condenaciòn eterna. Con Dios no podemos jugar. De cualquier forma, humanamente piensa: ¿No crees que unos genitales, son tan atrayentes como ñpara llevarte a la felicidad en este mundo, y para siempre en la otra vida?. ¿Después de haber usado ilícitamente de ellos, es posible que te encuentres a gusto?. ¿Nunca sientes remordimientos de destrozarte a tì mismo, a ru familia, y de ser injusto con el que te creò?. ¿Y las enfermedades que puedes conseguir, ... » ver comentario
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metanoio metanoio
hace 3 semanas, 6 días
La pornografia es mala porque degrada al ser humano, esta financiada por mafiosos, permite el trafico de personas, la violacion de ninos, la drogadiccion de los participantes en los videos, mas halla de la verguenza se olvida que esas personas en esos videos estan siendo abusadas y se aprovechn de la desgracia de ellos para explotarlos y luego danarle la vida almas inocentes. Estan flojos los argumentos aqui.
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MARTHA MARTHA
hace 3 semanas, 6 días
Creo , no es que crea, segura estoy que la pornografia es una adiccion, es un adicto quien se dedique a ver videos pornograficos y como tal debe ser tratado por medicos compe- tentes en esa materia; eso es como el que se dedique a las dro- gas en general, son atrapados por el vicio y no son muchos los que pueden salvarse. Por otra parte sobre el sexo y la desnudez, aun en las relaciones sexuales en matrimonios si no estan presentes las tres deidades griegas : Aidos, Eros y Horai ; Verguenza, Amor y Decencia y podemos anadir una dosis bastante generosa de respeto ; sin estar presente eso no le auguro un matrimonio feliz.
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Elizabeth Elizabeth
hace 4 semanas
Creo que lo más triste de todo es que la pornografía te muestra la inexistencia del espíritu del Amor, y a su vez traspasa los límites mostrando un hasta niños y aberraciones. Y en su lado más ligth a actuar sobre emociones reprimidas
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Mario Cerda Mario Cerda
hace 4 semanas
No me parece que estos sean los mejores argumentos lo digo como católico y consumidor de pornografía consciente de que es un pecado, de que debo dejarlo, y de hecho, gracias a la fuerza del Padre lo estoy dejando. La razón por la que no estoy dejando no es por una cuestión de vergüenza sobre la desnudez, sino por la destrucción interior que te causa la pornografía. Lentamente y sin darte cuenta, te arrastra a lo profundo de mundo de lo inhumano. De la imaginación que se excita de ver al ser humano en su estado más inmundicio, humillado, vulnerable, siendo cualquier cosa menos hombre.

Hay una película que de manera un poco exagerada refleja lo que por dentro le sucede a todo consumidor de pornografía. La película es muy muy fuerte, no alta para cualquiera: 'Un film serbio'. ... » ver comentario
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Cesaraugusto Cesaraugusto
el 27/8/20
La sensualidad del mundo atrapa, se retira para luego volver pone a prueba fuerza de voluntad que solo Dios con su infinita misericordia puede fortalecer ...
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Josesitoquerido Josesitoquerido
el 26/8/20
Bellísima explicación.
La belleza vista con amor, acompañada de la decencia y protegida por la vergüenza. Relaciono el desnudo con pertenencia a "alguien" de ahí con propiedad decir: *"Quitate las sandalias, porque el terreno que pisas es sagrado"*
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