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La indignación moral

Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano, cmf) -

La indignación moral es la antítesis de la moralidad. No obstante, en nuestro mundo hoy está presente y racionalizada en todas partes en nombre de Dios y la verdad.

Vivimos en un mundo inundado de indignación moral. Dondequiera, individuos y grupos se encuentran indignados y afrentados moralmente, a veces con violencia, al oponerse a individuos, grupos, ideologías, posiciones morales, eclesiologías, interpretaciones de la religión, interpretaciones de la escritura y semejantes. Vemos esto por todos sitios: cadenas de televisión indignadas por cobertura de noticias de otras cadenas, grupos eclesiales demonizándose amargamente entre sí, grupos en favor de la vida y grupos en favor del aborto gritándose airadamente unos a otros, y políticos paralizados en sus más altos niveles, mientras los diferentes partidos se sienten tan indignados moralmente que son reacios a contemplar cualquier acomodación a lo que les opone.

Y siempre, por ambas partes, existe la justa apelación a la moralidad y a la autoridad divina (explícita o implícita) de un modo que, en esencia, dice: Tengo derecho a demonizarte y a cerrar mis oídos a todo lo que tienes que decir, porque eres injusto e inmoral; y yo, en el nombre de Dios y de la verdad, te estoy resistiendo. Además, tu inmoralidad me da el legítimo derecho a juntar lo esencial del respeto humano y tratarte como a un paria para ser eliminado, en el nombre de Dios y de la verdad.

Y esta clase de actitud no sólo contribuye a airadas divisiones, amargas polarizaciones y el profundo recelo con el que vivimos hoy en nuestra sociedad; es también lo que produce terroristas, matanzas masivas y el más perverso fanatismo y racismo. Eso produjo a Hitler, alguien que fue capaz de sacar provecho tan poderosamente de la indignación moral que pudo inducir a millones de personas a predisponerse contra lo mejor de sí mismos.

Pero la indignación moral, por mucho que se intente justificar en algunos altos principios fundamentales, religión, moralidad, patriotismo, daño histórico o injusticia personal, permanece siempre contrario a la genuina moralidad y la genuina práctica religiosa. ¿Por qué? Porque la genuina moralidad y la práctica religiosa siempre están caracterizadas por lo opuesto a lo que se ve en la indignación moral. La genuina moralidad y la genuina práctica religiosa están siempre marcadas por la empatía, comprensión, paciencia, tolerancia, perdón, respeto, caridad y bondad: todas ellas, claramente ausentes de toda expresión virtual de la indignación moral que vemos hoy.

Al tratar de estimularnos a una genuina moralidad y religiosidad, Jesús dice esto: Si vuestra virtud no va más allá que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los Cielos. ¿En qué consistía la virtud de los escribas y fariseos? Superficialmente, la suya era una virtud muy alta. Ser un buen escriba o fariseo significaba cumplir los Diez Mandamientos, ser fiel a las prácticas religiosas prescritas entonces y ser siempre una persona justa y honrada en su conducta con otros. Así pues, ¿qué le falta a eso?
Lo que no tenían en cuenta es que todas estas cosas (cumplir los mandamientos, la fiel observancia religiosa y ser honrado con otros) se pueden hacer con un corazón amargo, acusador y duro tan fácilmente (y quizás incluso más) que con un corazón cercano, empático y comprensivo. Cumplir los mandamientos, ir a la iglesia y ser una persona justa puede hacerse (como resulta demasiado claro a veces) sin indignación moral. Parafraseando a Jesús: Cualquiera es capaz de ser amable con aquellos que son amables con él. Cualquiera es capaz amar a aquellos que lo aman. Y cualquiera es capaz de ser bueno con aquellos que le hacen bien… pero ¿eres capaz de ser amable con aquellos que son ásperos contigo? ¿Eres cariñoso con los que te odian? ¿Y eres capaz de perdonar a los que te matan? Esa es la prueba de fuego para la moral cristiana y la práctica religiosa; y en el interior de nadie que pase esta prueba encontrarás aún la clase de indignación moral donde creemos que Dios y la verdad están pidiéndonos demonizar a aquellos que nos odian, nos hacen mal o tratan de matarnos.

Además, lo que hacemos en la indignidad moral es negar que nosotros mismos somos cómplices en las mismas cosas que demonizamos y vertimos nuestro odio. Según vemos las noticias del mundo todos días y observamos la ira, amargas divisiones, violencia, injusticias, intolerancia y guerras que caracterizan a nuestro mundo, un profundo, honrado y valiente escrutinio nos debería hacer conscientes  de que no podemos separarnos totalmente de esas cosas. Vivimos en un mundo de injusticia duradera y presente, de cada vez más amplia desigualdad económica, de endémico racismo y sexismo, de incontables personas viviendo como víctimas del pillaje y la rapiña en la historia, de millones de refugiados sin lugar a donde ir y en una sociedad donde diferentes pueblos están marcados a fuego y desterrados como “perdedores” y “enfermos mentales”. ¿Estaremos sorprendidos de que nuestra sociedad produzca terroristas? Aunque podríamos sentirnos personalmente sinceros e inocentes, la manera como estamos viviendo ayuda a crear la base de la generación de asesinos en masa, terroristas, abortistas e intimidadores de patio de colegio. No somos tan inocentes como pensamos ser.

Nuestra indignación moral no es un indicador de que estamos del lado de Dios y la verdad. Más a menudo, sugiere lo contrario.     

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icono comentarios 9 comentarios

Comentarios

Jose del Carmen Jose del Carmen
hace 4 semanas, 1 día
el autor casi arroga al lector a resignarce, a someterce al mal, al desaliento de la mision evangelica, es decir a no correr "hasta alcanzar la meta" como decia S Pablo.
el autor criminaliza a quien cumple mandamientos,- es que es malo?..es demoniaco desear cumplirlos?
Yo le preguntaria a el autor (Rom): si segun su interpretacion unica de la moral: "puede un hombre no cumplir un mandamiemto de se el ejemplo a ser critianamente?
es decir desear mal a los padres pero tener valores?, robar aveces etc..
el auto suguire una anomia una vida sin Normas y sin Ley moral divina evangelica... es decir si ha sido un catolico que conocio a SJuan Pablo II entonces siempre se le opuso a Veritatis Splwndour y era "gallo tapao" y ahora se salio del closet
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 Alexander Alexander
hace 4 semanas
Al autor: Discrepo con la postura que sostienes en esta nota. El mensaje debe ser siempre bíblico y con perspectiva cristiana si pretende ser genuinamente honesto. Como cristianos nuestra postura política no puede tomar forma más partidaria que la de nuestra fe. Eso implica, por tanto, evitar y rechazar el uso de términos ideológicos y posturas partidarias; de modo que sólo sea la vida cristiana genuina nuestra única orientación política, evitando la búsqueda de intereses políticos y partidarios. Ya que creer y vivir en el Amor es nuestra Filosofía y nuestra Sabiduría. El Amor de Cristo es libre y gratuito y la Salvación está abierta a todos. Espero que este mensaje te sirva para ser más preciso y coherente con lo que escribas. Bendiciones. Saludos.
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Martha Martha
hace 4 semanas
El Mundo ha cambiado desde hace medio siglo atras,
de forma tan descomunal y avasallante que no dudo
en ningun momento que sea la sociedad contempora-
nea la causante de tanta delincuencia, tanto terroris-
mo, tantos asesinatos, tanta violencia, tanta contro-
versia. Solo miras las noticias , que ves ?.... tiroteos
en tiendas, calles, escuelas...... ataques de personas
contra las otras personas, sin conocerlas, sin contar-
las como enemigos, entonces porque ?....el gusto de
matar a alguien ?..... que esta pasando ? porque em-
peoramos en lugar de mejorar nuestras acciones ;
sera cierto que nos domina la no genuina indignacion
moral y atacamos lo que realmente somos complices
de su produccion ?......... Solo nos queda rogar a Dios
que nos de una comprension nueva de su inmenso ... » ver comentario
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eleazar eleazar
hace 3 semanas, 5 días
Este artículo me recuerdan expresiones que la gente utiliza; cuando uno se arropa con la bandera, dice que expresa lo que los demás sienten, que representa a . . , lo hace altruistamente, está indignado, faltan al respeto, .......... yo recelo de estas situaciones porque normalmente quieren manipular al otro para hacer lo que quiere. Me parece acertado el artículo.
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Jose del Carmen Jose del Carmen
hace 3 semanas, 6 días
Marta dices: "será cierto que nos domina la no genuina indignación moral y atacamos lo que realmente somos cómplices de su producción ?"
esta pregunta es en si misma es un ataque a algo que lo define como "genuina moral", al final el autor del post lo promueve siempre al plano subjetivo lo cual es la dictadura del relativismo, porque no lo encuadra en función a la Moral evangélica (la deja anímica)
luego siguiendo su pregunta usted dice:
"atacamos lo que realmente somos cómplices de su producción ?", usted luego formaliza otro ataque y le imputa la producción del mal, a quien se siente indignado por el mal.
Ciertamente como se dice en misa "NO SOY DIGNO DE QUE ENTRES EN MICASA PERO UNA PALABRA TUYA BASTARA PARA SANARME" quiere decir que en lugar de atacar tanto las verdades ... » ver comentario
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mariodeguillon mariodeguillon
hace 3 semanas, 5 días
En criollo yo resumo lo escrito por Ron como opuesta a la actitud de aquellos que dicen" miren como se comportan los otros, que son malos, debemos defendernos de ellos nosotros vque somos los buenos". Y esto es evangelio puro, porque el Señor lo dejó sencillo y claro en la parábola del fariceo y el publicano. Y también nos dijo: amad a los que persiguen, orad por quienes os odian. Si no comprendemos esto, a tan poco tiempo del año de la misericordia, estamos creando estímulos para las divisiones y las guerras, cuando como cristianos estamos llamados a ser mensajeros de paz, reconciliación y perdón. Recordemos que por nuestras indignaciones morales y religiosas, debimos los católicos, en Asis,pedir perdón por los gravísimos pecados cometidos por la Iglesia ¡gracias a Dios que ... » ver comentario
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Martha Martha
hace 3 semanas, 5 días
Gracias Jose del Carmen por tratar de aclarar mi, se-
gun usted, erronea interpretacion del articulo del P.
Ron; le prometo volver a leer su comentario para
ver si logro entenderlo.-
A la vez felicito a Mario por haber enfocado de una
forma tan certera la idea del tema.
Saludos.......
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Jose del Carmen Jose del Carmen
hace 3 semanas, 2 días
Mario de guillon comenta de Don Ron que es el verdadero “hombre bueno es su visión de la moral” y que él no es el hipócrita de la parábola (obsérvese que el es quien encasilla la verdadera moral). Según entiende Mario, el Sr Ron, promueve amar al fariseo, no odiarlo, no perseguirlo” porque según Ron es eso lo que ha hecho la Iglesia católica “odia y perseguir y creerse la buena” y que lo que hace es indignación moral inútil bajo el paragua de una mora falsa.
Esto sí que es católico según Martha y muy misericordioso según mario.
Yo dejare de curiosear mejor, no sea que me encuentre luchando contra la MORAL CATOLICA y los mandamiento de Jesus que es DIOS DE DIOS, luz de LUZ…
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Augusto Augusto
hace 3 semanas
Mi acción con toda persona es hacer justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo, alabando a Dios porque me regala las gracias abundantes para comprender que todo lo que me hacen los demás es para vivir en el camino de luz que es la verdad que me enseña Jesucristo nuestro Señor, amando y no juzgando tal como lo hizo el Hijo del hombre con la mujer adúltera que no la juzgó pero que le mostró el camino al decirle que vuelva al mundo pero que no peque más.
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