La enfermedad es un negocio para las multinacionales

14 de mayo de 2008
Print Friendly, PDF & Email
Print Friendly, PDF & Email

Entrevista al premio Nobel de medicina Richard J. Roberts.

(GIF)Tengo 63 años: lo peor de hacerte mayor es que das por seguras demasiadas verdades: es cuando necesitas nuevas preguntas.Nací en Derby: mi padre mecánico meregaló un juego de química… Y aún medivierte jugar.

Casado, cuatro hijos; uno, tetrapléjico por un accidente, meanima a seguir investigando.


La investigación en la salud humana no puede depender tansólo de su rentabilidad económica. Lo que esbueno para los dividendos de las empresas no siempre es bueno para las personas. La industria farmacéutica quiere servir a losmercados de capital…

– Como cualquier otraindustria.

-  Es que no es cualquier otra industria: estamos hablando de nuestra salud y nuestras vidas y las de nuestros hijos y millones de seres humanos.

– Pero si son rentables,investigarán mejor.

-  Si sólo piensas en los beneficios, dejas de preocupartepor servir a los seres humanos.

– Por ejemplo…

-  He comprobado como en algunos casos los investigadores dependientes de fondos privados hubieran descubierto medicinas muy eficaces que hubieran acabado por completo con una enfermedad…

– ¿Y por qué dejan de investigar?

-  Porque las farmacéuticas a menudo no están taninteresadas en curarle a usted como en sacarle dinero, asíque esa investigación, de repente, es desviada hacia eldescubrimiento de medicinas que no curan del todo, sino que cronifican la enfermedad y le hacen experimentar una mejoría que desaparece cuando deja de tomar el medicamento.

– Es una graveacusación.

-  Pues es habitual que las farmacéuticas esténinteresadas en líneas de investigación no paracurar sino sólo para cronificar dolencias con medicamentoscronificadores mucho más rentables que los que curan deltodo y de una vez para siempre. Y no tiene más que seguir elanálisis financiero de la industria farmacológicay comprobará lo que digo.

– Hay dividendos quematan.

-  Por eso le decía que la salud no puede ser un mercadomás ni puede entenderse tan sólo como un mediopara ganar dinero. Y por eso creo que el modelo europeo mixto decapital público y privado es menos fácil quepropicie ese tipo de abusos.

– ¿Un ejemplode esos abusos?

-  Se han dejado de investigar antibióticos porque erandemasiado efectivos y curaban del todo. Como no se han desarrolladonuevos antibióticos, los microorganismos infecciosos se hanvuelto resistentes y hoy la tuberculosis, que en mi niñezhabía sido derrotada, está resurgiendo y hamatado este año pasado a un millón de personas.

– ¿No me hablausted del Tercer Mundo?

-  Ése es otro triste capítulo: apenas seinvestigan las enfermedades tercermundistas, porque los medicamentos que las combatirían no serían rentables. Pero yo le estoy hablando de nuestro Primer Mundo: la medicina que cura del todo no es rentable y por eso no investigan en ella.

– ¿Lospolíticos no intervienen?

-  No se haga ilusiones: en nuestro sistema, los políticosson meros empleados de los grandes capitales, que invierten lonecesario para que salgan elegidos sus chicos, y si no salen, compran a los que son elegidos.

– De todo habrá.

-  Al capital sólo le interesa multiplicarse. Casi todos lospolíticos –y sé de lo que hablo-dependen descaradamente de esas multinacionalesfarmacéuticas que financian sus campañas. Lodemás son palabras…

Artículopublicado en la Revista Autogestión

    

¡No hay eventos!

Destacados

Radio Palabra

God Gossip