Domingo 29 de Marzo de 2026
PRIMER PASO: LECTIO
¿Qué dice el texto?
Lectura del santo evangelio según Mateo 26, 14-27, 66
Pasión de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo:
NOTAS BÍBLICAS
En la liturgia del Domingo de Ramos se proclaman dos evangelios: uno en la procesión, el de la entrada de Jesús en Jerusalén, y otro en la liturgia de la Palabra, el relato de la pasión según San Mateo, dos largos capítulos (existe una versión abreviada que empieza con el encuentro con Pilatos).
El relato culmina con la confesión de los soldados romanos tras la muerte de Jesús: «Realmente éste era Hijo de Dios». Esa fue la cuestión por la que el Sumo Sacerdote y el sanedrín condenaron a Jesús por blasfemo: «Te conjuro por Dios vivo a que nos digas si tú eres el Mesías, el Hijo de Dios». Y ese título fue el tema de las burlas de la gente y de las autoridades ante la cruz: «Si eres Hijo de Dios, baja de la cruz».
En el proceso romano el acento de la condena se pone, en cambio, en el título de «Rey de los Judíos», sobre el que Pilatos le pregunta: «¿Eres tú el rey de los judíos?». Sobre el mismo se hace una parodia: los soldados le disfrazan de rey con una capa, una corona de espinas y una caña por centro, a la vez que se arrodillan ante él y le dicen: «Salve, rey de los judíos». Pilatos continúa el escarmiento poniendo en la cruz «Este es Jesús, el rey de los judíos». Y también a ello se refieren algunas burlas ante la cruz: «¿No es el rey de Israel?».
SEGUNDO PASO: MEDITATIO
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
DESDE LO COTIDIANO
(Mujer, casada, hijos, pertenece a comunidad eclesial y movimiento laical)
Este pasaje del Evangelio, no lo siento como una historia lejana, sino como un espejo incómodo de mi propia vida. En él contemplo el sufrimiento de Jesús y también la fragilidad del corazón humano…; el mío.
Me impacta descubrir que la traición no viene de un enemigo, sino de alguien cercano. Y eso me obliga a mirar hacia dentro:¿cuántas veces yo también traiciono lo que amo?: cuando priorizo mi ego, mi comodidad o mi interés. Judas no es solo un personaje; es una posibilidad real dentro de mí.
Pedro, por su parte, me enfrenta con mis contradicciones. Quiero ser fiel, quiero hacer el bien, pero cuando llega el momento decisivo aparece el miedo al rechazo, al qué dirán, a perder algo. Y entonces niego con mis actos lo que antes afirmé con palabras. Mi fe, es frágil porque depende de las circunstancias.
Pilato sabe la verdad, reconoce la inocencia de Jesús, pero no actúa. Prefiere la tranquilidad a la justicia. Y ahí me reconozco en todas esas veces en que sé lo que está bien, pero no lo hago. Cuando elijo no complicarme.
La multitud representa otra parte de mí: esa facilidad para dejarme llevar, para no pensar por mí mismo, para seguir la corriente. Hoy aclamo lo que mañana rechazo. Qué fácil es cambiar de postura cuando no hay una convicción profunda.
Y en medio de toda esta debilidad humana, la figura de Jesús no deja de conmoverme. Su silencio, su entrega, su manera de amar incluso en el dolor y al dolor… me descoloca. No responde con violencia, no se defiende desde el orgullo, no abandona su verdad. Ama hasta el extremo. Y eso me cuestiona profundamente, porque está muy lejos de mi forma habitual de reaccionar.
DESDE LA CONVERSIÓN (VOLVER LA MIRADA A DIOS)
(Mujer, casada, hijos, pertenece a comunidad eclesial y movimiento laical)
Que será que este evangelio me es tan difícil de entender. Sobre todo, ponerme en la situación de Judas. Como entender que traiciona a Jesús. Yo también soy pecadora, también soy débil, también me vienen dudas, pero Jesús me perdona, como perdonó a Judas.
Hay tantos símbolos en este evangelio, tantos personajes en ese monte de los olivos, situaciones de llanto, dolor, asombro. Y en el fondo Jesús está tranquilo.
Pero Señor, si tú estás con paz, yo tengo que vivir esa paz en medio de conflictos, en medio de traición, tú me estás dando la llave para abrir la puerta de mi corazón ante ti, como ese Cirineo que te ayuda a Ilevar la Cruz.
La pasión se convierte en compasión, y en medio de todo, abrazo la cruz y quiero participar en ayudar al que lleva también su cruz.
Somos testigos de un amor extremo, testigos de la oscuridad del pecado, aceptar dificultades con fe y acompañarnos en el dolor.
Una entrada triunfal que me sirve para resumir que en ese camino del Calvario mi destino es que me lleves Tú de la mano.
TERCER PASO: ORATIO
¿Qué nos hace decir el texto?
(Hombre, casado, trabaja, pertenece a comunidad eclesial)
Señor, cerca de ti.
Señor, cerca de ti, en mi caminar, tu luz.
Señor Jesús, a tu zaga, ayúdame.
Señor, cerca de ti, en mis circunstancias, tu aliento.
Señor Jesús, tras de ti, bendíceme.
Señor, cerca de ti, en mis miedos, tu palpitar sereno.
Señor Jesús, a tu lado, ilumíname.
Señor, cerca de ti, en mis desquiciamientos, tu serenidad.
Señor Jesús, muy cerca de ti, mejórame.
Señor, cerca de ti, en mis medias verdades, tu autenticidad.
Señor Jesús, a tu vera, fortaléceme.
Señor, cerca de ti, en mis necedades, tu abrazo.
Señor Jesús, en tu comunión, afiánzame.
En mis pérdidas, tus silbidos amorosos.
Señor Jesús, enraizado en ti, hazme audaz en mis acciones.
Señor, cerca de ti, en mis soledades, tu amor sobre todo amor.
Señor Jesús, radicado en ti, aumenta mi libertad para amar.
Señor, cerca de ti, en mi sed, tu agua.
Señor Jesús, implantado en ti, aumenta mi inteligencia para cuidar más la vida de tu reino.
Señor, cerca de ti, sentir tu mirada, una mirada que no se ha vuelto a dar
en la historia de la humanidad.
Señor Jesús, fundamentado en ti, ábreme los ojos para dejarme llevar por la fuerza de tu Espíritu.
A veces me siento como un náufrago cuando anochece.
Pero sé que tú, Señor, nos enseñas a fracasar:
tu fe fundamenta nuestra fe.
Cristo, ternura que salva al mundo.
Cristo, consistencia de todo corazón humano.
Cristo, aliento de mundo nuevo que tanto anhelamos.
Cristo, radiante santidad.
Cristo, santa novedad.
Cristo, santidad de toda santidad.
Señor Jesús,
humanízame,
santifícame,
sálvame.
CUARTO PASO: CONTEMPLATIO
¿Quién dice el texto?
(Autorizado por el autor, Fano en www.diocesismalaga.es)
ÚLTIMO PASO: ACTIO
¿A qué nos lleva el texto?
(Hombre, casado, 3 hijos, pertenece a comunidad eclesial y movimiento laical).
Hoy, domingo de Ramos, de cara a revisar nuestra vida a la luz de la Pasión del Señor y sacar algún compromiso para continuar en su seguimiento me permito inspirarme en la sugerencia que hizo el Papa Francisco de feliz memoria.
Tendríamos que preguntarnos, en la Pasión del Señor, ¿Quién soy yo?
¿Soy Judas dispuesto a traicionar a cambio de lo que sea, dándome cuenta tarde y desesperándome?
¿Soy quizá un apóstol dormido justo en el momento de estar más despiertos?
¿Soy Pedro, presto a usar la espada pero cobarde sin ella?
¿Soy del Sanedrín, cegado por el odio y capaz de usar cualquier treta para salirme con la mía?
¿Quizá soy Pilato poniéndome de perfil y sin querer comprometerme?
¿Puede que sea alguno de los soldados haciendo lo que me digan aunque sea injusto?
¿Soy a lo mejor alguien de la multitud manipulable?
¿Puede que sea el discípulo que se sabe amado y llega al pie de la Cruz junto a María?
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ÚLTIMO PASO: ACTIO



