Además de utilizar este tiempo para estudiar y reflexionar sobre las condiciones económicas, sociales y políticas que contribuyen al hambre y las desigualdades en el mundo, es posible considerar una respuesta práctica como la del consumo responsable. El término «consumo responsable» se va oyendo cada vez más en diferentes ámbitos. 
- En nuestras actividades cotidianas, incluyendo el consumo, actuamos de acuerdo con nuestra ética. Valoramos qué nos parece bien también al consumir.
- Tomamos las riendas de nuestras decisiones sobre el consumo.
- Lo que potenciamos con nuestro consumo no es contrario a lo que queremos potenciar a nivel social.
- Replanteamos toda la forma de consumir. Preguntémonos primero si realmente tenemos necesidad o deseo de lo que vamos a consumir; después de cuántas maneras se puede satisfacer esta necesidad o deseo, y finalmente, en caso de hacerlo a través del mercado, cuál de las opciones que nos ofrecen nos parece más acertada.
- No da soluciones definitivas. Plantea dudas, admite la multiplicidad de respuestas, busca posibilidades válidas dentro de las limitaciones.
Infórmate sobre el consumo responsable y habla de ello con la gente que conoces.




