«No todo el que me dice “Señor, Señor” entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad
de mi Padre que está en los cielos». Mt. 7,21.24-27
Comentario

El aviso de Jesús también va para nosotros, aunque nos parezca imposible. Cumplir la voluntad del Padre es reconocer al mismo Jesús que viene en los más pequeños: porque tuve hambre, estuve desnudo, enfermo o en la cárcel… tantas y tantas personas en las que está Jesús como sacramento de salvación para todos.
Oración
Nuestras palabras a veces están vacías,
tomamos en vano tu nombre
porque lo vaciamos de otros nombres.
Dejamos de ver tu rostro
porque nos quedamos encorvados
en la autocomplacencia
de nuestros pequeños intereses.
Ayúdanos, Señor Jesús a hacer la voluntad del Padre,
la de servir a los más pequeños
y dejarnos servir por los demás
sin la prepotencia de los poderosos
que todo lo pueden.
Foto: Miguel Ángel Velasco, cmf




