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De armas y pacifismo

Ron Rolheiser (Trad. Benjamin Elcano, cmf) -

Los Evangelios nos cuentan que, después de la muerte del rey Herodes, un ángel se apareció en sueños a José en Egipto y le dijo: “Levántate. Toma al Niño y a su Madre y vete a la tierra de Israel, porque ya han muerto aquellos que atentaban contra la vida del Niño” (Mt. 2, 19-20). El ángel, al parecer, habló prematuramente; el Niño Jesús estaba todavía en peligro, está aún en peligro, está amenazado de muerte y todavía le siguen la pista, aun hoy día.

Dios todavía se halla vulnerable e indefenso en nuestro mundo y está siempre bajo amenaza. Todas formas de violencia, de agresión, de intimidación, de acoso, de desfile del ego, de la obtención de ventajas, aún están tratando de matar al niño. Y el Niño es amenazado también de formas menos evidentes, a saber: Siempre que hacemos la vista gorda sobre los que se hallan indefensos y expuestos a la guerra, la pobreza y la injusticia económica, continuamos matando al Niño. Tal vez Herodes esté muerto, pero tiene muchos amigos. El niño está por siempre amenazado.

Muchos de nosotros estamos familiarizados con la historia de los monjes trapenses de Argelia que fueron martirizados por terroristas en 1996. Algunos meses antes de ser tomados cautivos y ejecutados, habían sido visitados por los terroristas; irónicamente, la víspera de Navidad, justo mientras se estaban preparando para celebrar la Eucaristía de Nochebuena. Los terroristas, bien pertrechados con armas, se marcharon después de un tenso callejón sin salida en donde los monjes no accederían a darles las provisiones médicas que estaban demandando. Pero los monjes  fueron zarandeados de mala manera. ¿Cuál fue su respuesta? Marcharon inmediatamente a su capilla y cantaron la misa de Navidad, poniendo especial énfasis en cómo Jesús entró radicalmente  vulnerable e indefenso en este mundo, y estuvo inmediatamente bajo amenaza. Su calculada y eventual respuesta honró esta inmediata reacción: Viviendo bajo la amenaza de muerte, rehuyeron armarse o aceptar protección militar, creyendo que había una infranqueable incongruencia entre lo que ellos habían votado y la presencia de armas dentro del monasterio. Además, después de este inicial encuentro con terroristas armados, su abad, Christian de Cherge, introdujo un especial mantra en su oración diaria: ¡Desármame, Señor, desármame! Viviendo bajo la amenaza de armas, él instó diariamente por permanecer desarmados, físicamente indefensos contra el posible ataque, para ser como un niño recién nacido,  como el recién nacido Jesús, expuesto e indefenso ante la amenaza de violencia.

Pero eso no es algo fácil de imitar, dado que especialmente hoy casi todo  en nuestro mundo nos señala hacia su contrario, a saber, a armarnos, a responder a toda amenaza, arma por arma, a hacer frente a toda posible  amenaza con la resistencia armada. Son los tiempos: Como Christian de Cherge y su comunidad de monjes, nosotros también vivimos bajo la amenaza del terrorismo y la violencia generalizada. Y nuestra paranoia se acrecienta mientras, diariamente, nuestras nuevas informaciones nos dan imágenes de disparos terroristas, bombardeos, decapitaciones, tiroteos masivos, violencia callejera y violencia doméstica. Vivimos en tiempos de violencia. Comprensiblemente, hay una cierta comezón por armarnos.

Así, ¿qué realista es renunciar a armarnos? ¿Qué realista es orar por estar desarmados?

La Cristiandad siempre ha defendido la justificada auto-defensa y la justa guerra. Incluso más allá de esto, ninguna sociedad prudente elegiría nunca desarmar su fuerza policial y militar, y estas, necesariamente, llevan pistolas y otras armas. En verdad podría decirse que aquellos que arguyen a favor de un pacifismo radical pueden hacerlo solamente porque están  ya protegidos por la policía y soldados con armas. No es demasiado difícil decir que, excepto por las armas que nos protegen, todos nosotros quedamos indefensos ante los criminales y psicópatas de este mundo. Pero eso necesita algún matiz.

Entre otras cosas, aún hay un caso poderoso que ser hecho por permanecer personalmente desarmado. El antiguo cardenal de Chicago, Francis George, arguyó de esta manera: Necesitamos pacifistas del mismo modo que necesitamos célibes religiosos con votos, esto es, necesitamos personas inspiradas en el evangelio para dar un particular -a veces singular- testimonio de lo que el Evangelio finalmente señala, a saber, un lugar más allá de nuestra imaginación corriente, un cielo en el que nos relacionaremos unos con otros en una intimidad que aún no podemos imaginar y donde no habrá armas. En el cielo, estaremos totalmente indefensos ante unos y otros. No habrá armas en el cielo.

Esta realidad está ya figurada en el Cristo recién nacido, indefenso y vulnerable, y ya tan amenazado.

Está también figurada en los pacifistas de nuestros días; de Dorothy Day a Martin Luther King, de Madre Teresa a Christian de Cherge, de Daniel Berrigan a Larry Rosebaugh, hemos sido agraciados por el testimonio de personas inspiradas en el Evangelio, las cuales, ante la amenaza y violencia físicas, eligieron arriesgar sus vidas antes que empuñar un arma. Los tiempos están forzándonos también a escoger: ¿Nos armamos o no?

Porque esos que buscan la vida del niño aún están a nuestro alrededor, gente paranoica, como el rey Herodes, que matan indiscriminadamente por miedo a que un niño indefenso pudiera amenazar pronto su trono y su privilegio.    

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icono comentarios 6 comentarios

Comentarios

angeljen0214 angeljen0214
el 30/6/16
No siempre se comprende los escritos del, P.Ron !!
Donde dice : " al parecer el Angel hablo prematura-
mente " quiere decir que aun que Herodes habia
muerto el peligro estaba latente, ayer, hoy y siempre
existiran los herederos de la mente retorcida de He-
rodes en todo el mundo cuyo unico objetivo es aca-
bar con lo que representa Jesus, el fin de las ambi-
ciones ,de las codicias, de la esclavitud, de la acumu-
lacion de las riquezas en un punado de hombres ,del hambre, de las guerras ; todo lo cual repecurte en
el fin de sus tesoros LE TEMIAN EN SU EPOCA, LE
TEMEN HOY Y SEGUIRAN TEMIENDOLE EN UN FUTURO, HASTA QUE VUELVA Y PONGA TODO EN
SU LUGAR. Gracias y Bendiciones
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eleazar eleazar
el 29/6/16
Armas no tubo el Señor, ni dejo utilizarlas, pero una preocupación del señor era no perder a ninguno de los suyos, si no era el momento necesario evitaba la ocasión peligrosa, mas era celoso en las cosas del Señor, deshaciendo con rotundidad lo mal hecho, y cuando fue necesario entregó su vida libremente por los suyos, por todos los hombres, hasta por los que lo mataron.
Libreme Dios de enjuiciar sus hechos, aunque trate de conocer su voluntad considerándolos.
El Señor Dios no puso lo que consideraríamos su voluntad humana por bandera porque su voluntad era la de Dios Padre. No se arropo en la "bandera" sirviéndose de ella para hacer "su voluntad" ni lo exigió a los suyos. Ahí es donde yo creo que está el pacifismo, el del Señor, otros puede haber tantos como hombres; hay q ... » ver comentario
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U.SALDANA M. U.SALDANA M.
el 29/6/16
No creo que el aviso del Ángel a San José de retornar de Egipto a su tierra haya sido PRECIPITADO, justificado por los acontecimientos que se han desarrollado contra N.S.J.C. después de la muerte de Herodes y que aún podemos identificar veinte siglos después. El aviso del Ángel fue lo que fue : que por motivo de Herodes, El Niño Jesús no corría peligro de volver a Su tierra y que podía regresar a continuar Su vida con la función que desde lo Alto le fuera asignada, acordada y aceptada por Su propia Naturaleza Trinitaria Divina. De otra manera, de haber sido precipitado el consejo de retorno SEGURO, aun estaríamos aguardando la notificación angelical a San José, para esperar eliminar todo lo que se describe como continuación de amenazas "herodianas" a N. S. y que como vem ... » ver comentario
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Martha Martha
el 28/6/16
Gustosamente he leido este articulo del P.Ron, pa-
ra mi, uno de los escritores espirituales preferido en
nuestro tiempo; fuente de gran ensenanza para to-
dos los que leemos esta pagina.
Refieriendome al tema, es cierto que todavia existen
muchos sucesores de Herodes regados por todas par-
tes del mundo, todos ellos con un solo objetivo, ex-
terminar al Nino indefenso y altamente danable, pe-
ro EL vino para quedarse entre nosotros y salvarnos
de tanta injusticia y maldad, es por eso que tanto le
temen porque (desarmado) tiene mas poder que to-
dos los que si necesitan las armas; solo con su Amor
y Su Palabra domina y reina en los corazones de los
cristianos. Unas cuantas palabras inofensivas , bien
dirigidas dan certeramente en el blanco. No todos
los seguidores de Jesus ... » ver comentario
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Jorge Barrera Jorge Barrera
el 28/6/16
Yo creo en el Poder único de Dios y por esto, me inspira a decir que; el arma mas poderosa que tenemos para combatir el mal es el Silencio, porque como lo dijo un día San Vicente Ferrer: <<"Lo que produce la pelea no es la palabra ofensiva que se oye, sino la palabra ofensiva que se responde">>.
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MIRIYANI RANGEL MIRIYANI RANGEL
el 27/6/16
DE VERDAD. QUE ESTE ARTICULO NOS LLEVA A REFLEXIONAR, CUALES SON LAS ARMAS QUE DEBEMOS UTILIZAR PARA DEFENSA Y LIBERTAD DE LA HUMANIDAD. LAS ARMAS DEL AMOR, LAS MAS GRANDES Y PODEROSAS QUE EL DIOS DE LA VIDA NOS DEJA EN EL DIA DIA, PERO EL PODER Y LOS DESEOS DE MUCHOS HERODES , NO PERMITEN QUE LA PAZ SEA POSIBLE. QUE JESUS Y MARIA DE NAZARET NOS ILUMINE A TODOS PARA QUE EL CAMINO SEA MENOS DIFICIL.
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