Ambientación. Sobre la mesa o sobre el suelo, en el centro, hay una vela grande encendida, sobre una bandeja, al lado, hay velas pequeñas apagadas.

Cogemos las velas pequeñas y las vamos encendiendo. Al hacerlo, cada uno puede hacer una de estas invocaciones u otra parecida:
- Señor, tu iluminas a todo hombre,que camina por este mundo.
Ilumina nuestros corazones,unifica nuestro espíritu
y danos la Paz verdadera. - Tu que haces de la oscuridad luz y de la noche día
y todo es claro para Ti
ilumínanos para seguir en tu camino. - Señor, enciende tu luz en nuestros corazones
y toda nuestra vida quedará iluminada. - Te pedimos que seamos luz
y sepamos dar al mundo razón
de nuestra esperanza. - Señor, que cuantos vean nuestro vivir diario
se sientan alumbrados por tu Luz.
Después de un momento de silencio, oramos juntos:
que nos ayudas a ver
cuando estamos solos y desorientados.
Enciende tu Luz en nuestro interior
para que nuestra vida
sea una señal luminosa
en el camino de nuestros hermanos.
Limpia nuestros ojos
para poder descubrir las luces
que brillan en la vida de los otros.
Queremos compartirlas
y formar una gran familia,
una gran comunidad
que sea como una antorcha
que llegue hasta los rincones lejanos.




