Liturgia Viva del Jueves de la 3ª semana del Tiempo Ordinario

Introducción
    Año I. Jesús se ofreció y sacrificó a sí mismo de una vez para siempre, y de ahí procedió, negativamente, el perdón de los pecados, y positivamente, la nueva Alianza, la nueva y permanente unión de vida y amor con Dios. De una vez para siempre, para no repetirse ya más.    
    Evangelio. Parece extraño, y realmente suena como mala voluntad, el que los Escribas atribuyan el bien que hace Jesús, especialmente al arrojar demonios, al poder de Satanás, el príncipe de los demonios. ¿No habrían de haber reconocido que el Espíritu de Dios estaba obrando en Jesús? Los judíos esperaban que, en los tiempos mesiánicos, el Espíritu de Dios vencería a los espíritus del mal, y en Jesús el buen Espíritu estaba visiblemente activo. Nosotros también tenemos que optar entre el Espíritu de Dios y los espíritus del mal que nos inducen al pecado. Si escuchamos la palabra de Dios y obramos conforme a ella, permitimos al Espíritu de Dios vencer al mal en nosotros y en torno a nosotros.

Oración Colecta
Oh Dios y Padre nuestro:
Tú eres el origen de todo lo bueno.
No permitas que nuestro corazón sea
una casa dividida entre el bien y el mal.
Envíanos tu buen Espíritu
para iluminarnos y guiarnos,
para darnos alegría y fortaleza,
y para seguir a tu Hijo a donde él quiera llevarnos
por el camino de la bondad y del servicio.
Te lo pedimos en el nombre de Jesús, el Señor.

Intenciones
  • Para que todas las Iglesias que creen en Cristo superen su torpes prejuicios y divisiones y lleguen a ser uno en el Señor, que les trajo perdón, amor y paz, roguemos al Señor.
  • Para que el Espíritu del Señor toque a todos los endurecidos por el pecado y les induzca a arrepentirse y a cambiar su vida, roguemos al Señor.
  • Para que nuestras comunidades acepten con bondad a los hermanos que hayan errado, defiendan a los débiles y a las víctimas de injusticia, y den testimonio de la misericordia de Dios, roguemos al Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Padre bondadoso:
Este pan y este vino que ahora te ofrecemos
son los signos sencillos
por los que tu Hijo se hace presente
al pueblo que tú has elegido.
Llena y transforma estas ofrendas con tu Espíritu
para que se conviertan
en el cuerpo y  la sangre de tu Hijo.
Y a nosotros llénanos con ese mismo Espíritu
para que nos forme como pueblo
que pertenezca a ti y te sirva fielmente.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.

Oración después de la Comunión
Oh Dios y Padre nuestro:
Por medio de tu Santo Espíritu
hemos escuchado las palabras de tu Hijo.
Que así mismo, por medio de él,
esas palabras de Jesús nos enciendan
con celo por tu reino y con amor de unos a otros.
Y que sea un fuego que nunca se pueda extinguir.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.

Bendición
Un país, una familia, o una comunidad que estén divididos no pueden mantenerse en pie. ---Todos deberíamos estar unidos, conducidos por el mismo Espíritu. Esto no quiere decir que tengamos que ser todos iguales, como clonados, porque el Espíritu es suficientemente rico con su variedad de dones. Que el Señor derrame su buen Espíritu sobre nosotros y nos dé toda su fuerza.
Y que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre nosotros y permanezca para siempre.