Comentario al Evangelio del

Julio César Rioja, cmf

Queridos hermanos:

Queremos construirle una casa, sin descubrir que Dios ya tiene casa, nosotros somos la casa de Dios. El Rey David en la primera lectura es reprendido por Dios: “¿Eres tú quien me va a construir una casa?”. Es más bien Dios el que construye nuestra casa, como dice el salmo 126: “Si el Señor no construye la casa, en vano se cansan los albañiles”. ¿Qué significa Adviento sino la presencia salvadora de Dios en medio de su pueblo? ¿Qué es la encarnación  de Cristo sino ese plantar su tienda en medio de nosotros? ¿Y qué simboliza María en el relato evangélico sino esa comunidad pobre y humilde que recibe en su seno al Salvador? Dios quiere estar con nosotros, eso es la Navidad: “Bajaste de tu trono y te viniste a la puerta de mi choza. Yo estaba solo, cantando en un rincón, y mi música encantó tu oído. Y tú bajaste y te viniste a la puerta de mi choza. Tú tienes muchos maestros en tu salón que, a toda hora, te cantan. Pero la sencilla copla ingenua de este novato, te enamoró; su pobre melodía quejumbrosa, perdida en la gran música del mundo. Y tú bajaste con el premio de una flor, y te paraste a la puerta de mi choza” (Tagore). Aquí está Dios y tiene su casa.

María es el modelo, acepta y acoge. Cree en la palabra del ángel y hace así posible la cercanía de Dios entre nosotros, en la calidez de su  vientre, toda la humanidad recibe al Señor como huésped. María, que abre en la fe su seno a la acción del Espíritu es, el símbolo de la nueva comunidad (Madre de la Iglesia). Dios sólo necesita nuestro sí, como el de María; un sí activo, consciente, comprometido: “Hágase en mí según tu palabra”, para que este Adviento florezca en Navidad. Él, está presente, tiene su casa, en la fe de los que reciben al Niño y le hacen un sitio en sus alegrías y tristezas, en sus gozos y penas. Lo original del cristianismo es que el hombre no necesita abandonar la tierra para llegar a Dios, lo divino se humaniza, en nuestra debilidad y en la pequeñez de María, halla cabida el soplo del Espíritu de la vida.

Al finalizar este tiempo de Adviento, es la propia María quien nos entregará al Niño salido de su seno, pero además nos indicará el camino de la fe para acogerlo y la manera que todos tenemos de dar a luz a Jesús en nosotros. Desde su actitud de escucha a la Palabra de Dios, que implica un silencio interior, vaciarse de sí mismos, eliminar muchos ruidos, (¡cuántos estos días!, como si tuviéramos que buscar fuera lo que no tenemos dentro), que distorsionan o interfieren el mensaje. Estando abiertos al Espíritu, María, a pesar de que no entendía lo que iba a suceder, se dejo llevar por el Espíritu hasta el pie de la cruz, no le faltó el espíritu profético en el Magníficat y el ánimo que da ese viento y ese fuego. Lanzada a servir: “Aquí está la esclava del Señor”, recorrerá un largo camino para atender a su prima Isabel, es que Dios quiere ser servido en sus hermanos más necesitados y se produce la gran paradoja siendo esclava sé libera y libera.

María es camino, pero aprender a mirar, comprender y sentir como ella, no se consigue sino guardando en el corazón el recuerdo y el asombro de esa noche en la que Dios irrumpió en el gran Belén de nuestro mundo. A los que miran como María, les hace guiños, la pobreza de ese Niño y el empobrecimiento de todos los que hoy la siguen padeciendo. Por eso se les van los pies en busca de los últimos lugares, de los descampados, de las periferias e intemperies de nuestra historia. “A los que lo recibieron, dirá Juan en el prólogo de su evangelio, se les dio el poder de ser hijos de Dios”. Eso es María, ni más, ni menos; esperemos con ella en la choza, el pesebre, en nuestra casa…: el parto; la noche del veinticuatro.  

Comentarios
Martha Martha
el 19/12/14
4to. Evangelio de Adviento, Lucas 1, 26-38 con sus
lecturas correspondientes, 2 Samuel y carta de San
Pablo a los Romanos. Este Evangelio nos ensena la
Anunciacion,hecha por el Angel Gabriel, a Maria so-
bre el importante y lleno de Gracia papel que tendría
en la encarnacion de Cristo entre nosotros, su pueblo
y que desde hace mas de 20 siglos lo estamos re -
cordando y celebrando, como hoy en dia lo celebramos
Navidad, fiesta por el nacimiento del Salvador del
mundo, acogiendo su presencia en nuestras casas y
en nuestros corazones. Linda esa Ofrenda lírica de
Tagore "Bajaste de tu trono y viniste a la puerta de
mi choza" . Dichosos los que sabemos que significa
la Navidad, los que celebramos ese día por la llegada
de Jesus a la tierra, para estar entre nosotros, su pue- » ver comentario
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victoriasnchez victoriasnchez
el 20/12/14
El evangelio de este IV Domingo de Adviento nos
presenta a María respondiendo al ángel Gabriel enviado por Dios.
"Aquí está la esclava del Señor hágase en mi según
tu palabra ".
María se expone al riesgo,y da el SI de su vida,sin otro
motivo que su fe y su amor. Si la fe se caracteriza ,
precisamente por la decisión arriesgada y la soledad
bajo la carga impuesta por Dios,la fe de María fue
única.Ella,es el prototipo del creyente."
María,fue la mujer ,que dio un SI al Señor siendo fiel
hasta las últimas consecuencias y hasts el fin de sus
días.Con su "Hágase"decía SI a la noche de Belén sin
casa,SI al silencio de Dios durante treinta años.SI
cuando Jesús fue llevado a la crucifixión y muerte.SI
a cuanto EL disponga o permita.
María,con su generoso » ver comentario
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catalina matine catalina matine
el 21/12/14
Si me gusto mucho es mui claro lo que Dios nos pide
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isidro isidro
el 21/12/14
Excelente comentario. Que el Espíritu Santo nos, llene de gracia para renacer con Cristo Jesús, en esta Navidad y permanezca siempre en nuestros hogares.
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Pacofernan Pacofernan
el 21/12/14
Gracias al Padre al Hijo y al Espíritu Santo y a ti Julio César por el comentario. Precioso.
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Joselito H. Joselito H.
el 21/12/14
Con las palabras, HE AQUI LA ESCLAVA DEL SENOR, HAGASE EN MI, SEGUN TUS PALABRAS,Maria, acepta sin dudarlo este llamado del Angel, enviado por Dios, para hacer su obra, aqui en la tierra. Maria es nuestro modelo de humildad, de ovediencia y de sencillez, que debemos imitar, toda nuestra vida, Ella, es la que intercede ante su hijo Jesus, ante nuestras peticiones y es la que nos conducira a la presencia de Dios, cuando nos toque, render lo que hemos hecho aqui en la tierra, Ella es nuestra defensora..
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Olga E Olga E
el 21/12/14
El comentario de Julio César está muy completo y enriquesedor. No tengo nada que agregar, simplemente unirme a la oración pidiendo al Espíritu Santo que ese ejemplo de fe de María, estè presente siempre en mi y que en esta navidad, Jesús renazca en mi y permanezca siempre en esta "tu casa"
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rene torrez rene torrez
el 21/12/14
me agrado muy lindo tu comentaario
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Carlos Corvacho Carlos Corvacho
el 22/12/14
Nace en mi casa, en mi vida, niño Jesús. No tardes tanto! Amén.
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rene torrez rene torrez
el 22/12/14
es muy lindo tu comentario, que debemos nosotros dejar que Dios construya en nuestros corazones su casa, su templo, pero me gustaria que le agregues un poco de historia, seria mas hermoso
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