Comentario al Evangelio del

Julio César Rioja, cmf

Queridos hermanos:

Comenzamos el tiempo de Adviento, los textos de este domingo nos invitan a esperar, es verdad que la palabra Adviento en nuestra época no significa casi nada, e incluso cuando se piensa en la espera se piensa en algo pasivo. Un año más llega la Navidad, las compras, los adornos, los anuncios, la lotería, la reunión de la familia, el poner el Belén… pero el Adviento no es un tiempo pasivo, es tiempo de nacer, de proyectar, es algo dinámico.

Isaías nos describe la gran paradoja de nuestra vida por un lado reconocemos que el Señor es “Redentor”, porque “jamás oído oyó ni ojo vio un Dios, fuera de ti, que hiciera tanto por el que espera en él” y por otro “todos éramos impuros, todos nos marchitábamos como follaje, nuestras culpas nos arrebataban como el viento”. Es la doblez que tenemos dentro, por eso el Adviento es un tiempo de desafío: o nos estancamos en la espera de lo que hacemos todos los años, o nos decidimos a realizar el proyecto de la Navidad que no es otra cosa que nazca el Hombre. Pero vivimos en un tiempo de desconcierto y más en concreto en estos días en que el consumismo, la apariencia de ser felices, las comidas abundantes, los regalos…, no nos dejan ver lo que celebramos. Si no salimos de nosotros mismos y buscamos la trascendencia no podemos vivir el Adviento, el que lo tiene todo no espera nada. Continúa Isaías: “Y sin embargo, Señor, tú eres nuestro Padre; nosotros la arcilla, y tú, el alfarero: somos todos obra de tu mano”. De ahí que en este primer domingo de Adviento debamos tomar en las manos nuestra propia arcilla, la arcilla de nuestra vida, y preguntarnos sincera y seriamente: ¿Qué haré con esta arcilla (un Belén)? ¿Qué espero? ¿Qué hombre quiero moldear?

San Pablo nos dice: “Pues por él habéis sido enriquecidos en todo: en el hablar y en el saber; porque en vosotros se ha probado el testimonio de Cristo. Dios os llamó a participar en la vida de su Hijo”. Por lo tanto, este tiempo litúrgico no es sólo para recordar el nacimiento histórico de Jesús, sino que es trabajar en nuestro propio nacimiento como hombres nuevos. Nuevos porque queremos “participar de la vida del Hijo” y surgimos de nuestra propia arcilla, labrada con nuestras manos. Nuevos tal como le recordó Jesús a Nicodemo: “es preciso nacer de nuevo”, no por volver al vientre de tu madre, sino por el parto de uno mismo con la fuerza del Espíritu. Nacer al Hombre, es el reto.

Para ello el Evangelio de este domingo, nos invita a salir de nuestra modorra y somnolencia, nos dice: “¡Velad!”. Se nos ha encomendado la tarea de seguir creciendo con la mano bien metida en nuestra arcilla, para ser nosotros mismos y configurarnos cada vez más con el Niño que nace cada día en nosotros, por eso cada momento es Adviento. Mantengámonos vigilantes, nos ha dicho Jesús. En el hogar, en el trabajo, en la calle, en el colegio, en el alboroto de estos días hay un lugar para proponer esto, para estar atentos a lo que supone la encarnación del Dios que se hace hombre para hacernos HOMBRES NUEVOS.

Comienza este domingo el Año de la Vida Consagrada, los religiosos y religiosas, deben ser los vigías, los que velan, otean el horizonte, para indicarnos el camino que lleva a ese nacimiento. La pobreza, castidad y obediencia, nos recuerdan los tiempos futuros: “no sabemos cuándo vendrá el dueño de la casa, si al atardecer, o a medianoche, o al canto del gallo, o al amanecer”. “Lo que os digo a vosotros, lo digo a todos: ¡velad!”. Demos pasos decididos todos, para que en este tiempo vaya creciendo en el mundo la esperanza que pregona el Adviento.

Comentarios

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Martha
Martha

el 28/11/14
Primer domingo de Adviento- Evangelio de San Marcos
13, 33-37. En este Evangelio, tiempo de espera, no de-
bemos quedarnos estaticos, sin movimiento en un mis-
mo punto, no dejemos que la emocion del renacer del
Nino Dios, o el esplendor de las fiestas nos estanquen,
este Adviento nos urge, movimiento, velar, acoger al Dios que llega, abrir las puertas de tu vida para que
Jesus dentro vuelvas a nacer, ayudado por EL, pero
que seas tu el alfarero de tu nueva vida, una vida lim-
pia, libre de todos los sentimientos que puedan ofen-
der a Dios, quemar todo lo Viejo, hacernos nuevos ,
que el Senor no nos encuentre dormidos, que vigile-
mos para escuchar y ver los signos de su presencia,
escuchemos su llamada pidiendo posada, abrele en-
seguida, no esperes........ Senor haz que c » ver comentario
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Alessa
Alessa

el 29/11/14
alguien la actitud de jesus en este evangelio?
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Vinoth
Vinoth

el 29/11/14
La Misericordia de Jesús se revela en este evangelio
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Carlos
Carlos

el 29/11/14
Tiempo de esperanza como semilla de la fe. La exhortación de Jesús, nos debe mover a ser dinámicos en buscar alternativas de vida con dignidad ante los retos actuales. Los signos del anti reino aparecen cotidianamente sin buscarlos. Pedimos perdón y no perdonamos. Abogamos por la paz y asemos la guerra, pedimos que se acabe el odio y odiamos, queremos que se acabe la mentira y mentimos. Los signos del Reino se in-visibilizan, queremos que todos cambien pero yo no cambio. Por buscar el cielo nos hemos olvidado de la tierra y que en resumen de los mandamientos Jesús dijo... amar Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a si mismo. Y para que nadie retuerza la escritura y diga lo que la escritura no dice, Jesús agregó... en eso se basa la ley y los profetas. Por eso el amor a » ver comentario
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victoriasnchez
victoriasnchez

el 29/11/14
Con este primer Domingo de Adviento comienza un
nuevo Año Litúrgico.
Que nos invita a salir de nuestro mundo,de nuestro yo,de nuestro egoismo y de todo aquello que nos puede entorpecer su venida y su presencia.
Intentemos,en este tiempo,intensificar nuestros
encuentros personales con el Señor, en una oración más intensa y estar más atentos a la escucha de su
Palabra.
El Adviento es una fuerte llamada a estar alerta ante
la preparación de la Navidad.Porque el Señor quiere
venir a nuestras vidas a ofrecerrnos un despertar de
nuestras capacidades para el BIEN y el AMOR.
Quiere hacernos salir de la rutina,de nuestra falta de
conciencia, del compromiso débil y melancólico ,que nos hace ser espectadores indiferentes de los grandes
sueños de la humanidad.
Nos dice:"P » ver comentario
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atenea filosofa
atenea filosofa

el 30/11/14
Renacer como mujer en la Fe de Jesús, para vivir el Evangelio con plenitud y espíritu de perfeccionamiento. Luchar cada día para lograr las metas de la Santidad y así de este modo evangelizar con mi ejemplo. Ganar almas para Dios.
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Mari Carmen
Mari Carmen

el 30/11/14
Cada año el Adviento, nos mueve a cambiar, a ser mejores, hacemos propósitos, pasamos una pre Navidad llenos de amor y buenos sentimientos para todos, proyectos de mejorar, cumplir mejor en todas nuestras obligaciones como católico y como persona, luego poco a poco, todo va volviendo a lo de siempre.Quisiera ser esa persona que decidí ser en Adviento.y
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Jorge A.
Jorge A.

el 30/11/14
Gracias Señor por Tu Palabra.
Si estar atentos siempre, continuar el camino que Nuestro Señor Jesús nos enseñó. Los tiempos que viene son mejores.
Amén.
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Manolo
Manolo

el 30/11/14
Que la navidad sea de alegría por recordar el nacimiento de nuestro señor Jesucristo y no caigamos en las trampas que el comercio nos tiende. Que esas velitas que se encienden sea para iluminar nuestro amor por Dios.
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Roberto RB
Roberto RB

el 30/11/14
En este adviento preparemonos de corazón a recibir a Jesús, nuestro Padre, Hermano y Amigo. Y compartamos la luz que nos viene de creer y tener fe en Dios nuestro Señor. Como en el relato del maestro que les cuenta a sus discípulos: "Varios hombres se habían quedado atrapados por error en una oscura caverna donde no podían ver casi nada. Paso algún tiempo, y uno de ellos logro prender una pequeña antorcha. Pero la luz que daba era tan escasa que aun así no se podía ver nada. Al hombre sin embargo, de le ocurrió que con su luz podía ayudar a que cada uno de los demás prendieran su propia antorcha y así, compartiendo la llama con todos, la caverna se ilumino". Uno de los discípulos le preguntó: " Que nos enseña este relato maestro? ", y el contesto: " Nos enseña que nuestra » ver comentario
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Jesus Dominguez
Jesus Dominguez

el 30/11/14
Sí, es Adviento, es un tiempo duro, es de reflexión, de cambios de conducta, como dice el Evangelio: de moldear. ¿Pero qué moldeamos?, aquí nos damos cuenta de lo importante que es nuestra reflexión, ¿estamos dispuestos a cambiar?, ¿o nosotros no necesitamos cambios?.
No nos vendrá muy mal analizar nuestra conciencia y aptitudes no sea que nuestra actitudes sean un poco fariseos.
Un amigo, Jesús
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Gonzalo
Gonzalo

el 1/12/14
Busquemos la santidad la Inmediaciones considera este tiempo de adviento tiempo de reflexión y de perdón tengos alegría durante todo este tiempo Jesús va a nacer un año más en nuestros corazones
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