Comentario al Evangelio del

Fernando Torres Pérez, cmf

 

      Lo de que todos somos iguales es más un sueño, un deseo, que una realidad. Acabo de leer una estadística en la que se muestra como los hijos de las familias de clases medias y altas llegan a la escuela sistemáticamente mejor preparados que los niños nacidos en familias pobres. Decía el autor del comentario a la estadística que la solución no está sólo en incrementar los medios de las guarderías y de las escuelas. Es que además, las familias pobres son a veces más problemáticas. Aunque sólo sea porque los padres tienen que trabajar muchísimas horas y llegan cansados y tarde a casa sin posibilidad de atender a los niños como los progenitores de clase media y alta. Desde ese momento se marcan ya las diferencias entre las personas. 

      Es decir, hay unos que tienen –tenemos– más posibilidades, más oportunidades que otros. Y, siendo honestos, debemos reconocer que eso no se debe a nuestra valía personal sino a la casualidad. Es algo que hemos recibido gratis. Otros han recibido gratis una posición peor en el teatro de este mundo. Ya decía Susanita, la amiga de Mafalda (la niña argentina creada por el genial Quino), que los pobres no dejarían de ser pobres nunca si iban a colegios pobres, compraban en mercados pobres y luego buscaban trabajos mal remunerados y casas en barrios pobres. 

      Pero esto que es así genera para los que han tenido la suerte de tener más posibilidades no un privilegio de abuso sino un deber inexcusable: poner lo que tienen al servicio de los hermanos. Porque la verdad más importante es que somos hermanos, es que somos iguales a los ojos de Dios. Y los hermanos están para echarse una mano unos a otros, para compartir lo que tienen y ayudarse sin pedir nada a cambio. 

      Corozaín, Betsaida, Cafarnaúm eran ciudades que habían sido privilegiadas por la presencia de Jesús. Eran además ciudades del mundo judío. Habían conocido la palabra de los profetas. Y luego la palabra de Jesús. Pero no habían respondido. ¿Cómo se les iba a exigir lo mismo que a Tiro y Sidón? 

      ¿Cómo se les va a pedir lo mismo a los pobres de este mundo que a los que nos han tocado en suerte tantos privilegios y no el menos importante, el de haber escuchado la Palabra?

Comentarios

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R.VELIN
R.VELIN

el 2/10/14
Dios nos sondea día a día siempre esta a nuestro lado no hay lugar en donde podríamos escondernos El sabe todo de nosotros.Tú y yo podemos ser esas tres ciudades mencionadas por el Evangelio de hoy cuanta cracia y misericordia hemos recibido desde el vientre de nuestra madre nos ha cuidado para llegar a esta edad que tenemos hoy y es más Jesus murio por amor en la cruz para darnos vida,El pasó haciendo el bien a todos,hoy nos llama a estar atentos lo que el Señor hace todos los días en el trabajo,familia y con los demas todo lo que nos pasa y tenemos es por gracia de Dios creador
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Alejandro
Alejandro

el 3/10/14
Que verdad es "el no saber apreciar lo que tenemos o se nos ofrece", lo tenemos por seguro y no le damos importancia. Lo descuidamos y no le sacamos todas las posibilidades que nos ofrece. Es cuando lo perdemos, cuando nos es arrebatado, cuando apreciamos realmente su valor, cuando lloramos amargamente y pedimos una segunda oportunidad. Sepamos valorar lo que Dios nos ofrece todos los días. Ciertamente a quién más se le da, mas se le va a exigir. Si fuéramos conscientes de que lo que nos jugamos es la salvación de nuestra alma, no seriamos tan condescendiente con nosotros mismos, estaríamos mas pendientes de intentar parecernos a Jesús. Aquellos que hemos tenido la suerte de tener la experiencia de Dios no nos podemos dormir en la tibieza, debemos trabajar en la viña del Señor dia » ver comentario
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gustavo spallet
gustavo spallet

el 3/10/14
Genial Fernando Torres Pérez !!!, por fin entiendo este evangelio, lo has sabido explicar con autoridad, con cosas practicas, sin desucidar la referencia evangelica, que sigas asi, ayudandonos a subir otro escalon hacia el cielo.
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joselito H.
joselito H.

el 3/10/14
Ayudame, Senor, a poner en practica esa palabra, que
Tu a diario me estas enviando, a traves de los disitinto
medios de comunicacion de la Iglesia, no permita Senor, que siga siendo sordo a este llamado que me estas hacienda.
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osjacaqui
osjacaqui

el 3/10/14
Dichosos nosotros que tenemos el privilegio de encontrarnos con el Señor cada día A través de su Palabra, esta experiencia nos hace afortunados, pero también responsables para seguir anunciando el Reino para muchas personas indiferentes y distanciadas no solamente de Dios sino de la Iglesia. Dios continúe bendiciéndonos.
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Luz R.
Luz R.

el 3/10/14
debemos valorar a Dios, a las demás personas y a nosotros mismos. Saber agradecer al hijo de Dios que nos da todo lo que necesitamos, que sin Dios no podemos caminar en este mundo.
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Sebastian  H.
Sebastian H.

el 3/10/14
estimado fernando DIOS lo bendiga en la paz de Jesus.
he aprendido mucho de las enseñanzas del evangelio explicadas por usted y los demas hermanos que lo nos escriben, aunque aveces como hoy, no puedo enteder como usted utiliza la palabra casualidad , cuando en la mayoria de los casos nuestro padre , dispone todas las cosas! en el libro sugerido por usted: "hisoria de un alma" santa teresita lo explica de una manera santa y genial. en el primer capitulo! el mismo cristo dijo : " siempre habran pobres" , no se si referio a los pobres de espiritu o la pobreza en si! pero amen!
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EliaSB
EliaSB

el 3/10/14
Susanita la amiga de Mafalda tiene razón. El pobre nunca dejara de ser pobre porque el ambiente lo absorbe. Es como caer en el fango y no poder salir de el. Muchos de nosotros hemos tenido el privilegio de ir no sólo,aún colegio privado, además católico. Y obtuvimos una educación que no sólo nos permitió salir adelante, sino que nos abrió los ojos a la situación real del mundo en el que convivimos, pero el esfuerzo individual no parece tener éxito, necesitamos unir fuerzas para poder ayudar a los hermanos menos privilegiados. Alguien tiene alguna idea de como hacerlo? elia.sb@outlook.com
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Maria Antonieta
Maria Antonieta

el 3/10/14
Considero que el ambiente es determinante en muchas de las circunstancias de la vida porque no permite que el ser humano en sus diferente etapas de la vida aspire, suene por querer ser y de alli la situacion que escuchamos "Somos pobres y pobres nos quedaremos" tenemos que ayudar a cambiar ese estos pensamientos con la ayuda del Espiritu Santo que es luz.
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miriyani rangel
miriyani rangel

el 4/10/14
UN COMENTARIO LLENO DE VERDAD Y REALIDAD, PERO EN LA PALABRA DE NUESTRO SEÑOR JESUS, NOS DICE TENGAN LOS MISMOS SENTIMIENTOS Y UN CORAZON Y UN ALMA LLENA DE EL, CAMBIARIAMOS UN POQUITO EL SENTIR Y VIVIR DE NUESTROS HERMANOS MAS NECESITADOS
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liu rangel
liu rangel

el 4/10/14
En la vida esta palabra es bien fuerte..,ya que ella nos exige un cambio..pues al conocer a Jesus. Nuestra. Vida ya no puede ser igual.....el que antes decia o hacia cosas insensatamente...ya no debe seguir ihaciendolo...
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