Comentario al Evangelio del

Julio César Rioja, cmf

Queridos hermanos:

La parábola del sembrador es muy conocida y por lo tanto poco novedosa. No sabemos bien si nos encontramos con un sembrador que no sabía sembrar, (el grano cae en el camino, entre zarzas, en las piedras y algo en tierra buena), o era la semilla, la tierra; la canción dice: “ni es culpa del sembrador ni es culpa de la semilla, la culpa estaba en el hombre y como la recibía”. Más allá de las culpas, encontramos aquí tres actitudes ante la evangelización y en diversas etapas de nuestra vida actual. Si no os convence quedaros con la explicación que el mismo Jesús hace en el mismo texto.

Los del camino, el mensaje llega, no se asusten los sembradores, pero no se asimila. No parece algo válido para el hombre, sino más bien algo rutinario, o imposición de la familia, la escuela, algo social, no se identifica con la semilla. En nuestra sociedad y en muchas personas el Evangelio parece estar al borde de nuestra cultura, en el camino, como algo que no pertenece a los problemas que interesan, lo mismo puede pasar con la predicación. Además muchos de estos hombres del camino pertenecen a los que se amoldan. Son seres que se resignan a los carriles marcados, que carecen de ambiciones intelectuales o morales, leen, si es que leen, lo que está marcado, tragan lo que la televisión les sirve, se desgastan en un trabajo que no aman y, aunque realmente no viven, encuentran pequeñas cosas que les dan la impresión de vivir, se llenan de diversiones también comunes, el fútbol, la lotería… Es difícil que engendren un solo pensamiento que puedan decir que es suyo, gracias a ellos el mundo rueda. Son la mayoría de nuestras gentes, el proceso de siembra será largo, para ello es necesario valorarlo como único sujeto responsable, darle su tiempo para que pueda tener una reflexión personal, no presionarlo y hacerle descubrir los motivos internos, se necesita el testimonio, volver al primer anuncio.

Los de las zarzas y las piedras son los que se achicaron a la primera dificultad. Soñaron con cambiar el mundo o sus vidas desde el Evangelio. Pero pronto se dieron cuenta de que la vida les iba llenando de heridas. No querían renunciar a sus ideales, pero tampoco tenían coraje para realizarlos. Se crearon un mundo personal, con dificultad para que entre el otro, lo Otro, se dejaron seducir por una fe en la que sentirse a gusto y calientes, sin compromisos o solamente teóricos, faltaban las raíces. Van y vienen, no abandonaron, pero no llegan más allá de encontrar en el mensaje, en la semilla, un refugio emocional, que les da tranquilidad interior y seguridad. Es preciso enseñarles a vivir en comunidad, como decíamos el domingo pasado a tener una experiencia de Dios, a encontrarse con Jesús que invita al compromiso con la realidad.

Los de la tierra buena son los buscadores, que tienen flaquezas pero nunca desalientos, saben que lo importante no es llegar a ninguna parte, sino llegar a ser. Creer en la justicia, aunque saben que siempre estará en el horizonte, por mucho que caminen hacia ella. Hacen del Evangelio algo cotidiano que muestran en sus grupos o participando en las labores sencillas de sus parroquias, proclaman siempre los valores del Maestro aunque vayan a contracorriente. Están vivos, unos los llamaran locos y otros santos. Ellos sólo sentirán la maravillosa tristeza de no haber llegado a ser ni lo uno ni lo otro.

Releamos nuevamente la parábola y preguntémonos por qué la semilla del Reino no se ha desarrollado lo suficiente en nosotros. Todos tenemos algo de camino, de piedras, de zarzas, de buena tierra, debemos estar en permanente alerta, sigue la siembra.

Comentarios
aoaoaoao aoaoaoao
el 11/7/14
Siempre que me han hablado de esta parábola Dios es el sembrador y el brote el hombre. Pero para mí el sembrador es el hombre mismo que siembra sin preparar la tierra sin mirar donde siembra. Un sembrador responsable miraría de no tirar la semilla en el camino fuera de la tierra fértil, desbrozaría el terreno antes para que la semilla no creciera entre espinos, limpiaría el terreno de piedras. Toda esta actitud me hace pensar que la que cayó en buena tierra fue quizá tan solo fruto de la casualidad.
El hombre que pretenda sembrar la semilla del amor de Dios en el otro, debería conocer primero el terreno, cuidarlo, prepararlo y no juzgar su incapacidad sino la propia torpeza.
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Martha Martha
el 11/7/14
Muy buena esta explicación del Evangelio del próximo
domingo 13 de Julio; cierto, muchas veces somos ca-
mino, zarzas y piedras, el mensaje llega a nosotros pe-
ro no lo asimilamos, por nuestra culpa. Quiera Dios que
seamos terreno bueno para que la semilla germine en
nuestro corazón, que aunque no lleguemos nunca a la
cima, tener la certeza de que hicimos el esfuerzo , que
hemos ayudado en lo que pudimos a los mas necesita-
dos, que creemos en la justicia, aunque la veamos siem
pre en el horizonte, que creemos en la amistad y so-
bre todo que esperamos en el mejoramiento humano.
Saludos.......
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alejandro alejandro
el 12/7/14
Debemos preguntarnos: ¿cuánto estoy produciendo?¿O será que estoy esperando en mi zona cómoda que otros hagan el trabajo por mí?
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Diomedes Diomedes
el 12/7/14
Felicito a tantas personas laicas que dan su tiempo a Dios en las parroquias en los grupos, organizando retiros, preocupándose por los enfermos, en fin son personas que han recibido la buena semilla en sus corazones
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victoriasnchez victoriasnchez
el 12/7/14
Mateo, 13,1-23 nos presenta hoy,la parábola del
"Sembrador".
El problema de esta parábola es el de la ubicación.
¿Donde me pongo?.¿En el camino entre pedregales,
zarzas,o en tierra buena?.
El Señor,nos advierte a todos:¡Quién tenga oidos,que
oiga!.
Si de verdad, queremos alimentar nuestra alma,
necesitamos de la semiila, de la palabra de Dios,que nos interpela,ilumina , ayuda a discernir,nos estimula
e inquieta.
Mantengamos la "ESPERANZA",en la gran fuerza,que nos prorciona la semilla de la "PALABRA DE DIOS",
para intentar cambiar este mundo en más justo y
solidario.
Todos,hemos sido llamados,a tomar parte en esta gran misión de evangelizar:"Id por todo el mundo y
predicad el evangelio."
Gracias,Señor,por tu gran BONDAD Y MISERICORDÍA.
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José M. G. José M. G.
el 12/7/14
Julio César Rioja, dice que la semilla que cae en zarzas y piedras, buscan la tranquilidad interior y la seguridad, y yo me pregunto sí eso es malo.¿No es Paz y tranquilidad y seguridad lo que buscamos en la religión? Palabras que el mundo no nos puede dar, solamente la verdad de la fe en que procesamos, Paz a vosotros nos recuerda el Señor,no tengáis miedo,sed felices,¿qué tenemos qué hacer todo lo necesario que esté a nuestro alcancé ? Por su puesto, como también que tenemos que pelear sobre zarzas y pedregales, porque queremos encontrar La Paz de espíritu en la buena tierra.lo importante es no abandonar aunque vayan y vengan en la religión, el resto lo hará El si no desistimos. Un abrazo.
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juan carlos her juan carlos her
el 12/7/14
la semilla que es utilizada en la parabola se refiere a la palabra de dios jesus la sembro a mano volea, arrojandola en todas direcciones sin discriminar a nadie, como dice la palabra de Dios; cuando el sol sale, sale para todos buenos y malos, esta en cada uno de nosotros en buscar la manera de que es palabra esa semilla pueda germinar y los fertilizantes que esta necesita son la oracion, la caridad, asistir a misa, para asi crear una barrera encontra de la plaga que es el egoiso la intoleracia, los falsos amigo, la soberbia y la envidia aspectos negativos que no dejan germinar esa semilla en nuestros corazones.
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Susana Susana
el 13/7/14
Cuando era niña escuché un Sacerdote que decía:"Primero la obligación y después la devoción" A veces es mejor ser buenos cristianos en nuestro entorno que salir a cambiar el mundo como Quijote. Cuando hemos asumido responsabilidades con una familia, creo que Dios quiere que la cuidemos y no necesariamente por eso vamos a ser unos cómodos que no queremos acercarnos a otros. Saludos
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rooooo rooooo
el 13/7/14
Me encanta esta reflexión, sobre todo por que es quien AMA y esta vivo en nosotros.
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joselito H. joselito H.
el 13/7/14
Sabemos, Senor, que tu palabra, no es recibida de la misma manera en cada persona, unos las reciben, pero viene Satana y hace que se le olvide, o, reciben esa palabra y como no penetra en la profundidad del corazon, todo se olvida, asi, tambien, la palabra, es escuchada por personas, qu se dejan llevar por el bullicio de la vida y la palabra de Dios no surte ningun efecto, pero el que recibe el mensaje de la palabra y la medita`guardandola en su corazon y poniendo en practica su contenido, esta persona, mantiene la relacion con Dios y le dura hasta el final de su vida, y podra disfrutar de la Gloria eterna.
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jorge garcia jorge garcia
el 14/7/14
Muy buena reflexion aoaoa.. deverias indicar tu nombre
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joselito H. joselito H.
el 13/7/14
Sabemos, Senor, que tu palabra, no es recibida de la misma manera en cada persona, unos las reciben, pero viene Satana y hace que se le olvide, o, reciben esa palabra y como no penetra en la profundidad del corazon, todo se olvida, asi, tambien, la palabra, es escuchada por personas, qu se dejan llevar por el bullicio de la vida y la palabra de Dios no surte ningun efecto, pero el que recibe el mensaje de la palabra y la medita`guardandola en su corazon y poniendo en practica su contenido, esta persona, mantiene la relacion con Dios y le dura hasta el final de su vida, y podra disfrutar de la Gloria eterna.
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Marina Marina
el 13/7/14
Creo que es verdad que todos somos un poco camino, piedras, y tierra buena, en todo momento tenemos que estar eligiendo cual queremos ser, pero sin perder de vista que el corazón del hombre, siempre es esa tierra buena que necesita de la semilla, todos podemos sembrar y ser sembrados, yo creo que al hacerlo estamos favoreciendo el crecimiento al que se refería Jesús, "amaos los unos a los otros como yo os he amado", y esto claro está se puede poner en práctica en cualquier lugar donde estemos....
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Ernieee Ernieee
el 13/7/14
El Señor siempre espera frutos de fe en nuestra vida, y son frutos durante todo el año...desde nuestra realidad concreta, algunos con mas dificultades(espinos, piedras), pero todos vamos por el camino de la vida, entre luchas y alegrías, y desde ahí debemos ofrecer nuestros frutos de comprensión, de escucha, de ayuda a los demás. El Mayor fruto será el AMOR.
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Irenarco Cala Irenarco Cala
el 13/7/14
El Sembrador salió a sembrar, en este caso el Señor Jesús lanzó la semilla sin escoger el terreno pues "DIOS no hace acepción de personas" el problema es que el terreno y quienes habitan en el, no están preparados para recibirla, a la verdad quizá no saben dónde están parados. Doy gracias a Dios por Julio Cesar Rioja y a quienes nos guían a través del Santo Evangelio cada día ya que nos ayudan a estar preparando el buen terreno,pasando por pedregales, espinos los cuales nos permiten abonar la buena tierra: nuestro corazón abierto y bondadoso para sembrar la buena semilla.. " La obra y el Reino de Dios se perfecciona bajo formas y por medio de hombres de Dios " Jesucristo el Sembrador, sembró su Amor en nuestro corazón al perdonar nuestros pecados. Y nos ha hecho Hom » ver comentario
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cristina cristina
el 13/7/14
me encanta la reflexión de todos, pienso que todos debemos dar nuestra semilla sin importar de dónde,... tal vez sea desde el pedregal o desde la tierra árida, Dios siempre está con nosotros , en la tribulación o en el gozo, y él nos pregunta cada día si hemos producido la semilla del amor al prójimo. el cristiano tiene suficiente terreno para hacer: en la familia, esa pequena iglesia siempre debemos cuidar, es allí donde se fragua el tesoro.
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richi947 richi947
el 13/7/14
Amigo/a aoaoaoao, el porqué de ese sembrador que siembra al boleo está en que Jesús les hablaba dando ejemplos de los que cada uno conocía. Pues estamos en Palestina y allí hay poca tierra buena, piedras, espinas y caminos entre piedras, ah! y pocas lluvias. Los lugareños aprovechaban esas pocas lluvias y un tiempo antes sembraban al boleo porque donde saliera saliera. Sembrar solo en la buena tierra es de alguna forma discriminar a las personas: a este no le digo nada porque no me va a entender, a este otro es muy cabeza dura y al otro ni le interesa. Y Jesús con su enseñanza nos dice que sembremos en todo el mundo y la semilla que salga tendrá un rinde de ciento, sesenta o treinta. Saludos.
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liz raquel liz raquel
el 13/7/14
es bueno sembrar
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aoaoaoa aoaoaoa
el 13/7/14
amigo richi creo que no me has entendido.
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