Comentario al Evangelio del

Fernando Torres Pérez cmf

Del temor a la confianza

      Nuestro mundo está muy preocupado por la seguridad. Es normal. El instinto más básico es la búsqueda de la supervivencia o la seguridad de mantenernos en vida. Ese deseo o instinto es, sin duda, una de las motivaciones más fuertes de nuestros actos. Queremos estar seguros en el puesto de trabajo. Pero también queremos estar seguros del cariño de los que nos rodean o, al menos, de que los otros no son una amenaza para nuestra vida. Por eso, los países refuerzan sus fronteras y los particulares las cerraduras de sus casas. Queremos sentirnos seguros. 

      El problema es que nuestros esfuerzos no dan muchos resultados. Asegurarnos contra todas las amenazas roza los límites de lo imposible. Es caro, muy caro. Hay que pagar mucho para obtener unos resultados mediocres. Por mucho que se pague, ¿quién se puede proteger de los desastres naturales? Y en el mundo de las relaciones personales renunciar a todos los riesgos significa renunciar a esas mismas relaciones. La soledad es un precio muy alto. Diría que por ahí no hemos encontrado la solución. 

 

Jesús propone un nuevo camino

      Jesús, como siempre, nos propone otro camino. Es paradójico. Va más allá de nuestra comprensión, pero abre nuevas posibilidades. Se trata de “confiar”. Así de sencillo. Pero así de valioso y verdadero porque Jesús es el que nos revela a Dios. Sus propuestas, por así decir, son las propuestas que Dios, nuestro Padre, nos hace. 

      Confiar es lo que hace Jesús, y Dios mismo, en el texto evangélico de este domingo. Los hechos están ahí: los discípulos habían abandonado a Jesús en el momento de la dificultad. El malo no fue sólo Judas. Pedro había negado tres veces conocer a Jesús y los demás habían salido todos corriendo. Todas son razones para que la presencia de Jesús resucitado les causara terror y temor. ¡Podía venir a cobrarse la deuda, a tomarse la revancha, a vengarse! Pero Jesús hace exactamente lo contrario. Les mira como si nada hubiese sucedido y les vuelve a preparar la mesa. Allí estaban el pescado en las brasas y el pan en la mesa. Volver a comer juntos era como decir que no había pasado nada, que Jesús comprendía su debilidad, que volvía a poner su confianza en ellos.

      Ni siquiera hace falta volver a repetir aquello de “en adelante seréis pescadores de hombres”. Se da por supuesto. Para el evangelista volver a contar el relato de la pesca milagrosa en el contexto del Jesús resucitado es una forma de decirnos que la palabra de Dios es constante y va más allá de nuestras debilidades. De nuevo los discípulos vuelven a pescar tantos peces que casi no pueden con la red. De nuevo Simón Pedro se deja llevar por el entusiasmo y salta de la barca. Pero esta vez no flaquea. Ha aprendido la lección. Para salir adelante y sobrevivir no tiene que buscar la fuerza en sus piernas sino en la gracia de Dios que le confirma y le reitera su confianza. 

 

Dios confía en nosotros

      Si los discípulos habían pensado que todo había sido un sueño, que no valía la pena volver a soñar con el Reino y que lo que tenían que hacer era volver a sus redes agujereadas y su vieja barca, el encuentro con Jesús les confirma que Dios sigue confiando en ellos. Con otras palabras: no es la fe de los discípulos la que construye la Iglesia sino la fe y la confianza que Dios mismo pone en ellos –y en nosotros–. 

      Los discípulos de Jesús no encontramos nuestra seguridad en la conciencia de que somos buenos porque la realidad es que no somos mejores que los demás. Nosotros hemos experimentado que Dios ha fijado su vista en nosotros, que nos ha mirado con su gracia –una mirada que sabemos que es para todos los hombres y mujeres, creyentes y no creyentes–. Jesús resucitado nos ha invitado a comer con él –lo hace cada día en la Eucaristía– y cada día nos reitera su confianza. Sentimos que Dios cree en nosotros y eso nos hace sentirnos seguros y fuertes para confiar también nosotros en los demás, para anunciar el mensaje de la reconciliación, del perdón, de la misericordia para todos. Sin excepciones. Y de paso solucionar la búsqueda de la seguridad no a través de la desconfianza ante todo y ante todos sino de la confianza. Sólo tendiendo la mano al hermano construimos un mundo más seguro, nunca cerrando el puño. 

Comentarios

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Alejandrina

Alejandrina


el 15/4/10
En efecto en estos tiempos se ha perdido mucho la confianza entre nosotros, creo que es necesario que la humanidad recobre la confianza siguiendo el ejemplo que jesus nos dio cuando vino a la tierra, sin embargo ha desconfianza tambien nace de los hechos negativos que muchas veces hacemos los hombres sin tener en cuenta el ejemplo que no dio Jesus nuestro hermano mayor a quien debemos recurrir en momentos dificiles para lograr su proteccion.
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Alejandrina

Alejandrina


el 15/4/10
No se si fue enviado el primer comentario, sin embargo debo señalar que la confianza entre nosotros en estos tiempo se ha perdido por actitudes demosrtados por los hombres, y no seguimos el ejemplo que Jesus nos dio cuando vino a la tierra a morir por nuestro pecados, razòn por la cual los humanos debemos concoer el texto de la biblia para seguir el ejemplo de Jesus y no tener miedo a confiar en nuestro proximo.
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keko Q.

keko Q.


el 16/4/10
Que oportuno comentario para nosotros los chilenos.
Muchos, frente a los hechos acaecidos (Terremoto y Tsunami) perdimos las esperanzas. Todo lo hemos perdido. Sin embargo, casi al instante, recibimos el consuelo y el cariño del Padre. "No temas, yo estoy contigo y tu puedes". Y, con la ayuda de El, estamos reconstruyendo nuestro país y nuestras vidas. Que bueno es sentir la confianza del Señor.
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Diego Retana

Diego Retana


el 17/4/10
Todo lo que no viene de Dios es lo que nos da miedo y sobre todo nos quita la Paz. Veamos que es lo que nos produce lo que llega a nuestra vida! Que Dios les bendiga! Hasta luego
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Evencio ofm

Evencio ofm


el 17/4/10
El mensaje que entendí del Evangelio, es:
Confianza de Dios en nosotros y de nosotros en nuestros semejantes. El miedo no es de Dios, la misericordia, el perdón y la reconciliación sí lo son.
Franciscanamente sería fraternidad con Dios y con sus hijos.
Dios bendiga, hnos. claretianos, su trabajo evangelizador.
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Guillermo

Guillermo


el 17/4/10
La confianza en el Señor, es única, porque único es el Señor, muchas veces no confiamos ni en nosotros mismos porque no hemos confiado en el Señor.
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yasnadeChile

yasnadeChile


el 17/4/10
Dios comprende mi debilidad... y vuelve a confiar en mí una y otra vez... así es su misericordia, vuelve a preparar la mesa y a invitarme a comer con él...

Una vez más veo este llamado de Dios a no poner la confianza en mis fuerzas o en lo que los demás pueden brindarle a mi vida, sino a poner toda mi fe en él... el es la fuerza que me saca adelante, es la fuerza que llevará a salir de la desesperanza a nuestro país; Chile :)
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Bulmaro

Bulmaro


el 18/4/10
La vida religiosa tiene diferentes etapas no es necesario ser consagrado para experimentar los cambios
Hay un momento crucial para el encuentro con Cristo, yo lo viví en mi Cursillo de Cristiandad si esto hubiera terminado ahí, mi vida sería una de tantas
Lo mismo sucede con los Apóstoles, uno fue el llamado, otro el seguimiento, otro el aparente fracaso, la conmoción de la Resurrección, la tristeza de su partida con la Ascensión y la Evidente Espiritualidad en Pentecostés
Cristo nos conoce a cada uno, sabe que la sujeción del pecado nos dificulta contemplar la Luz
Por eso actua con cariño hacia sus Apóstoles entiende que la actitud humana impide a sus Apóstoles definir el proyecto de Salvación
Es por esto que utiliza diferentes alternativas para darse a conocer y que » ver comentario
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Gustavo Egüez

Gustavo Egüez


el 18/4/10
En la primera lectura una voz de mando que les guía a los Apóstoles y les sale del corazón, porque ya tienen el Espíritu Santo, los impulsa a gritar con firmeza “Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres”, pese al peligro, pese a toda adversidad, si empezamos con esta premisa el puerto de llegada está garantizado. Confiados le diremos al Señor: “Cambiaste mi luto en danzas. Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre”.
Pero realmente los hombres y mujeres de hoy ¿confiamos plenamente en el Señor? ¿Ponemos a Dios antes de todo?, ¿incluso por encima de nuestros propios intereses?, ocurre que hay una gran ola de desaliento que nos perturba, vuelve a primar el individualismo, los consejos de apego a las cosas del Señor ya no tienen cabida entre tanta confusión » ver comentario
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MayradeMexico

MayradeMexico


el 18/4/10
Gracias por su comentario y por las reflexiones de los lectores. Son de mucho provecho. Ahora la inseguridad ataca nuestro México. El Señor Jesús nos invita a continuar con El, en su palabra y en su acción. Vemos en El nuestra esperanza y en su misericordia ponemos nuestras vidas.
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karelia

karelia


el 18/4/10
hay veces nosotros que somos tan jovenes no medimos la consecuencias y no hacemos caso de los consejos de nuestros padres , hay veces hacemos las cosas sin importarnos que vamos ha hacer , no queremos conversar con nuetros propios padres y hermanos , hay veces que tambien nuestros padres no muestran interes, hay discucion , hay enfrentamiento , hay disolucion , y no queremos aceptar conversar con ellos hasta que nos suceda algo grave ... cambiemos pues , ya es necesario que tengamos confianza en ellos y con nuestros seres queridos y hermanos que nos rodean y muy especial siempre estar con el , y jamas desconfiar de el que el jamas nos dejara de escuchar porque el simpre confia en nosotros... por eso que en nuestros corazones simpre el estara Jesus ...
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ROSA MARIA

ROSA MARIA


el 19/4/10
Ya me inscribi porque no aparece el comentario que envie? se tiene que insccribir de nuevo? gracias hnos que Dios los bendiga.
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alexander

alexander


el 19/4/10
bueno yo digo que de bemos confiar en dios por que el fue el que no do la vida , y no desconfiar en nuestros porjimos .
ok
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ludeism

ludeism


el 20/4/10
Obvio que no solamente hay que confiar en Dios, también debemos confiar en nosotros mismos. Si nos falta confianza. podemos pedirle a Cristo que nos ilumine. No solamente hay que tener confianza cuando se presentan dificultades, sino que en muchas otras ocasiones en nuestra vida. Obviamente debemos ser conscientes que Dios nos creó capaces de poner de nuestra parte para afrontar la vida en sí (no solamente nuestro Creador influye espiritualmente, desea que pongamos de nuestra parte con los medios que tenemos)

Seguir a Cristo no es fácil, o sea que llegar a amarle lo mejor que se pueda no es fácil (no todos se esfuerzan en ser mejores personas). Debemos ayudar a los necesitados a realizarse, que conozcan a Cristo, para llegar a aceptar cuando la realizacion ya ocurra, etc. Quienes » ver comentario
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nna wow

nna wow


el 7/2/11
iio busco algo de que entendieron sobre el evangelio pero no lo encuentro bueno bye
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