Ángel Sanz Arribas, cmf - Miércoles 07 de Octubre del 2009
Concédenos, Señor, la experiencia de la unidad en nuestra vida interior y en nuestra relación con los hermanos. Que tengamos todos el mismo centro como tenemos un solo origen y un único destino.
Haz que nuestros pensamientos y nuestros afectos, nuestras palabras y nuestras acciones, nuestros proyectos y nuestros compromisos, sean ríos que brotan de una misma fuente y desembocan en un mismo mar, aunque corran todos por cauces diferentes.
Tú, Señor, que eres la fuente y el mar de nuestras vidas.