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Mirar sin ver

Alejandro Jodorowsky, La sabiduría de los cuentos, p. 15 -

Mirar sin ver


        Hasán, hombre rico y poderoso, abandonó su fortuna y su rango para estudiar con el maestro Abdul Efendi. El maestro decidió darle cuanto antes una pequeña lección. Le llamó y le dijo: “Ve al mercado y tráenos diez kilos de entrañas de cordero sobre tus espaldas.”
         Hasán lo hizo, quedó manchado con la carga y hubo pasar por toda la ciudad de esa guisa. Como era conocido le dio mucha vergüenza y pasó un verdadero suplicio al mirar y verse mirado por cada persona.
      Cuando llegó, el maestro le ordenó que fuera sin cambiarse de ropa a pedir un caldero prestado para hacer sopa con todo lo que había traído. Otra vez hubo de atravesar la ciudad con el mismo apuro de antes. Cuando volvió, el maestro le ordenó que se lavase y se pusiese ropa limpia.
     Entonces le dijo: “Ahora vuelve por el camino que has recorrido dos veces, y pregunta a los transeúntes si han visto a un hombre cargado con entrañas de cordero o con un caldero.”
     Él fue y repitió la pregunta a todos los que encontró, pero todos le contestaron negativamente. Nadie se había fijado en tal hombre, y nadie lo había reconocido.

     Así se lo refirió al maestro, y este le dijo: “Como ves, nadie te ha visto. Es decir, que te han visto sin verte. Nadie te ha reconocido. Eras tú quien proyectabas tu mirada sobre los demás. Aprende a ser lo que eres, a no proyectar tus miedos, y a reírte alegremente de los demás.”
 

    (Alejandro Jodorowsky, La sabiduría de los cuentos, p. 15)
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Comentarios

Olga Felix Olga Felix
el 15/1/10
Muy buen cuento de sabiduria, me encanto, porque siempre estamos pendientes al que diran y lamentablemente las gentes andan dormidas por las calles, creemos que nos ven y nos critican y es todo lo contrario, es como decia Jesus, miramos pero no vemos, oimos pero no escuchamos.
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Javier Avila. Javier Avila.
el 17/1/10
Ciertamente es acertado el relato. pero qué me dicen a lo siguiente:
Soy de ciudad y ahora vivo desde hace 14 años en un pueblo. Vi a las gentes constreñidas en un monton de prejuicios sociales y todos se andan con el "rabillo del ojo". Asi por ejemplo:"dime con quién vas y te diré quien eres", y otros dichos populares podrían "retratar" el sentir de estas gentes. Tengo hijos pequeños y les enseño siempre, que mientras estén haciendo el bien a los demás, se rían de esos prejuicios sociales que en nada les va a ayudar a formarse como auténticos ciudadanos del mundo. Les digo que se apliquen esta máxima tan sencilla como positiva. "ande yo caliente y ríase la gente..." y por último, más que nada, les sugiero siempre que se "imaginen a Jesus" como el protagonista que encarna ... » ver comentario
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uni uni
el 20/1/10
Respondo a Javier: soy de pueblo y me muevo entre el pueblo y la ciudad. Ciertamente el ambiente del pueblo penetra más, pero en todo: en el cotilleo, en el fijarse y también en el ayudar, en interesarse por los enfermos,etc. No importa dónde vivas sino cómo vives. Sigue educando a tus hijos en libertad y comprension profunda dentro de sí mismos, en los libros, en el ambiente familiar... Todo está para que nos sirvamos y lo compartamos. Escoger es lo nuestro y hacerlo desde el Amor, por supuesto. No podemos pararnos cada vez que sintamos una crítica. ADELANTE!
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julita perez julita perez
el 18/2/10
18-2 2010

si te encuentras con vecinos que a veces saludan y otras te ignoran , como tienes que actuar?
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Astrid Astrid
el 5/8/11
Me encanto! Simple, directo y muy correcto! Gracias Padre!
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