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75. Exagerados en la amistad con el jefe.

Resulta que la Empresa Constructora del Reino de Dios, puesta en marcha por Jesús de Nazaret, no es una S.A. (que algunos leen “Sin Alma”). Se explica porque no pocas de estas sociedades anónimas entran en la denuncia que el Papa Francisco hace en su Exhortación Apostólica.