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La educación en Sur-Sudán

Tengo que reconocer que hay una pregunta recurrente que viene a mi mente cada vez que veo a los pequeños pilluelos de Malakal corriendo por las calles llenas de barro. A veces me saludan alegres con la mano y en ocasiones me llaman “kawadja” (hombre blanco) con unas enormes sonrisas en la cara.