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Divorciados y casados de nuevo ¿en la Iglesia?

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Bonifacio Fernández, cmf - Jueves, 13 de noviembre de 2008

    Las personas unidas en matrimonio  sacramental,  divorciadas según la ley civil,  y de nuevo unidas en un matrimonio civil están en una situación pastoral sin salida. Su situación las excluye de la plena comunión eucarística. Esto es una fuente de sufrimiento para muchas personas que se sienten rechazadas por la comunidad eclesial. Plantea, por ello,  cuestiones de tipo teológico y de tipo pastoral, es decir, cuestiones relativas a la verdad y cuestiones relativas al amor al prójimo. No hace mucho el cardenal de Tetamanzzi (Milán) escribió una carta pastoral sobre este asunto. De ella se hicieron eco al menos la Civiltà Cattolica (Italia, Roma) y la Documentation Catholique (Francia). ¿Qué se propone? Se reitera la doctrina sobre la exclusión de la comunión eucarística de los divorciados y vueltos a casar. Se dice que está praxis está fundada en la Escritura, que es “una praxis constante y universal”. Pero se insiste en que  están  dentro de la comunión eclesial, y por tanto tienen su espacio en la vida de la Iglesia.

  1. Algunos obispos habían propuesto el camino del discernimiento práctico; no se trataría de una praxis general  para admitir a la comunión a los divorciados y vueltos a casar. Se trataría de cada persona, cuya situación matrimonial es ya irreversible, tras haber hecho un proceso de reflexión y conversión, con el discernimiento subjetivo contrastado con un ministro ordenado, y evitando el escándalo, pueda ser admitido  a la plena comunión eucarística. Pero también este camino está cerrado según la carta de la Congregación para la doctrina de la fe.
  2. Según la doctrina  del magisterio no se trata ni de una discriminación ni de un castigo. No tiene nada de eso. Se trata de reconocer y admitir la realidad objetiva de que su condición de vida contradice la unión de amor entre Cristo y la Iglesia, que “contradice objetivamente la ley de Dios” (Carta de la congregación de la fe, n 4).
  3. Se refiere a los motivos de separación utilizando las categorías de inocentes y culpables, los que abandonan y los que injustamente han sido abandonados. Distingue también la situación de los que están convencidos en conciencia de que su primer matrimonio, irremediablemente destruido, no había sido nunca válido y se vuelven a casar por motivo de la educación de los hijos.
  4. Estas personas deben recibir una “atención improrrogable” (FC. 84). Se exhorta encarecidamente a  todos los fieles a que ayuden a estas personas para que no se sientas separadas de la Iglesia. En este contexto se enfatiza la solicitud maternal de la Iglesia, como madre misericordiosa, la especial preocupación por sus hijos, su empeño en acompañarles y “hacer todo lo posible para fortalecer en el amor de Cristo  y de la Iglesia a los fieles de la Iglesia que se encuentran en situación de matrimonio irregular” (Carta, 10). Habla de la materna cercanía de la iglesia (ib. n. 1)
  5. Es claro que la vida de  un cristiano es mucho más amplia que la comunión eucarística. Por ello se mencionan las prácticas de vida cristiana a las que estas personas son especialmente invitadas: escuchar la Palabra de Dios, frecuentar el sacrificio de la misa, perseverar en la oración, incrementar las obras de caridad, luchar por la justicia, educar a los hijos en la fe cristiana, las obras de penitencia… (FC. 84)
  6. ¿Cómo puede la Iglesia seguir siendo sacramento del amor de Dios en estas situaciones dolorosas? ¿Cómo puede la Iglesia ser “materna hacia estos hijos suyos”, mostrarse como “madre misericordiosa” (FC. 84? ¿Cómo puede avanzar la reflexión teológica sobre esta situación problemática y dolorosa? ¿Es posible que los interesados no vivan como discriminación la praxis de la Iglesia? ¿Son sólidas las razones por las que se mantiene esta praxis? ¿Podemos permitirnos dejar que la situación se haga más general sin hacer alguna propuesta más adecuada?
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Comentarios
Yo por mi parte, evitado el escandalo de debiles, les distribuyo la comunión cuando tengo certeza de su fe autentica y que se acogen a la bondad del Señor que es Quienl que ve la realidad de lo que hubo en su vinculo matrimonial esperan ellos les acoja. Dejarlo todo al resultado de unos procesos burocraticos para logarr la nulidad no me rsulta de acuerdo con la actitudes que tubo Jesús con los pecadores
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Enrique Gª Alamán,S.J. Enrique Gª Alamán,S.J.
el 14/11/08
Me impresiona esta discusión que se esta dando desde hace algunos años. Yo tuve la bendicion de crecer en una comunidad eclesial en que esta situación irregular era más bien la situación regular. El sacerdote que nos acompañaba nos enseño que la Ley estaba al servicio del ser humano y no al reves. Me parece que debemos tener caridad. Aprendi en el curso de primera comunión que tenemos que alimentarnos del cuerpo del Señor si no moriremos de hambre ó sea dicho en otras palabras nuestra fe se morira. Despues la jerarquía se pregunta porque se va la gente.
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América Elena América Elena
el 15/11/08
realmente, la carta del obispo de milán a quién pretende convencer?
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héctor héctor
el 15/11/08
Cada persona es única y creo recordar que Jesús no discriminaba a nadie. Si alguien se siente llamado por Él no creo que debamos ser ninguno de nosotros quien ponga el muro.Iglesia somos todos,no sólo el cardenal de Milán.
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Carmina Carmina
el 16/11/08
Soy varón, miembro activo de una parroquia de Madrid. Me siento en total comunión con el resto de mi comunidad parroquial. La mayoría conoce mi situación de divorciado y vuelto a casar. Luché por mi matrimonio hasta que mi pareja lo hizo imposible. Me he encargado de mis hijos, de quienes tengo la custodia. He vivido, también, mi separación desde el Evangelio, sin odio e intentando comprender a la que sigue siendo madre de mis hijos, e incluso siendo una mano amiga en momentos difíciles. He rehecho mi vida de pareja con una persona extraordinaria a la que no tuve la suerte de conocer antes.
No hay nada en este tipo cartas (escritas por otra parte por personas sin experiencia alguna de vida de amor en pareja y de compromiso en este ámbito) que afecte a mi sentido de comunión con ... » ver comentario
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Polibio Polibio
el 16/11/08
Echar las culpas de la situación a la jerarquía como hacen algunos de los anteriores intervinientes me parece una frivolidad. Criticar la posición de la jerarquía con el argumento de que Jesús no discriminaba a nadie, no es serio. ¿O es que la palabra de Jesús sobre el divorcio no está en el evangelio? Y es precisamente por fidelidad a esa palabra de Jesús por lo que la doctrina oficial exluye de la comunión eucarística. Quien defienda lo contrario tendrá que demostrar que las palabras de Jesús sobre el divorcio tienen otro sentido y hay que interpretarlas de una manera distinta a la doctrina oficial.
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Turienzo Turienzo
el 17/11/08
Querido Turienzo: Si al decir que Jesús habla del divorcio en el Evangelio te refieres a Mateo 19 o Marcos 10,sería mejor que te situaras en el contexto de lo que era entonces el divorcio entre los judíos. El hombre podía repudiar a su mujer por cualquier motivo (hasta si se le pegaban las lentejas), y lo que Jesús contesta a los fariseos (las jerarquías de la época),es que el hombre y la mujer son una misma cosa y el hombre no tiene por qué tener estos derechos arbitrarios de repudio.
Cuando hablamos en la actualidad del tema del divorcio existe el peligro de utilizar los textos evangélicos como si hablaran para un modelo de familia intemporal, que habría existido lo mismo en la cultura israelita del tiempo de Jesús que en la cultura de nuestro tiempo. Pero la familia de enton ... » ver comentario
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Carmina Carmina
el 19/11/08
Me gustaría saber, con mucho respeto la nacionalidad de las personas que están participando en este debate. Yo soy de Paraguay-América Latina. Tal vez, no tenga mucho sentido, adelanto, pues lo intrínseco del tema, debe tomarse en un contexto universal. El Sacramento del Matrimonio, es y debe ser una Institución por la cual todos luchemos de forma consiente y coherente. En ella no puede tener espacio el azar o "la suerte". Los saludo en la Paz y Gracia del Señor, orando porque la Sagrada Familia, sea la sal y luz de todos los matrimonios.
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julio_MFC julio_MFC
el 27/11/08
Querido Julio: Soy española, viuda, y sin interés en ninguna otra relación de pareja. Como ves no hablo por mí. En mi caso sería absolutamente lícito casarme de nuevo por la Iglesia, pero hablo en nombre de otros que sé que están sufriendo por este aferrarse a las leyes sin contemplar caso por caso y por tanto pastor estrecho de miras.
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Carmina Carmina
el 9/12/08
Yo estoy divorciado, pero de momento no me he vuelto a casar. Creo que en mi caso sería fácil conseguir la nulidad eclesial, pero no me serviría de nada ya que todas las divorciadas que he conocido ninguna la tiene y, por lo tanto, no podría volver a casarme por la Iglesia. De todas formas acepto las normas de la Iglesia y si me volviese a casar por lo civil, seguiría yendo a misa y haciendo una comunión espiritual.
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Jota Jota Jota Jota
el 17/12/08
Yo soy divorciada y no me volví a casar ni lo pretendería, la Misericordia de Dios es muy grande y quienes se vuelven a casar tendrán que pedir constantemente por su perdón, están viviendo en adulterio, éso es lo que les debe importar, no es algo social ni de observar malas caras o rechazos, no señor! sino de ver mi alma cómo está, no hay que confundir, es muy egoísta decir “estoy viviendo en rebeldía y exijo que se me acepte” y muchas veces ese adulterio es doble, así de sencillo. Yo estoy segura de que si Jesús hubiera sido el Señor de mi hogar, mi divorcio no hubiera sucedido, todo se habría resuelto, debemos de contemplar que uno da por hecho un divorcio como solución para el término a una relación, no se dan otra oportunidad.
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Católica Católica
el 26/4/09
. Volverse a casar, destruye por completo la lucha para reunificar a ambos que son uno, un tercero impedirá de manera tajante. Hay matrimonios que se reconcilian, después de un largo trayecto pero habiendo uno más implicaría una imposibilidad ante tal posibilidad. El matrimonio es lo más difícil que existe pero queremos hacerlo fácil cayendo en egoísmo, soberbia, infidelidad y después de la ruptura, viene más egoísmo intentando tomar dos veces lo que nos corresponde. Ese es mi punto de vista, una divorciada devota del Matrimonio como un Sacramente único e indisoluble. Bien por la Iglesia Católica. Jesús nos ama pero no cambia sus preceptos porque es lo mejor para nosotros.
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CAtólica CAtólica
el 26/4/09
mi timidez no pudo con la presion familiar. Yo solo era feliz con mi jesus y mi familia catolica. No supe decir que no .
Apesar de todo me case, con una mujer que no siendo mala solo le importaba lo material , fiestas familiares, viajes etc.etc.
Lo intente' durante 10 años,con 4 o 5 separacioones .
Siempre con el temor de Dios .Sufri' mucho, finalmente un dia me marche no sabia a donde quizas un poco enloquecido. de ahi he trabajado en parroquias intensamente en sectores mas desposeidos y campesinos junto a un viejo sacerdote que me acogio.
Un dia me enamore por primera vez . hoy tengo 3 hermosas hijas participan fielmente y con entusuasmo en su colegio de monjas. Sin embargo necesito de la comunion, la iglesia me ha tramitado 10 años ya no puedo mas. OREN POR MI
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rodrigo s.p rodrigo s.p
el 2/7/09
Según el rigor de las formalidades, somos mi esposa y yo de los malos. En nuestras vidas Dios El Padre, Jesucrito y el Espírtu Santo,sentimos que mora en nuestro corazón porque sentimos su inmenso amor y sentimos la necesidad de participar de la Eucaristía y lo hacemos cuando no causamos en nuestro entorno escándalo alguno. Nuestros familiares y amigos, matrimonios, que nos conocen bien, vieron al principio omitíamos de participar de la comunión, y nos dijeron que se sienten muy mal si en conciencia sentimos la necesidad (que es siempre) de tomarla y por ellos no lo hacemos es entonces cuando se sienten verdaderamente mal. El amor de Dios está muy por encima al amor de los hombres.
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José Mª Milá Rovira José Mª Milá Rovira
el 18/9/09
Dio nos ama. La vida Jesús la dió por alguna razón muy importante. No es que las cosas sean igual antes o despues de los Concilios. Las cosas cambiaron antes y después de la venida de Cristo. Sentimos no ver en los hombres que dirigen la Iglesia todo el amor que tuvo el hijo de Dios con aquellos que confiaron con todas sus fuerzas en El.
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Francisca Morote Garcia Francisca Morote Garcia
el 18/9/09
Paz y Bien. Estoy en proceso de nulidad y he de admitir que no me hubiera imaginado que fuera algo tan duro. Considero que es degradante tener que desnudar tu vida, familia, testigos.... ¿porqué no se toman tantas molestias a la hora de admitir el sacramento del matrimonio?. Tengo dudas y me planteo pararlo todo e ir directamente al divorcio. Mi razón y mi corazón y mi fevme dice que Dios me ama y quiere que sea feliz. Que no quiere sacrificios sino amor. Que vino al mundo para enseñarnos a amar y no quedarnos sólo con las leyes. Y que vivió compartiendo su pan con una comunidad de hombres llena de pobreza en todos los sentidos. En estos momentos tan duros he sentido más ayuda y más apoyo de la gente no creyente, ellos al menos a su modo están ahí animándome a ser feliz, a se ... » ver comentario
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Cristiana Cristiana
el 3/4/10
Quien sigue los mandatos del Señor siempre está en su templo, porque el mundo entero se hace templo. La Iglesia Católica no es la voz de Dios, son los representantes de Dios en la tierra pero Dios no les dice lo que han de hacer o decir. Es cierto que ponen sus normas como comunidad y los que quieran pertenecer a esa comunidad han de cumplirlas. Pero una comunidad que sigue el modelo de Jesús no debe rechazar a nadie, sea cual sea su condición, porque Jesús no rechazó a nadie. Quizá la Iglesia se ha cerrado tanto en defender sus normas que ha olvidado el verdadero mensaje de Cristo.
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Prometida Prometida
el 21/12/10
Siento como si fuera la gerarquía la que viviera la fe por mi!. Yo no he de pensar...., yo no he de compartir....., mis experiencias de fe no son escuchadas.... ¿Sólo cuando sigo sus normas soy católica y aceptada como católica? No quiero una iglesia así, que no escucha, que desconfía y me mira por encima del hombro.
Jesus nunca dio normas, sólo invitó a amar. Quién se atreva a juzgarme si amo o no amo, sólo porque me salto las normas que tire la primera piedra!
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xjsalo xjsalo
el 12/6/11
Estimados todos: He leído con atención sus comentarios,y creo, con el respeto que me merecen que muchos no tienen los conocimientos actualizados respecto del tema que nos ocupa, yo soy divorciado y vuelto a casar civilmente (DVC), mi esposa y yo trabajamos en la pastoral familiar dentro de la Arquidiósesis en que vivimos en México, llevamos "UNA LUZ DE ESPERANZA EN EL CAMINO", como reza un libro de mi autoría, y aseguramos en base al magisterio de la Iglesia Católica el que NO le está vedado a nadie la salvación, que el Magisterio de la Iglesia, como palabra de Dios, como reza DEI VERBUM del Concilio Vaticano II (sobre la revelación), en muchos documentos oficiales repite lo antes indicado, entre ellos FAMILIARIS CONSORTIO numeral 84 del Beato Juan Pablo II, Dios es Amor de Benedi ... » ver comentario
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Carlos C. Carlos C.
el 7/6/13
Hola, buen día para todos:
Tengo esperanza de que el Papa Franciso, nuestro querido Jorge M. Bergoglio, nos libere de esta situación tan dolorosa para los divorciados casados en segunda unión. Cualquiera haya sido el motivo de ruptura, no justifica la crueldad de la Iglesia para con nosotros. Lo único que logran es que despreciemos inconscientemente, nuestra relación con el fundador de la Iglesia, logran apartarnos de la fe, en definitiva se transforman en el "anticristo" del catolicismo.
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en-rique en-rique
el 16/11/13
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Palabra diaria

Sábado, 25 de octubre de 2014

FERIA
Lc 13,1-9. Si no os convertís todos pereceréis de la misma manera.

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