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Apologética contemporánea

Ron Rolheiser (Trad. Carmelo Astiz) -

Una de las razones por las que hoy día no encontramos con frecuencia una buena apologética cristiana es porque muchos de nuestros mejores teólogos escriben en un nivel tan académico que sus pensamientos no son realmente de fácil comprensión para el cristiano de a pie. Apologetas como C. S. Lewis y G.K. Chesterton son poco frecuentes. Tenemos hoy importantes pensadores en teología, pero por desgracia muchos de ellos no se pueden leer con provecho fuera del entorno académico.
Teniendo esto como fondo, me gustaría recomendar un libro muy útil, “Faith-Maps” (Fe–Mapas), acabado de publicar por Michael Paul Galigher, jesuita, profesor en la Universidad Gregoriana de Roma. Galagher tiene conocimientos amplios de literatura que le mantienen sensible al tipo de lenguaje que puede decirle algo a la gente normal de a pie, y que, aun así, permanece todavía lenguaje profundo y espiritual. Ése es el don que Gallagher plasma en este libro, “Faith-Maps”.


¿Qué hace Gallangher? Toma diez importantes pensadores cristianos (John Henry Newman, Maurice Blondel, Karl Rahner, Hans Urs von Balthasar, Bernard Lonergan, Flannery O’Connor, Dorothee Soelle, Charles Taylor, Pieranglo Sejqueri y el papa Benedicto XVI) y escribe un breve capítulo sobre cada uno de ellos en el que explica, con palabras no excesivamente técnicas o  profesionales, el núcleo de su pensamiento principal. Además lo hace con una cierta intención apologética, es decir, exige a cada uno de ellos plantear un reto, breve y claro, a nuestra generación, especialmente en lo que se refiere a nuestra lucha con la fe y con la iglesia. Y al hacer esto, Gallagher demuestra ser un maestro a la vez penetrante e imparcial: Expone los conceptos fundamentales de estos pensadores de una forma que, por lo general al menos, es accesible al no-profesional y de una manera que no cae ni en la tendencia liberal ni en la conservadora.


Recomiendo el libro sinceramente a todos los que quieran familiarizarse con estos grandes pensadores y que estén dispuestos a exigirse un poco intelectualmente. Lo recomiendo especialmente a quien esté luchando intelectualmente con su fe. Es éste un libro sobre apologética para adultos.


Permíteme solamente un ejemplo del don de Gallagher en esta selección del pensador, del tema y del reto: Resumiendo algunos de los temas más importantes del pensamiento de Han Urs von Balthasar escribe: “La corriente cultural llamada ‘vuelta al sujeto’ ha dominado el pensamiento moderno. En la medida en que Balthasar intentó purificar los excesos de esta escuela o corriente cultural e iniciar una ‘vuelta al objeto’, su trabajo cuestiona suposiciones profundamente arraigadas en la cultura ambiental en torno a nosotros e incluso en nuestra vida personal de fe. Bajo la influencia de mi formación literaria (paralela la de Balthasar) y después en la revolución cultural que experimentó la vida religiosa en los años 1960 y 1970, mi espiritualidad ciertamente se volvió más subjetiva. Discretamente, poco a poco, se dejó de lado toda una tradición de ascetismo, no sólo abandonando austeridades externas, sino también permitiendo que el valor de la realización personal de uno mismo reemplazara, como valor central, al de la negación de sí mismo. Nuestra generación descubrió la expresión de sí mismo y la afectividad. Todo esto resultaba excitante y valía la pena; sin embargo, si reflexionamos, se corría el peligro de ser parcial. De modo casi imperceptible llegamos a vivir una nueva serie de prioridades, en las que el aspecto subjetivo de la religión llegó a ser más fuerte que el objetivo. Incluso la oración se juzgaba con frecuencia desde el punto de vista de la experiencia personal (al principio, revalorización positiva de una dimensión descuidada). El “cómo me siento” llegó a ser una prueba definitiva de crecimiento.


Reconociendo la influencia que ejerció esta nueva sensibilidad en la espiritualidad, la lectura de Balthasar plantea delicadas pero importantes cuestiones. Su énfasis sobre la “objetividad” me invita a hacer espacio para la adoración y para la obediencia reverente a Dios. Esto rompe la lupa del subjetivismo. Su lenguaje de fe me recuerda que la gloria de Dios es más grande que cualquier posible respuesta mía. La gloria que resplandece en el rostro de Cristo es en realidad una llamada a una “humanidad plenamente viva” (recordando a San Ireneo), pero esa gloria va más allá de la realización personal hecha a nuestra medida, porque es el resplandor del Jesús Crucificado como Señor Resucitado. Ese rostro está en frente de mí, más como una gran obra de arte, que me mueve, pero que es siempre él mismo y no depende de mí para su poder y belleza. Digámoslo con palabras de Balthasar (en una de sus numerosas evocaciones de la experiencia del arte, como paralela a la experiencia de fe): “La originalidad de una obra de arte” puede percibirse solamente “por la impresión que da de completa inevitabilidad con la perfecta libertad, abrumando al observador, y haciéndole exclamar: Solamente podía haber sido de este modo”.


Un buen apologeta tiene que convertir el pensamiento profundo en accesible, aunque sin empobrecerlo. Tiene que hacer simples las cosas sin ser simplista. Los teólogos profesionales generalmente luchan con la parte de la accesibilidad de la ecuación, mientras que los escritores espirituales populares, los catequistas y predicadores luchan con mantener la profundidad. Poca gente puede lograr los dos aspectos. Michael Paul Gallagher lo consigue en este libro. “Faith-Maps” bucea en los pozos profundos de diez destacados pensadores, extrae algo de su oro, lo expone de una forma que lo hace más visible al ojo no entrenado, nos reta a comprender nuestra fe de modo más profundo y nos ofrece un rico arsenal de conceptos con los que lograr eso.

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Comentarios

Rodolfo Plata Rodolfo Plata
el 25/4/11
LA PAIDEIA GRIEGA DE CRISTO o HELENISMO CRISTIANO –VS- JUDEO CRISTIANISMO: La semana santa es tiempo de recogimiento, meditación, ejercicios espirituales y rectificación: La paideia griega tenía como propósito educar a la juventud en la virtud (desarrollo de la espiritualidad) y la sabiduría (cuidado de la verdad), mediante la práctica continua de ejercicios espirituales (cultivo de sí), a efecto de prevenir y curar las enfermedades del alma. El educador, utilizando el discurso filosófico y la discusión de casos y ejemplos prácticos, más que informar trataba de inducir transformaciones buenas y convenientes para si mismo y la sociedad, motivando a los jóvenes a practicar las virtudes opuestas a los defectos encontrados en el fondo del alma, a efecto de adquirir el perfil de h ... » ver comentario
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