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Evangelio Seglar para la solemnidad de Jesucristo Rey del Universo (24 de noviembre de 2019)

Laiconet -

DOMINGO JESUCRISTO REY DEL UNIVERSO - CICLO C

PRIMER PASO: LECTIO
¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según san Lucas 23, 35-43

Señor, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino

En aquel tiempo, las autoridades hacían muecas a Jesús, diciendo: "A otros ha salvado; que se salve a sí mismo, si él es el Mesías de Dios, el Elegido." Se burlaban de él también los soldados, ofreciéndole vinagre y diciendo: "Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo." Había encima un letrero en escritura griega, latina y hebrea: "Éste es el rey de los judíos." Uno de los malhechores crucificados lo insultaba, diciendo: "¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros.." Pero el otro lo increpaba: "¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en el mismo suplicio? Y lo nuestro es justo, porque recibirnos el pago de lo que hicimos; en cambio, éste no ha faltado en nada." Y decía: "Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino." Jesús le respondió: "Te lo aseguro: hoy estarás conmigo en el paraíso."

SEGUNDO PASO: MEDITATIO
¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Ante el Octubre Misionero Extraordinario convocado por el Papa Francisco, dedicamos este tiempo ordinario a esta perspectiva.

DESDE LA MISIÓN
(mujer, soltera, jubilada, colaboradora voluntaria en misiones populares)

.".que se salve a sí mismo, si él es el Mesías de Dios, el Elegido".

El momento de la Cruz, donde Cristo es vejado, humillado, torturado, burlado.... es tan incomprensible, que parece que el que se equivoca es Él, que se ha presentado como Rey y como Mesías...y ahora va a morir como un vulgar ladrón.

La humillación del Calvario representa el fracaso de Dios, los mismos amigos de Jesús le han abandonado...La divinidad, no aparece y está tan desfigurada, y despojada de su brillo que cualquiera lo insulta o lo escupe...y piden que "baje de la cruz y se salve a sí mismo"...para burlarse, reírse....

Pero Él está haciendo la voluntad del Padre, lo que Él ha querido, y esa es la verdadera, la auténtica realeza de Cristo...y es que, en ese momento en el que su Oración unida al Espíritu, es de intercesión al Padre por sus verdugos...es de una grandeza y de una generosidad que solo puede hacerla el Hijo de Dios...y hace que el ladrón que está a su derecha tenga una fe ciega en Él y le implora"que se acuerde de él cuando llegue a su reino"...

Y Jesús , en un momento sublime, bellísimo, olvidándose de sus padecimientos...va a acoger y compartir su Reino con un ladrón arrepentido al que promete ...." hoy estarás conmigo en el paraíso".

Al Calvario, sólo podemos amarlo y adorarlo, porque en él se hizo la Salvación y la Redención de todo el mundo...La Humildad de Cristo,  en ese gran momento de ir al Padre, al que encomienda su Espíritu, es comparable al Misterio de la Eucaristía, centro de su Reino de Verdad, de Justicia, de Amor, de Paz...

Y es el mismo Sacrificio, en el que se ofrece como Víctima, en la Humildad de un Sacramento abierto al Amor, para que todos, los buenos y los malos "ladrones" estemos con Él en su Reino.

DESDE LA MISIÓN
(mujer, soltera, profesional, misionera laica en país desfavorecido)

Jesús, acuérdate de mi...

Este texto me ha removido mucho por dentro. Me cuesta tanta humillación e injusticia hacia Jesús y que sigo viendo y sintiendo en tantas realidades y personas. A la vez, me veía reflejada en la tentación que he tenido tantas veces de exigir pruebas a Dios.

Realmente los valores del Evangelio no van nada acordes a lo que nos ofrece el mundo. Jesús nos deja claro que por encima del orgullo y la prepotencia está la humildad, que por encima del rencor y la venganza está el perdón, que por encima de la duda está la fe y la confianza en el Padre, aún cuando nos parezca que éste nos ha abandonado.

Así mismo, el actuar de Jesús a lo largo de su vida, llegando a este final de aparente fracaso, es un estar siempre al lado de los más débiles, de los descartados... el ser fiel a ellos/as pero, sobre todo, a la voluntad del Padre.

Por otra parte me llama la atención la contraposición de los personajes: unos le exigen pruebas de que es el Hijo de Dios y se burlaban de Él y otro que lo reconoce enseguida, confiesa su debilidad y se pone en sus manos.

Al meditar este texto¡ me siento tan lejos de vivir plenamente los valores de su Reino! Sólo su gracia, el reconocer mi pequeñez y debilidad, el dejarme en sus manos como lo hizo el malhechor, me podrá acercar un poco a ellos.

TERCER PASO: ORATIO
¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, con un hijo)

Que no se me olvide, Señor, que al final de mi arrepentimiento está siempre tu perdón…
Que no se me olvide, Padre, que al acabar mi ruego aguarda tu esperanza…
Que no se me olvide que al compartir mi sufrimiento contigo encuentro sentido a seguir luchando…
Padre, que en la cruz te descubra lleno de misericordia, que sea tolerante con mi prójimo…
Jesús crucificado, que en la persecución demuestras fe y paz inquebrantables, que en las tribulaciones de mi vida cotidiana no pierda la referencia de la Palabra y el Amor de Dios Padre…
Y así sentir presente la realidad de tu reinado y de los valores de tu Reino, donde no caben ni el rencor, ni el reproche, que no entiende de más poder que el del Amor, ni más alimento que la reconciliación…
Padre, que sea como el malhechor arrepentido, y gire mi rostro humilde y temeroso para mirarte, para pedirte auxilio, perdón y compañía.

CUARTO PASO: CONTEMPLATIO
¿Quién dice el texto?

(Autorizado por el autor, Fano en www.diocesismalaga.es)

ÚLTIMO PASO: ACTIO
¿A qué nos lleva el texto?

(matrimonio, 2 hijos, él trabaja el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Acabamos este ciclo litúrgico proclamando al Señor, Rey del Universo. Así le reconocemos porque Él venció a la muerte, nosotros podemos vivir una vida en plenitud gracias a Él…

Pero es Rey, no al estilo del mundo, sino Rey del Reino que se nos ofrece desde el Evangelio. El Reino de Dios es reino de amor, de esperanza, de caridad, de justicia, de paz, de verdad, de compasión…

Para actuar os ofrecemos algunas sugerencias:

* Dediquemos espacios de tiempo concreto a alabar a nuestro Rey.
* Intensifiquemos la lectura de las “claves y normas” de su reinado. Todas están escritas en las Palabras que nos dijo. Interioricemos estas claves para hacerlas vida.
* Reflexionemos sobre aquello que es el mayor don que tenemos para potenciarlo en nuestra vida. Veamos cual es nuestra mayor debilidad para corregirla. Ofrezcamos a nuestro Rey, el compromiso firme de construir su Reino, con actitud de mejora personal.
* Pero renovemos también nuestro compromiso de extender su Reino por todos los rincones, llevándolo a todos los que nos rodean. Hagamos que Cristo se Rey de todos, rey del mundo.
“Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu Reino”.

Dejemos que Cristo sea nuestro Rey, dejémonos guiar por Él.

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