icono estrella Nº de votos: 0

79. Configuración conseguida

Alfredo Mª. Pérez Oliver -

En el cantarillo anterior hemos dejado al joven Claret metido en la Fragua ardiente, por voluntad suya, porque quería dar una nueva forma a su vida ¿Qué forma? Él mismo nos lo va a descubrir al comentar los estímulos que le impulsaban a gastarse y desgastarse en la Evangelización. Después de recordar profetas y apóstoles: “Lo que más y más me ha movido siempre es contemplar a Jesucristo cómo va de una población a otra, predicando en todas partes, no sólo en las poblaciones grandes, sino también en las aldeas, hasta a una sola mujer, como hizo con la Samaritana, aunque se hallaba cansado del camino, molestado por la sed, en una hora muy intempestiva… Desde un principio me encantó el estilo de Jesucristo en su predicación.¡Qué semejanzas! ¡Qué parábolas! Yo me propuse imitarle…( Aut. 221-222) .

Ya sabemos que las alegorías pueden tener varias comparaciones. Y así lo principal para Claret es ser otro Jesús Evangelizador, pero  otras veces se veía como instrumento de la Madre Divina que lo había forjado en la fragua de su Corazón, y “Yo soy como una saeta puesta en vuestra mano poderosa: arrojadme, Madre mía, con toda la fuerza de vuestro brazo… arrojadme contra Satanás… confiado en vuestra poderosísima protección emprendo la batalla…contra los príncipes de las tinieblas, como dice el Apóstol, embrazando el escudo del Santísimo Rosario y armado con la espada de dos filos de la divina Palabra.“ (Aut. 270-271)

Larga tarea, pero llena de ilusión.

Admirados, preguntaron al P. Claret, cómo era posible tanta actividad apostólica. Esta fue su respuesta: “Apasionaros por Jesucristo y haréis muchas más acciones evangelizadoras que yo.”

Pero conocer a Jesucristo, para amarle más y seguirle más de cerca es larga tarea. Puede comenzar por un flechazo o por larga mirada contemplativa. Poco  a poco se comienza a comprender que  Jesucristo es Dios, y por tanto perfección infinita, pero también hombre que posee en plenitud la perfección humana. No estará fuera de lugar recordar que Cristo es una Persona divina y dos naturalezas. Pero la naturaleza divina no destruye la humana que es asumida, no absorbida, sino el modo de ser humano de la Persona divina. Explica la Gaudium et Spes: “El Hijo de Dios con su Encarnación se ha unido, en cierto modo, con todo hombre. Trabajó con manos de hombre, pensó  con inteligencia de hombre, obró con voluntad de hombre, amó con corazón de hombre. Nacido de la Virgen María, se hizo verdaderamente uno de los nuestros, semejante en todo, excepto en el pecado” (Nº 22).

Por tanto el que se configura más con Jesús, se acerca más a la perfección humana. Sólo Él es el camino de plenitud que lleva a la verdad y a la vida abundante aquí y en la eternidad: “Un manantial del que surge la Vida Eterna” (Lc.4,14).

El discípulo se siente llamado a parecerse al Maestro. Por esos Jesús no desea alumnos que se limitan a aprender algunas lecciones. Quiere discípulos que vivan con Él y como Él. Que quien mire a un cristiano pueda pensar: “Algo parecido debería ser Jesús Nazareno”. Y nos hay que sorprenderse de que un autor exitoso haya podido escribir un libro en el que comenta 46 virtudes humanas que ha descubierto en Jesucristo. Han leído bien. “cuarenta y seis”. Y en esta inmensa tarea  contamos con la Gracia divina, porque no se puede olvidar el axioma teológico. “La Gracia perfecciona la naturaleza, no  la destruye “. (Cfr. “Paso haciendo el bien” de  F. Fernández-Carbajal). No se asusten que no las voy a meter en mi cantarillo. Mi objetivo  va más a la raíz. Se trata de explicar con detalle el instrumento que, como alegoría, imaginó el joven Claret  para poner en marcha la transformación del joven encandilado por tareas humanas, en el joven encandilado por Jesucristo Evangelizador.

La Fragua incandescente

El carisma de los Fundadores se revela como una experiencia del Espíritu, transmitida a los propios discípulos, para ser por ellos vivida, custodiada, profundizada y desarrollada constantemente en sintonía con el Cuerpo de Cristo en crecimiento perenne, (Cfr. M. R. 11)

La Congregación Claretiana vive con entusiasmo el carisma evangelizador de su Fundador: Evangelizar en todo el mundo, por todos los medios posibles. Y saber discernir los medios más urgentes, oportunos y eficaces.

Esta vivencia impulsó a sistematizar la experiencia espiritual del Fundador. Y con urgencia, porque sobre todo después de la década de los setenta, la Congregación vivió un extraordinaria expansión en muchas nuevas razas y culturas. Y era obligada la trasmisión esencial del carisma. Un grupo de especialistas lograron penetrar en la influencia que la alegoría tuvo en el conjunto de la vida del santo. Y nos ofrecieron un magnífico estudio del proceso de los núcleos de la Fragua que Claret vivió con acentos diferentes a los largo de su vida. Y a veces simultáneamente.

Esta experiencia espiritual, es la que tengo urgencia de presentar y ofrecer a todo el Pueblo de Dios. Estoy seguro que puede contribuir a forjar evangelizadores como hoy necesita nuestra Iglesia que existe para evangelizar. Avanzando con los martillazos de la Fragua, Claret  se hizo un ardiente apóstol  y nos muestra su camino, que cada uno puede adaptar a su concreta realidad.

Aquí en este cantarillo presento muy brevemente los cuatro núcleos del sistema. Para en siguientes cantarillos explicar cada uno con suficiente amplitud.

  1. El primeroQuid prodest” se refiere a dar un valor muy relativo a las perspectivas que ofrece el mundo, cuando se descubre a Dios que es el Valor absoluto, tal como aparece en San Mateo 16,26 : ¿De qué le sirve al hombre ganar todo el mundo si arruina su vida?
  2. El segundoPatris mei”  es la experiencia del amor de Dios, comunicado por su Espíritu, cuya expresión sintética la encuentra Claret en San Lucas 2, 49: Debo ocuparme de las cosas que miran al servicio de mi Padre.
  3. El tercero “ Caritas Christi” Es la experiencia de la imitación, seguimiento y configuración con el Cristo enviado por el Padre, nacido de la Virgen María y ungido por el Espíritu para anunciar la Buena Noticia como Jesús, sintetizada en 2 Corintios 5,14: La caridad de Cristo me urge.
  4. El cuarto “Spiritus Domini” es la experiencia de sentirse ungido y enviado por el Espíritu para anunciar, como Jesús, la Buena Noticia a los pobres, resaltada en Lucas 4,18: El Espíritu del Señor esta sobre mi…Me ha enviado para anunciar la Buena Nueva a los pobres.

Y como casi siempre el cantarillo rebosa.

Si te ha gustado, compártelo:
icono etiquetas etiquetas :
icono comentarios 4 comentarios

Comentarios

eleazar eleazar
el 5/4/16
Esperando, como siempre, el agua del cantarillo del pozo de Jacob. Empezando por refrescarnos la boca que tenemos reseca por los ajetreos de la vida, pues sin ese agua estamos sedientos, débiles. Después, si Dios quiere, la llegaremos a saborear, aunque para ello hemos de cambiar el gusto, a veces nos puede saber a hiel; pero primero saciar la sed.
Me gusta 0
marcos marcos
el 2/4/16
Hioy primer viernes de mes, no pensaba poder comulgar porque mi señora esposa estaba con un ataque el corazón. le hice un te y quedó completamente sana. Mientras tanto hice la comunión espiritual. Ya habìa pasado la hora de misa y me fuí a la Basísila Nuestra Señora de los Dolores y el Padre Tomás Barrera, un santo me autorizò la comunión eucarística. Como
adoro a Jesús que quiso entrar en mi corazón por ser su día.

Me gusta 0
Martha Martha
el 1/4/16
Siento mucho P.Alfredo este disturbio tecnico que ha
habido, lo cual trajo como consecuencia una incohe-
rencia total en mi comentario. Sabia que pasaba algo
extrano, comence y al final desaparecio todo. Comen-
ce de Nuevo y paso lo mismo y asi sucedio tres veces.
Perdone esta calamidad.
Sazludos.......
Me gusta 0
Martha Martha
el 1/4/16
Pozo de Jacob # 79- Quien sino Jesus pudo cautivar el Corazon del joven Claret a tal punto que decidio transformarse en una persona parecida a EL, con su mismo carisma y evangelizando por todo el mundo como lo hacia el Divino Maestro para que todo el pueblo de Dios supiera las maravillas que su Palabra ensenaba. Comenzo el proceso, ideando un sueno que lo hiciera. Quien sino Jesus pudo haber cautivado el Corazon del joven Claret, a tan alto grado llego ese ideal que se propuso imitarlo en su forma de vida, evangelizando de un lado a otro, c omo el Divino Maestro de un pueblo a otro. Decidido ya comenzo el proceso de transformacion y para ello en su imaginacion adopto distintas etapas para metamorfosear un hierro candente en una fragua y luego asi golpearlol sobre el
yunque hasta qu ... » ver comentario
Me gusta 0
escribir comentario
Por favor escriba las letras como se muestran.