Realmente este tema es muy complicado, lo que puedo decir es que lamentablemente no somos quienes para juzgar, solo Dios tiene esa potestad. Por tanto solo podemos tratar de hacer lo que creemos que es correcto desde el punto de vista de nuestra interpretación. Pero al final cada uno será quien de cuentas a Dios por lo que hizo y lo que dejó de hacer, según sus preceptos.

0