Artículos en Siempre con ella

JUNTO A LA CRUZ DE JESÚS

por: María José Rojo, osj. (IRIS DE PAZ) en Siempre con ella el
Visitada repetidamente por el dolor, una enferma de cáncer hace su propia lectura de las palabras del cuarto evangelio: "Junto a la cruz de Jesús es­taba su Madre" (Jn 19, 25). Mirando a María -di­ce- tiene sentido el dolor, nuestro dolor, ya que la cruz

La Inmaculada en la música.

por: Macario Díez-Presa, cmf (Iris de Paz) en Siempre con ella el
La creatura más hermosa, el espejo sin mancha, el ideal supremo de perfección que han tratado de reproducir en sus obras los artistas.

Crucificada con Cristo

por: M.C. González Gómez (Profesora de Mariología) en Siempre con ella el
El insondable sufrimiento de María, compartió sus buenos y malos momentos, todos sus sufrimientos, hasta el mismo pie de la cruz.

Única pero nunca sola.

por: Pablo Largo Dominguez, cmf en Siempre con ella el
María es miembro eminente en la comunión de los santos, pero no deja de ser miembro, y la eminencia parecía haber ocultado la pertenencia.

María de los que vuelven.

por: Pablo Largo Dominguez, cmf en Siempre con ella el
María sale discretamente al paso y se deja encontrar, no ha dejado su misión salvadora, sino que con su múltiple intercesión continúa obteniéndonos los dones de la salvación eterna.

Madre del toque delicado.

por: Gonzalo Fernández Sanz, cmf en Siempre con ella el
Entre ese primer 'toque delicado' en Be­lén y ese último 'toque delicado' en el Cal­vario transcurre un itinerario en el que María sabe actuar 'con tacto'.

María, aroma del Dios vivo.

por: Maria de Gracia, osb. en Siempre con ella el
Su vida fue un derramamiento de Dios que percibimos los que corremos tras el olor de sus perfumes, bálsamo renovador que da transparencia a la persona en su totalidad.

MARÍA EN LA LITURGIA DE LA IGLESIA

por: Rosa Ruiz Aragoneses, rm en Siempre con ella el
Desde los orígenes, la Iglesia ha estado con­vencida de que lo que oramos o celebramos y lo que creemos como verdades de nuestra fe, son in­separables. Por otro lado, la presencia de María en la vida de la Iglesia ha sido continua; ya las pri­meras comuni

La Intercesión de María.

por: Carlos García Andrade. cmf en Siempre con ella el
María es madre. Es La Madre por excelencia. Y esto la conviene en la intercesora por excelencia, aquella a quien nos dirigimos deforma espontá­nea mientras se desgrana en nuestros labios una petición de ayuda, de consuelo, de luz para nuestras vidas, sin

Madre de la Iglesia. De ella nacemos todos.

por: Carlos Martínez Oliveras, cmf (REVISTA IRIS DE PAZ) en Siempre con ella el
María sólo puede aparecer como madre allí donde la Iglesia resume y rehace el camino de Jesús, como espacio en que se ofrece el reino al conjunto de los hombres, en palabra de misión y en gesto de acogida abierta para todos.

MADRE DE LA BÚSQUEDA

por: Gonzalo Fernández Sanz, cmf en Siempre con ella el
Hay unas palabras de Jesús que parecen estar dirigidas a los hombres y mujeres de nuestra generación: «Buscad y encontraréis ...porque todo el que busca encuentra» (Mt 7.7-8).