Se ha enmarcado en la Cruz todo el misterio de aquel mayor Amor que nos liberta.
El pecado, el poder del mal en el mundo nos pone a prueba. No podemos ceder, como no cedió Jesús.
La Virgen tuvo también su itinerario de fe, tuvo que superar dificultades, esforzarse, y responder, cada día.
Conocer la voluntad del Señor y obedecerla es alimento vital, camino y fuente de vida, prenda de amistad con Dios.
Me habéis llamado dichosa todas las gentes, todos los tiempos y lo habéis hecho adornando mi nombre con esos títulos que contienen veneración, amor y la descripción de un destino
Feria
Jn 17,20-26. Que sean completamente uno.
| Lecturas | Comentario |
| Liturgia | Calendario |