Artículos en Siempre con ella

Santa María del Perpetuo Socorro

Santa María del Perpetuo Socorro

por: Pedro Belderrain, cmf en Siempre con ella el

El día 27 de junio se celebra Ntra. Sra. del Perpetuo Socorro, una advocación mariana ligada a la congregación del Santísimo Redentor (redentoristas) desde hace 150 años, pero la historia de esta imagen comienza mucho antes.

Reformatearnos en la escuela del "humilde corazón"

Reformatearnos en la escuela del "humilde corazón"

por: José Cristo Rey García Paredes, cmf en Siempre con ella el

Casi nadie se considera amenazado por una persona humilde. Por eso, los místicos humildes, pobres y descalzos, se convierten a veces en sanadores y pacificadores. Dios encarga tareas impresionantes a los humildes. La humildad es nuestro mayor escudo contra el mundo de las personas autosuficientes y ególatras y el cimiento de la unión mística con Dios.

La Vírgen María del Cenáculo

La Vírgen María del Cenáculo

por: Pablo Largo, cmf. en Siempre con ella el

La escena recordada en el número anterior de Iris nos situaba fuera de Jerusalén, en el Gólgota, donde la mirada de María se cruza con la de su Hijo, taladrado de clavos. Ahora nos acercamos al Cenáculo ya las fechas en que «los discípulos se dedicaban a la oración en común, junto con María, la madre de Jesús» (Antífona de entrada).

María en el anglicanismo: gracia y esperanza en Cristo

María en el anglicanismo: gracia y esperanza en Cristo

por: Carlos Martinez Oliveras, cmf en Siempre con ella el

Cerca de la costa este británica y a pocos kilómetros de la ciudad inglesa de Norwich, en la zona conocida como East Anglia, se encuentra el santuario de Nuestra Señora de Walsingham. Lo curioso de este lugar emblemático, con dos templos, es que hasta allí confluyen peregrinaciones de católicos y anglica­nos para venerar a la Virgen María.

Maternidad virginal

Maternidad virginal

por: Pablo Largo, cmf en Siempre con ella el

Hoy nos detenemos en el aspecto de la virginidad. Quedó apuntado en el otro número que el apelativo “la Vir­gen” está muy difundido. Y lo ha esta­do siempre.

María, la mujer creyente

María, la mujer creyente

por: Pablo Largo, cmf en Siempre con ella el

De distintos santos se ha dicho que eran dignos de admirar por sus asombro­sas proezas ascéticas, pero imposibles de imitar. El Concilio enseña que la santidad de María fue, ya desde el primer instante, enteramente singular (LG 56), y añaden que fue una santidad arcana, profunda (nº 64); pero los Padres sinodales se cui­daron mucho de declarar que María es in­imitable.

La madre del  nuevo pueblo

La madre del nuevo pueblo

por: Angel Aparicio en Siempre con ella el

Somos hijos de nuestros padres y de nuestra tierra. Por ejemplo, a un israelita siempre le acompañarán los recuerdos ancestrales de Egipto. Si habla de su Dios, inmediatamente añadirá: «Te sacó de Egipto- (Dt 5,6; Ex 20,2).

Salve Regina: contemplando a María

Salve Regina: contemplando a María

por: José Cristo Rey García Paredes, cmf en Siempre con ella el

Con mucha frecuencia nos dirigimos a María con la tradicional “Salve Regina” o “Dios te salve, reina y madre de misericordia”. La costumbre y el ritmo del rezo nos impiden descubrir la magia que esta plegaria contiene.

Mural Santa María de Pentecostés (II)

Mural Santa María de Pentecostés (II)

por: Oscar Romano Yuste, cmf (Revista Iris de Paz) en Siempre con ella el
Quien se pone cerca del fuego termina calentándose. Quien se pone bajo el fuego del Espíritu calienta a la manera de Dios. María acompaña a la comunidad naciente. En aquella sala de Jerusalén estaban pocos, pero llegaron lejos.
Nuestra Señora de la Fidelidad

Nuestra Señora de la Fidelidad

por: Fernando Sebastián, cmf (Resumió para IRIS de Paz C. Bueno, cmf) en Siempre con ella el

La Virgen tuvo también su itinerario de fe, tuvo que superar dificultades, esforzarse, y responder, cada día.

Cumplir la palabra de DIOS

Cumplir la palabra de DIOS

por: Pablo Largo Dominguez, cmf (IRIS DE PAZ) en Siempre con ella el

Conocer la voluntad del Señor y obedecerla es alimento vital, camino y fuente de vida, prenda de amistad con Dios.

MARÍA ASUNTA, A LOS CIELOS

MARÍA ASUNTA, A LOS CIELOS

por: Por Fernando Villa (IRIS DE PAZ) en Siempre con ella el

Me habéis llamado dichosa todas las gentes, todos los tiempos y lo habéis hecho adornando mi nombre con esos títulos que contienen veneración, amor y la descripción de un destino