Artículos en El pozo de Jacob

97. Para esto he sido invitado

97. Para esto he sido invitado

por: Alfredo María Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

No tengáis miedo a ser los santos del nuevo milenio, interpeló Juan Pablo II  a un grupo de jóvenes  el 8 de Agosto del año 2000. Resulta que es el anuncio de la Buena Noticia conque Jesús de Nazaret culmina su mensaje de misericordia y amor de Dios nuestro Padre, nada menos que la llamada  a una correspondencia sin condiciones:”Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto”. (Mt. 5,48).

96. Valentía para predicar el amor.

96. Valentía para predicar el amor.

por: Alfredo Maria Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

Creo que se puede calificar así a la que encuentro escrita por Marc Oraison. “El esfuerzo absoluto por predicar y por promover el amor entre los hombres como lo último de sus exigencias, está condenado a la persecución, al sufrimiento absolutamente injusto, a la muerte, es decir, al fracaso.” (Jesucristo. Ese muerto que vive, pg.30)

95. Como a ti mismo

95. Como a ti mismo

por: Alfredo María Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

Comentar ahora el núcleo “La caridad de Cristo nos urge”, me lleva a poner atención en un aspecto quizá un poco olvidado. El modelo de Cristo que ama hasta dar la vida abre horizontes de entrega sin límites.

94. Urgencias de la Caridad

94. Urgencias de la Caridad

por: Alfredo Maria Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

Me parece oportuno refrescar la memoria de los lectores, después de tantos cantarillos dedicados a explicitar por los cuatro puntos cardinales, el segundo núcleo de “la Fragua” con el título “Patris mei” y el primero “Quid Prodest”.

93. Mensaje Rotundo

93. Mensaje Rotundo

por: Alfredo María Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

Debo estar en la voluntad de mi Padre: “Es necesario que el mundo comprenda que amo al Padre y que cumplo fielmente la misión que me encomendó.” (Jn.14,31)

92. La Pascua Cristiana.

92. La Pascua Cristiana.

por: Alfredo María Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

 Al comenzar a llenar este 92 cantarillo me resuena en el alma, el grito de un claretiano de Haití inmediatamente después del terrible terremoto que destrozó aún más este país, uno de los más crucificados del mundo: “Todo es dolor, todo es ruina, todo es desolación, todo es crucifixión.¡¡¡PASCUA ¿DÓNDE ESTÁS?!!!

91. Jerusalén y yo

91. Jerusalén y yo

por: Alfredo María Pérez Oliver en El pozo de Jacob el

 Viene a mi memoria, ahora con esperanza gozosa, el recuerdo de un amigo y hermano que a los sesenta años fue atrapado por un carcinoma. Lo visito en el hospital, donde se acumulan pruebas por ver si había posibilidad de operación. Lo visito en el hospital, donde se acumulan pruebas por ver si había posibilidad de operación. Le digo que marcho a una predicación de diez días y a la vuelta correré a visitarlo. Cumplo, con prisas del corazón, mi visita. Está todo inflamado. Y me susurra: “Ya ves como estoy. Subiendo a Jerusalén.”  

90. ¡Jerusalén, Jerusalén!

90. ¡Jerusalén, Jerusalén!

por: Alfredo Maria Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

María y José, fieles cumplidores, peregrinaron a Jerusalén, que era el lugar elegido por el Señor. Y esta vez, según la costumbre, les acompañó ya su hijo adolescente. El cantarillo anterior nos ha recordado la importancia que tienen las costumbres en la forja de nuestra personalidad. Y el peligro de admitir la costumbre como valor absoluto.

89. Estar en las cosas del Padre

89. Estar en las cosas del Padre

por: Alfredo María Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

A los que llegan con su botijo a llenarlo con agua del pozo de Jacob, les recuerdo que estamos explicando la alegoría de la Fragua que imaginó el joven Claret para encauzar su conversión de joven cristiano disipado y atrapado por la afición a la industria textil. Lo ha decidido radicalmente. Deja todo para conseguir esa perla preciosa.

88. Custodiados

88. Custodiados

por: Alfredo M. Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

El Papa Benedicto ha encontrado cuatro consignas en la primera carta de San Pedro,  Las tres primeras han llenado unos cuantos cantarillos. Ya sólo queda la cuarta que completa la vivencia consciente de nuestro ser de hijos.

87. Nada menos que herederos

87. Nada menos que herederos

por: Alfredo Maria Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

Vuelvo a tomar el hilo y recuerdo que estoy llenando cantarillos con las cuatro consignas que Benedicto XVI  encuentra en la primera carta de Pedro. Somos hijos al ser incorporados al Cuerpo de Cristo. Al injertarnos en Él somos hijos y herederos.

86. Testigos de la presencia el Resucitado

86. Testigos de la presencia el Resucitado

por: Alfredo María Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

Los primeros testigos de la presencia de Jesús resucitado están ahí con la fuerza del encuentro. Hay que dejar aparte la primera presencia, tan íntima, tan inabarcable con María la Madre. Ella no se asoma al brocal pidiendo dar su testimonio, lo guarda todo en su Corazón. Así que voy a recordar la primera que presentan los Evangelios: María Magdalena.

85. Amor que tumba

85. Amor que tumba

por: Alfredo Mª Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

 El cantarillo anterior nos dejó un gran sabor espiritual al afirmar que la unión con Cristo es algo presente y actual. Afirmación tan extraordinaria calará el alma de gozo con una prueba exegética. El pasaje más antiguo de la fe cristiana en la Resurrección, lo encontramos en la primera carta a los Corintios: Os transmití en primer lugar, lo que a mi vez yo recibí: que Cristo murió por nuestros pecado, según las Escrituras, que fue sepultado y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y que se apareció a Pedro y luego a los doce…(15,3-7).

83. El hierro rusiente

83. El hierro rusiente

por: Alfredo María Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

En este cantarillo creo oportuno presentar como paradigma de la esencia del núcleo “Patris mei”, la experiencia de Claret. Al fin y al cabo, él inventó la alegoría y la vivió modélicamente. Este núcleo expresa la relación de Claret con Dios Padre. Creía que el rescoldo podría reanimarse

82. Más ideas previas

82. Más ideas previas

por: Alfredo María Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

Sin conversión personal no será posible la conversión pastoral. Sin embargo creo conveniente aclarar que tipo de conversión, cual es el Dios busca el discípulo. Esa búsqueda y ese encuentro influirán en el modelo de conversión que necesita hoy la Iglesia.

81. Ideas Previas.

81. Ideas Previas.

por: Alfredo María Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

Se le ha clavado la saeta al  joven Claret, tan en el hondón del alma, que sin dilación  rompe todas las ataduras que le tenían apegado a sus planes. Y siguió la voz poderosa que le llamaba: “¡Sal de tus apoyos humanos!, pero ¿hacia donde?

80. La era de la verdad

80. La era de la verdad

por: Alfredo Mª Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

Cuando era joven me hizo mella una frase que encontré por ahí volando y vino a posarse en mi alma “ “Una vida en plenitud o una vida frustrada depende de dos o tres “sí” o dos tres “ no” que se pronuncian cuando se tienen dieciocho o veinte años.

79. Configuración conseguida

79. Configuración conseguida

por: Alfredo Mª. Pérez Oliver en El pozo de Jacob el

 En el cantarillo anterior hemos dejado al joven Claret metido en la Fragua ardiente, por voluntad suya, porque quería dar una nueva forma a su vida ¿Qué forma? Él mismo nos lo va a descubrir al comentar los estímulos que le impulsaban a gastarse y desgastarse en la Evangelización. 

78. Carisma Compartido

78. Carisma Compartido

por: Alfredo Mª Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

El primer paso en un documento magisterial lo dio con firmeza de alpinista Juan Pablo II en la Exhortación Pastoral “Vita Consecrata”: “Una manifestación significativa de participación laical en la riqueza de la vida consagrada es la adhesión de fieles laicos a los varios Institutos bajo la fórmula de los llamados miembros asociados o, según las exigencias de algunos ambientes culturales, de  personas que comparten, durante un cierto tiempo, la vida comunitaria y la particular entrega a la contemplación o al apostolado del Instituto…(V.C. 56)

77. Como sin fuego la fragua

77. Como sin fuego la fragua

por: Alfredo María Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

Llenados ya los cantarillos con los requisitos exagerados para trabajar en la Empresa Constructora del Reino de Dios, me apoyo en el brocal del pozo de Jacob para ver si llega alguna vena de agua para el cantarillo 77.