Artículos en El pozo de Jacob

104. La Virgen María profetisa

104. La Virgen María profetisa

por: Alfredo María Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

 Está reconocido que la Madre de Jesús es la más Perfecta Discípula de su Hijo. En todo, ¡claro! Sabemos que el Concilio Vaticano II, llama a Jesucristo el Gran Profeta. La humilde  doncella de Nazaret también  es la más perfecta discípula de este rasgo de Jesucristo.


103. Profecía de la resistencia

103. Profecía de la resistencia

por: Alfredo María Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

Hay una resistencia muy profética. Pero hay otras resistencias que no lo son. El Sínodo sobre la Vida consagrada que declaró su importancia: Es urgente un audaz testimonio profético por parte de las personas consagradas…Una especial fuerza persuasiva de la profecía deriva de la coherencia entre el anuncio y la vida.” (V.C. 85)

102. Cristo, el gran profeta

102. Cristo, el gran profeta

por: Alfredo Mª Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

Nos recordó el cantarillo anterior que los saduceos y fariseos urdían la trama para quitar de en medio al Profeta que se sabía  solemnemente, en la Sinagoga de Nazaret, ungido para poner en marcha el aceptar los nuevos valores del Reino de Dios. Al leer el texto de Isaías declara: Esto que acabáis de escuchar se ha cumplido HOY.

101. ¡Ya!...pero todavía no!

101. ¡Ya!...pero todavía no!

por: Alfredo María Pérez Oliver en El pozo de Jacob el

El cantarillo 101  se siente feliz por ser el que va a dar comienzo a la vivencia claretiana de ser ungido por el Espíritu. Es totalmente apropiado el eslogan “Spiritus Domini”  inspirado en el Evangelio de Lucas que narra con todo detalle la visita a Nazaret “donde se había criado”.  Y  a sus paisanos dedica el comienzo de su Ministerio

100. El nucleo del Núcleo

100. El nucleo del Núcleo

por: Alfredo Mª Pérez Oliver en El pozo de Jacob el

 Deseo recordar que se  han llenado toda una colección de cantarillos con el agua del pozo que le llegaba del torrente de la alegoría que el joven Claret imaginó después de ser herido, por un rayo, como el dice, por la frase del Evangelio. ¿De qué le sirve al hombre ganar todo el mundo, si se pierde a sí mismo?

99. Jesucristo sí, Iglesia también.

99. Jesucristo sí, Iglesia también.

por: Alfredo María Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

Hemos contemplado en el cantarillo anterior a Jesús de Nazaret, como un campeón surfista patinando por encima de las olas espumantes de la rabia de los fariseos, de la decepción de los zelotes, de la desilusión despueblo que lo quería Rey y hasta el desconcierto de su Precursor.

98. Políticamente Incorrecto

98. Políticamente Incorrecto

por: Alfredo María Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

En su libro “Pasó haciendo el bien”, Fernández-Carvajal, ha comentado nada menos que 46 virtudes humanas que ha encontrado en Jesús de Nazaret. Echo a faltar una virtud que me atrevo a etiquetar como “políticamente incorrecto”. 

97. Para esto he sido enviado

97. Para esto he sido enviado

por: Alfredo María Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

No tengáis miedo a ser los santos del nuevo milenio, interpeló Juan Pablo II  a un grupo de jóvenes  el 8 de Agosto del año 2000. Resulta que es el anuncio de la Buena Noticia conque Jesús de Nazaret culmina su mensaje de misericordia y amor de Dios nuestro Padre, nada menos que la llamada  a una correspondencia sin condiciones:”Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto”. (Mt. 5,48).

96. Valentía para predicar el amor.

96. Valentía para predicar el amor.

por: Alfredo Maria Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

Creo que se puede calificar así a la que encuentro escrita por Marc Oraison. “El esfuerzo absoluto por predicar y por promover el amor entre los hombres como lo último de sus exigencias, está condenado a la persecución, al sufrimiento absolutamente injusto, a la muerte, es decir, al fracaso.” (Jesucristo. Ese muerto que vive, pg.30)

95. Como a ti mismo

95. Como a ti mismo

por: Alfredo María Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

Comentar ahora el núcleo “La caridad de Cristo nos urge”, me lleva a poner atención en un aspecto quizá un poco olvidado. El modelo de Cristo que ama hasta dar la vida abre horizontes de entrega sin límites.

94. Urgencias de la Caridad

94. Urgencias de la Caridad

por: Alfredo Maria Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

Me parece oportuno refrescar la memoria de los lectores, después de tantos cantarillos dedicados a explicitar por los cuatro puntos cardinales, el segundo núcleo de “la Fragua” con el título “Patris mei” y el primero “Quid Prodest”.

93. Mensaje Rotundo

93. Mensaje Rotundo

por: Alfredo María Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

Debo estar en la voluntad de mi Padre: “Es necesario que el mundo comprenda que amo al Padre y que cumplo fielmente la misión que me encomendó.” (Jn.14,31)

92. La Pascua Cristiana.

92. La Pascua Cristiana.

por: Alfredo María Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

 Al comenzar a llenar este 92 cantarillo me resuena en el alma, el grito de un claretiano de Haití inmediatamente después del terrible terremoto que destrozó aún más este país, uno de los más crucificados del mundo: “Todo es dolor, todo es ruina, todo es desolación, todo es crucifixión.¡¡¡PASCUA ¿DÓNDE ESTÁS?!!!

91. Jerusalén y yo

91. Jerusalén y yo

por: Alfredo María Pérez Oliver en El pozo de Jacob el

 Viene a mi memoria, ahora con esperanza gozosa, el recuerdo de un amigo y hermano que a los sesenta años fue atrapado por un carcinoma. Lo visito en el hospital, donde se acumulan pruebas por ver si había posibilidad de operación. Lo visito en el hospital, donde se acumulan pruebas por ver si había posibilidad de operación. Le digo que marcho a una predicación de diez días y a la vuelta correré a visitarlo. Cumplo, con prisas del corazón, mi visita. Está todo inflamado. Y me susurra: “Ya ves como estoy. Subiendo a Jerusalén.”  

90. ¡Jerusalén, Jerusalén!

90. ¡Jerusalén, Jerusalén!

por: Alfredo Maria Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

María y José, fieles cumplidores, peregrinaron a Jerusalén, que era el lugar elegido por el Señor. Y esta vez, según la costumbre, les acompañó ya su hijo adolescente. El cantarillo anterior nos ha recordado la importancia que tienen las costumbres en la forja de nuestra personalidad. Y el peligro de admitir la costumbre como valor absoluto.

89. Estar en las cosas del Padre

89. Estar en las cosas del Padre

por: Alfredo María Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

A los que llegan con su botijo a llenarlo con agua del pozo de Jacob, les recuerdo que estamos explicando la alegoría de la Fragua que imaginó el joven Claret para encauzar su conversión de joven cristiano disipado y atrapado por la afición a la industria textil. Lo ha decidido radicalmente. Deja todo para conseguir esa perla preciosa.

88. Custodiados

88. Custodiados

por: Alfredo M. Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

El Papa Benedicto ha encontrado cuatro consignas en la primera carta de San Pedro,  Las tres primeras han llenado unos cuantos cantarillos. Ya sólo queda la cuarta que completa la vivencia consciente de nuestro ser de hijos.

87. Nada menos que herederos

87. Nada menos que herederos

por: Alfredo Maria Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

Vuelvo a tomar el hilo y recuerdo que estoy llenando cantarillos con las cuatro consignas que Benedicto XVI  encuentra en la primera carta de Pedro. Somos hijos al ser incorporados al Cuerpo de Cristo. Al injertarnos en Él somos hijos y herederos.

86. Testigos de la presencia el Resucitado

86. Testigos de la presencia el Resucitado

por: Alfredo María Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

Los primeros testigos de la presencia de Jesús resucitado están ahí con la fuerza del encuentro. Hay que dejar aparte la primera presencia, tan íntima, tan inabarcable con María la Madre. Ella no se asoma al brocal pidiendo dar su testimonio, lo guarda todo en su Corazón. Así que voy a recordar la primera que presentan los Evangelios: María Magdalena.

85. Amor que tumba

85. Amor que tumba

por: Alfredo Mª Pérez Oliver, cmf en El pozo de Jacob el

 El cantarillo anterior nos dejó un gran sabor espiritual al afirmar que la unión con Cristo es algo presente y actual. Afirmación tan extraordinaria calará el alma de gozo con una prueba exegética. El pasaje más antiguo de la fe cristiana en la Resurrección, lo encontramos en la primera carta a los Corintios: Os transmití en primer lugar, lo que a mi vez yo recibí: que Cristo murió por nuestros pecado, según las Escrituras, que fue sepultado y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y que se apareció a Pedro y luego a los doce…(15,3-7).