Artículos en Buenafuente del Sistal

Martes Santo: Preparativos

Martes Santo: Preparativos

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

“Escuchadme, islas; atended, pueblos lejanos: Estaba yo en el vientre, y el Señor me llamó; en las entrañas maternas, y pronunció mi nombre” «Es poco que seas mi siervo y restablezcas las tribus de Jacob y conviertas a los supervivientes de Israel; te hago luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra» (Is 49, 1.6).

Lunes Santo. La casa

Lunes Santo. La casa

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

 “Venid, y al mismo tiempo que ascendemos al monte de los Olivos, salgamos al encuentro de Cristo que vuelve hoy de Betania y por propia voluntad se apresura hacia su venerable y dichosa pasión para poner fin al misterio de la salvación de los hombres”. (San Andrés de Creta)

Pregón de Semana Santa

Pregón de Semana Santa

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

Alza tu voz, tierra bendecida, aplaudan los árboles del bosque la llegada de su Creador, entonen los hijos de los hombres el Hosanna, y los prados alfombren la calzada para nuestro Dios, para Aquél que llega humilde y cabalgando sobre un borrico.

V Viernes de Cuaresma. Viernes de Dolores

V Viernes de Cuaresma. Viernes de Dolores

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

“Pues la oración se presenta ante Dios como venerable intermediaria, ensancha el alma y tranquiliza su afectividad. Y me estoy refiriendo a la oración de verdad, no a las simples palabras. La oración es un deseo de Dios, una inefable piedad, no otorgada por los hombres, sino concedida por la gracia divina, de la que también dice el Apóstol: Nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables” (San Juan Crisóstomo).

 V Jueves de Cuaresma

V Jueves de Cuaresma

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

 “Repitamos cada día aquella sagrada exclamación que los niños cantaban, mientras agitamos los ramos espirituales del alma: Bendito el que viene, como rey, en nombre del Señor (San Andrés de Creta)

V Miércoles de Cuaresma

V Miércoles de Cuaresma

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

“Despierte, por tanto, y manténgase vigilante nuestra fe; comprenda que aquél al que poco antes contemplábamos en la condición divina, aceptó la condición de esclavo, asemejado en todo a los hombres, e identificado en su manera de ser a los humanos, humillado, y hecho obediente hasta la muerte; pensemos que incluso quiso hacer suyas aquellas palabras del salmo, que pronunció colgado de la cruz: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? “ (San Agustín

V Lunes de Cuaresma: El amor de Dios

V Lunes de Cuaresma: El amor de Dios

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

“Cuando hacemos oración, que el Padre reconozca las palabras de su propio Hijo; el mismo que habita dentro del corazón sea el que resuena en la voz, y cuando le tengamos como abogado por nuestros pecados ante el Padre, al pedir por nuestros delitos, como pecadores que somos, empleemos las mismas palabras de nuestro defensor. Pues, si dice que hará lo que pidamos al Padre en su nombre, ¿cuánto más eficaz no será nuestra oración en el nombre de Cristo, si la hacemos, además, con sus propias palabras?” (San Cipriano)

IV Sábado de Cuaresma: Cristo Mesías

IV Sábado de Cuaresma: Cristo Mesías

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

 “Jesucristo nuestro Señor se dejó tentar por el demonio. ¡Nada menos que Cristo tentado por el demonio! Pero en Cristo estabas siendo tentado tú, porque Cristo tenía de ti la carne, y de él procedía para ti la salvación; de ti procedía la muerte para él, y de él para ti la vida; de ti para él los ultrajes, y de él para ti los honores; en definitiva, de ti para él la tentación, y de él para ti la victoria” (San Agustín).

IV Viernes de Cuaresma

IV Viernes de Cuaresma

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

Nuestro Señor Jesucristo no nos mandó que le siguiésemos porque necesitara de nuestro servicio, sino para salvarnos a nosotros. Porque seguir al Salvador equivale a participar de la salvación; y seguir a la luz es lo mismo que quedar iluminado. (San Ireneo)

IV Jueves de Cuaresma: La intercesión

IV Jueves de Cuaresma: La intercesión

por: Ángel Moreno en Buenafuente del Sistal el

“Recorramos todas las generaciones y aprenderemos cómo el Señor, de generación en generación, concedió un tiempo de penitencia a los que deseaban convertirse a él. Jonás anunció a los ninivitas la destrucción de su ciudad, y ellos, arrepentidos de sus pecados, pidieron perdón a Dios y, a fuerza de súplicas, alcanzaron la indulgencia, a pesar de no ser del pueblo elegido” (San Clemente Romano).

IV Miércoles de Cuaresma: La oración

IV Miércoles de Cuaresma: La oración

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

 La oración es la luz del alma, el verdadero conocimiento de Dios, la mediadora entre Dios y los hombres. Hace que el alma se eleve hasta el cielo, que abrace a Dios con inefables abrazos apeteciendo, igual que el niño que llora y llama a su madre, la divina leche: expone sus propios deseos y recibe dones mejores que toda la naturaleza visible” (San Juan Crisóstomo).

IV Martes de Cuaresma: Levántate

IV Martes de Cuaresma: Levántate

por: Ángel Moreno en Buenafuente del Sistal el

“A ti te mando: despierta tú que duermes, pues no te creé para que permanezcas cautivo en el abismo; levántate de entre los muertos, pues yo soy la vida de los muertos. Levántate, obra de mis manos; levántate, imagen mía, creado a mi semejanza. Levántate, salgamos de aquí, porque tú en mí, y yo en ti, formamos una sola e indivisible persona” (Homilía del Gran Sábado, Anónimo).

IV Lunes de Cuaresma

IV Lunes de Cuaresma

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

 “Por ello añadió aún que había venido a buscar a la oveja que se había perdido, y que, precisamente, había sido enviado a las ovejas que habían perecido de la casa de Israel. Y, aunque no con tanta claridad, dio a entender lo mismo con la parábola de la dracma perdida: que había venido para recuperar la imagen empañada con la fealdad de los vicios. Y acaba: Os digo que habrá alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta” (San Máximo el Confesor).

IV Domingo de Cuaresma

IV Domingo de Cuaresma

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

Quienes anunciaron la verdad y fueron ministros de la gracia divina; cuantos desde el comienzo hasta nosotros trataron de explicar en sus respectivos tiempos la voluntad salvífica de Dios hacia nosotros, dicen que nada hay tan querido ni tan estimado de Dios como el que los hombres, con una verdadera penitencia, se conviertan a él. (…)

III Sábado de Cuaresma

III Sábado de Cuaresma

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

“Y como, desde antiguo, la condición humana esperaba ser sanada de sus heridas y purificada de sus pecados, el que era Unigénito Hijo de Dios quiso hacerse también hijo de hombre, para que no le faltara ni la realidad de la naturaleza humana, ni la plenitud de la naturaleza divina. Nuestro es lo que por tres días yació exánime en el sepulcro, y al tercer día resucitó…” (San León Magno)

III Viernes de Cuaresma

III Viernes de Cuaresma

por: Ángel Moreno en Buenafuente del Sistal el

“Cree la Iglesia que Cristo, muerto y resucitado por todos, da al hombre su luz y su fuerza por el Espíritu Santo, a fin de que pueda responder a su máxima vocación, y que no ha sido dado bajo el cielo a la humanidad otro nombre en el que haya de encontrar la salvación” (Vaticano II, GS 10).

III Jueves de Cuaresma

III Jueves de Cuaresma

por: Ángel Moreno en Buenafuente del Sistal el

Venid a mí, todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os aliviaré. ¿Y cómo acogió a los que escucharon su voz? Les concedió un pronto perdón de sus pecados, y los liberó en un instante de sus ansiedades: la Palabra los hizo santos, el Espíritu los confirmó, el hombre viejo quedó sepultado en el agua, el nuevo hombre surgió y floreció la gracia. ¿Y qué ocurrió a continuación? El que había sido enemigo, se convirtió en amigo; el extraño resultó ser hijo; el profano, sagrado y piadoso” (San Asterio Amaseno).