Artículos en Buenafuente del Sistal

La denuncia profética

La denuncia profética

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

Nos puede pasar como en los tiempos antiguos, que embebidos en una cultura del bienestar como absoluto, rechacemos toda voz discordante, y sentenciemos como ingrata e injusta la denuncia posible, que proclama valores y verdades contraculturales, como le pasó, de alguna forma, al profeta Jeremías.

Avisos para el verano

Avisos para el verano

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

Puede parecer que las lecturas de este domingo son contraculturales. Cuando comienza el éxodo del mes de agosto, que para muchos significa el mes de las vacaciones, en el que se proyecta disfrutar de la vida con un mayor consumo de servicios, de bebida y de comida, no parece adecuado ponerse a hacer advertencias restrictivas.

La hospitalidad

La hospitalidad

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

En el hemisferio norte, estamos llegando a la temporada alta de vacaciones, del 15 de julio al 15 de agosto, tiempo propicio para las relaciones humanas, el encuentro con amigos, las reuniones familiares, las relaciones sociales, que posibilitan los valores de la acogida, de la hospitalidad, las meriendas y cenas entre conocidos.

La fuente de la felicidad

La fuente de la felicidad

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

Todos buscamos la felicidad, es un impulso innato. Los científicos señalan que el mundo se mueve por alcanzar la sociedad del bienestar, y fija esta meta en la obtención de algunos bienes, y en la posesión de aquello que se proyecta en el imaginario colectivo como meta, aunque se trate de algo efímero.

El reconocimiento humilde de la debilidad y del pecado

El reconocimiento humilde de la debilidad y del pecado

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

La Liturgia de la Palabra de este día nos vuelve a ofrecer dos relatos coincidentes, en los que se describe la reacción de David ante la denuncia de su pecado, y la de la mujer pecadora. En ambos casos sobresale la ternura de Dios al percibir el gesto humilde y agradecido del pecador.

Dios es sinodal

Dios es sinodal

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

Al hilo de las últimas lecturas litúrgicas del Tiempo Pascual, he ido guardando en la memoria las declaraciones de Jesús a sus discípulos, y cómo les aseguraba que Él no hacía nada por su cuenta, ni tampoco hablaba por su cuenta, sino que hacía lo que le había visto hacer a su Padre, y hablaba de lo que había oído a su Padre

Ciudadanos y profetas

Ciudadanos y profetas

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

En los relatos de la Ascensión de Jesús a los cielos, destaca el mensaje que recibieron los discípulos una vez que perdieron de vista el rostro de Cristo Resucitado: -«Galileos, ¿qué hacéis ahí plantados mirando al cielo? El mismo Jesús que os ha dejado para subir al cielo volverá como le habéis visto marcharse.»

Martes Santo: Preparativos

Martes Santo: Preparativos

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

“Escuchadme, islas; atended, pueblos lejanos: Estaba yo en el vientre, y el Señor me llamó; en las entrañas maternas, y pronunció mi nombre” «Es poco que seas mi siervo y restablezcas las tribus de Jacob y conviertas a los supervivientes de Israel; te hago luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra» (Is 49, 1.6).

Lunes Santo. La casa

Lunes Santo. La casa

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

 “Venid, y al mismo tiempo que ascendemos al monte de los Olivos, salgamos al encuentro de Cristo que vuelve hoy de Betania y por propia voluntad se apresura hacia su venerable y dichosa pasión para poner fin al misterio de la salvación de los hombres”. (San Andrés de Creta)

Pregón de Semana Santa

Pregón de Semana Santa

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

Alza tu voz, tierra bendecida, aplaudan los árboles del bosque la llegada de su Creador, entonen los hijos de los hombres el Hosanna, y los prados alfombren la calzada para nuestro Dios, para Aquél que llega humilde y cabalgando sobre un borrico.

V Viernes de Cuaresma. Viernes de Dolores

V Viernes de Cuaresma. Viernes de Dolores

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

“Pues la oración se presenta ante Dios como venerable intermediaria, ensancha el alma y tranquiliza su afectividad. Y me estoy refiriendo a la oración de verdad, no a las simples palabras. La oración es un deseo de Dios, una inefable piedad, no otorgada por los hombres, sino concedida por la gracia divina, de la que también dice el Apóstol: Nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables” (San Juan Crisóstomo).

 V Jueves de Cuaresma

V Jueves de Cuaresma

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

 “Repitamos cada día aquella sagrada exclamación que los niños cantaban, mientras agitamos los ramos espirituales del alma: Bendito el que viene, como rey, en nombre del Señor (San Andrés de Creta)

V Miércoles de Cuaresma

V Miércoles de Cuaresma

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

“Despierte, por tanto, y manténgase vigilante nuestra fe; comprenda que aquél al que poco antes contemplábamos en la condición divina, aceptó la condición de esclavo, asemejado en todo a los hombres, e identificado en su manera de ser a los humanos, humillado, y hecho obediente hasta la muerte; pensemos que incluso quiso hacer suyas aquellas palabras del salmo, que pronunció colgado de la cruz: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? “ (San Agustín

V Lunes de Cuaresma: El amor de Dios

V Lunes de Cuaresma: El amor de Dios

por: Angel Moreno en Buenafuente del Sistal el

“Cuando hacemos oración, que el Padre reconozca las palabras de su propio Hijo; el mismo que habita dentro del corazón sea el que resuena en la voz, y cuando le tengamos como abogado por nuestros pecados ante el Padre, al pedir por nuestros delitos, como pecadores que somos, empleemos las mismas palabras de nuestro defensor. Pues, si dice que hará lo que pidamos al Padre en su nombre, ¿cuánto más eficaz no será nuestra oración en el nombre de Cristo, si la hacemos, además, con sus propias palabras?” (San Cipriano)