Artículos en Aprender a orar

Espacio de sequedad

Espacio de sequedad

por: Nizolás Caballero en Aprender a orar el
En la medida en que uno encuentra su pobreza, nace el vacío y también la experiencia, aparentemente contradictoria de "entender a Dios justo cuando uno experimenta que no entiende nada"; que todo se le escapa.
Un minuto de oración 'viva' (I)

Un minuto de oración 'viva' (I)

por: Nicolás de Ma. Caballero, cmf. en Aprender a orar el

La postura quieta y sostenida, puede parecer la metáfora de un fósil, pero es un ‘estado de espíritu’ y, en el caso del orante, una manera de enamoramiento, como relata el Cantar de los cantares, que, aunque lo aplica al amado, es también la actitud de la amada.

Siéntate y no hagas nada

Siéntate y no hagas nada

por: Nicolás de Ma. Caballero, cmf. en Aprender a orar el

La mente no sabe ‘estar’ ante un acontecimiento que no ve, ni toca, ni controla; ante un acontecimiento en el que el cuerpo no responde; la mente se revuelve inquieta, siempre a la expectativa y a la espera de resultados inmediatos.

Algo sobre la meditación II

Algo sobre la meditación II

por: Nicolás de Ma. Caballero, cmf. en Aprender a orar el

Frecuentemente no llevamos lo suficientemente lejos nuestra búsqueda de la verdad. Habiendo ejercitado nuestro intelecto hasta un cierto límite, creemos que no hay esperanza de posterio res descubrimientos o investigaciones.

Escucha el silencio

Escucha el silencio

por: Nicolás de Ma. Caballero, cmf. en Aprender a orar el

No es una broma verbal; tampoco un aforismo teológico. Es sencillamente la formulación de un modelo nuevo de estar con las cosas. Tal vez el modelo único. Desde la poesía, es captar el instante ‘al vivirlo’ y dejarlo donde está. Todo momento es silencio. Y meditar es la expresión de nuestro misterio personal.

La oscuridad, escenario de nuestra presencia

La oscuridad, escenario de nuestra presencia

por: Nicolás de Ma. Caballero, cmf. en Aprender a orar el

Es maravilloso saber que ‘donde muere el razonamiento, nace el acontecimiento’. Estar presentes en esa presencia oscura es nuestro destino y al ámbito de nuestra seguridad ya que la oscuridad de Dios es más clara que lo más claro de los hombres.

Sólo el silencio es iniciático (I)

Sólo el silencio es iniciático (I)

por: Nicolás de Ma. Caballero, cmf en Aprender a orar el

Iniciación’ significa, sobre todo, ‘comenzar’; entrar en un ámbito de constatación, de vivencia o, tal vez, de experiencia del misterio, en nuestro caso de Dios. ‘Tú, Señor, estás cerca’, de lo contario el Dios del que hablemos será un Dios de ‘oídas’.