Liturgia Viva del SANTA CLARA, Virgen

Introducción
Aunque de noble familia y bien educada, Clara se sintió atraída por los ideales de pobreza de San Francisco de Asís. Contra la presión de su familia,  distribuyó sus posesiones a los pobres y fundó la Orden Franciscana de Pobres Claras (popularmente conocidas como “Claras o Clarisas”), que se dedican a una vida de pobreza y oración. Clara comprendió que la pobreza hace a una persona libre para amar: amar a Dios de modo indiviso y estar disponible para amar y servir a los hermanos.  Su lema fue: “Oh Dios, soy feliz porque tú me creaste.”  ¿No es eso verdadera riqueza?

Oración Colecta
Señor  Dios nuestro:
Te damos gracias hoy por el ejemplo de Santa Clara.
Ella comprendió que para poseerte a ti
uno debe ser libre de cosas
que nos distraen y alejan de ti.
Danos también a nosotros la riqueza
de mantener viva nuestra libertad interior
con respecto a posesiones y apegos mundanos
y ábrenos a la verdadera riqueza:
que consiste en entregarnos generosamente a ti y a tu pueblo.
Te lo pedimos por medio de Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios nuestro:
Te presentamos este pan y este vino
como señal de que todo es tuyo
y de que te pertenecemos.
Llena nuestras manos vacías
con los dones de Jesús, tu Hijo.
Haznos generosos como él
para que seamos uno
en el mismo Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la Comunión
Señor Dios nuestro:
Admiramos a los que  son voluntariamente pobres
de hecho y en espíritu,
pero con frecuencia no tenemos el coraje suficiente
para deshacernos de cosas materiales que nos controlan.
Inspirados por Santa Clara,
ayúdanos, en la pobreza de nuestros corazones,
a ponernos en tus manos
para que  sepamos estar en comunión contigo en amor y oración
y estar disponibles para ayudar a los pobres en necesidad.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.