Liturgia Viva del Domingo 7º del Tiempo Ordinario - Ciclo B

Tus Pecados Te son Perdonados

Saludo (Ver 1 Tim 1,12-15)
Demos gracias al Padre
por medio de Cristo Jesús, Señor nuestro,
que es nuestra fuerza
y que nos considera dignos de servirle.
Jesucristo vino al mundo para salvar a los pecadores,
en primer lugar a nosotros.
Que su paz y su perdón esté siempre con ustedes.

Introducción por el Celebrante
    A veces encontramos personas que están paralizadas por el pasado; algunas, por así decir,  se han retirado de la vida y retraído en sí mismas, porque no pueden vencer sus fracasos y se han rendido. Otros quieren comenzar de nuevo, pero los que les rodean los clavan a su pasado y no les ofrecen nuevas oportunidades. --- Dios es diferente. Para Dios, lo pasado pasado está. No solamente perdona, sino que borra el pasado del pecador arrepentido. Incluso la invitación y la fuerza para arrepentirse procede de Dios por medio de Jesucristo. Todo lo que él quiere es iniciar un nuevo comienzo con la gente. --- Celebremos con gozo en esta eucaristía el amor de Cristo que perdona y reanima; alcémonos de nuestros miedos paralizantes, y vayamos con él por nuevos caminos de esperanza y amor.

Acto Penitencial
Reconozcamos verdadera y humildemente que con frecuencia le hemos fallado al Señor; y pidámosle  perdón y fortaleza.
    (Pausa)
  • Señor, tú cargaste con nuestros pecados para reconciliarnos contigo y también unos con otros, pero con frecuencia encarcelamos a los hermanos en sus fracasos.R/. Señor, ten piedad de nosotros.
  • Cristo Jesús, tú estás atento a cada señal de dolor y de conversión, pero nosotros condenamos fácilmente y no olvidamos nuestros sentimientos heridos.R/. Cristo, ten piedad de nosotros.
  • Señor, tú quieres marchar con nosotros por nuevos caminos de amistad y esperanza, pero nosotros rehusamos pronunciar la palabra liberadora que restaura a las personas.R/. Señor, ten piedad de nosotros.

Ten misericordia de nosotros, Señor; no recuerdes nuestro pasado; perdona nuestros pecados y camina con nosotros por el nuevo camino que nos lleva a la vida eterna.

Oración Colecta
Pidamos a nuestro Padre misericordioso que nos perdone y nos renueve.
    (Pausa)
Dios de amor y compasión:
Tú eres tardo a la ira
y rico en misericordia.
¿Quién puede perdonar como tú,
de todo corazón y sin pesar?
Cuando nos arrepentimos,
tú no recuerdas ya nuestros pecados,
sino solamente las cosas buenas que hemos hecho.
Humildes y avergonzados te pedimos:
tócanos con tu mano sanadora,
libéranos de las prisiones
que nosotros mismos nos hemos montado,
y concédenos la alegría y libertad
que nos trajo Jesucristo, nuestro Señor.

Primera Lectura (Is 43,18-19. 21-22, 24b-25): No el Pasado, sino el Futuro
    Dios no quiere que vivamos en el pasado de nuestros fracasos, sino que avancemos por sus nuevos caminos hacia el futuro.

Segunda Lectura (2 Cor 1,18-21): Constantes, a Causa de Cristo
    San Pablo afirma que él es firme y constante a causa de la fuerza de Cristo en él. Dios nos hace fuertes en Cristo,  cuya actitud fue siempre el "Sí" de la fidelidad.

Evangelio (Mc 2,1-12): Un paralítico Puede Caminar de Nuevo
    Jesús hace caminar de nuevo al paralítico. Por su poder, los paralizados por el pecado pueden  caminar de nuevo por los caminos de Dios.

Oración de los Fieles
    Con toda la confianza de los amigos del paralítico, presentemos al Señor las necesidades y miserias de la Iglesia y del mundo. Y digamos:
R/. Ten compasión de tu pueblo, Señor.
  • Para que la Iglesia, consciente de sus propios defectos y de sus oportunidades perdidas, ofrezca humildemente perdón y fortaleza a los que yerran, y llegue a ser en el mundo un signo e instrumento de perdón y reconciliación, roguemos al Señor.
  • Para que las naciones abandonen la carrera insensata de las armas más sofisticadas, que les permiten destruirse unos a otros; para que juntos busquen la paz y cooperen en proyectos que beneficien a todos, roguemos al Señor.
  • Que nuestros hogares sean lugares de mutua comprensión y de reconciliación; para que los jóvenes aprendan de sus padres a perdonar ofensas y a aceptarse y amarse unos a otros, a pesar de su diversidad e individualidad, roguemos al Señor.
  • Para que mostremos amor y cuidado especiales a favor de los discapacitados: por niños paralíticos que nunca podrán jugar; por los ciegos que nunca verán el universo de Dios, lleno de color; por los sordos que nunca  oirán canciones de alegría  y palabras de amor, roguemos al Señor.
  • Para que en ésta y en todas las comunidades cristianas nos preocupemos menos de nuestros derechos y de nuestra soberbia ofendida, sino, más bien, que demos una igual oportunidad al amor de Cristo, para que crezca entre nosotros y para que nos recree de nuevo, roguemos al Señor.
  • Padre bondadoso, tú eres tan sumamente bueno que nuestros pecados se quedan pequeñitos en comparación con tu infinita bondad.  Ayúdanos a  decirte nuestro "Sí" a ti y a todo  lo bueno, por el poder de Jesucristo nuestro Señor.
Oración de Ofertorio
Oh Dios y Padre nuestro:
Traemos ante ti el pan duro de nuestro dolor
y el vino agridulce de nuestra indiferencia.
Estos dones nos recuerdan
el sufrimiento y la muerte de tu Hijo
que nos trajo  sanación y paz.
Que estos elementos se conviertan ahora
en el pan de resurrección a una nueva vida
de esperanza y de entrega,
y en el vino de alegría y fraternidad
por el que tu Hijo recorre con nosotros
su camino de amor hacia nuestro prójimo
y hacia ti, Dios nuestro,
por los siglos de los siglos.

Introducción a la Plegaria Eucarística
    Demos gracias y alabanza al Padre  por medio de Jesucristo, que murió por nosotros de forma que nuestros pecados queden  perdonados, y quien resucitó de entre los muertos para darnos vida y una renovada esperanza.

Introducción al Padrenuestro
    Con Jesús nuestro Señor oramos a nuestro Padre del cielo, pronto siempre a perdonar:
R/ Padre nuestro…

Líbranos, Señor
Líbranos, Señor, de nuestros pecados
y no los guardes ya más en tu memoria.
Concédenos la paz de tu perdón
y la reconciliación con aquellos a quienes hemos herido.
Líbranos de nuestro pasado
y de nuestros temores paralizantes,
para que avancemos hacia tu futuro
con valor y con gozosa esperanza
mientras nos preparamos para la venida gloriosa
de nuestro Señor y Salvador, Jesucristo.
R/. Tuyo es el reino…

Invitación a la Comunión
Éste es Jesucristo, el Señor, Cordero de Dios que quita nuestros pecados y cura a todos los que se acercan a él.
Dichosos nosotros por estar invitados a su cena de paz y de reconciliación.
R/. Señor, no soy digno…

Oración después de la Comunión
Señor Dios nuestro:
En esta eucaristía tu Hijo nos ha dado
un espacio para vivir y ser felices,
ya que nos ha asegurado tu perdón
y ha compartido con nosotros su banquete de amistad.
Que él abra nuestros ojos
a todo lo bueno que encontramos en nuestros hermanos,
para que no permanezcamos extraños unos a otros,
sino que seamos personas que, a través de nuestros desiertos,
abramos autopistas de comprensión y de amor
que nos convocan a todos juntos, como hermanos,  
en torno a Jesucristo nuestro Señor.

Bendición
Hermanos y amigos en Cristo: Es raro para nosotros, quizás imposible, perdonarnos unos a otros de la forma como Dios perdona, completamente, sin pesar y sin arrepentirse.
¿Acaso no sea esto lo que significa el dicho: "Errar es humano, perdonar es divino"?
Intentemos con todas nuestras fuerzas ayudar a ponerse de nuevo en pie a los que se sienten paralizados por sus propias limitaciones y por nuestras condenas; y acompañarles en su caminar hacia Dios y hacia los otros.
Para ello, que la bendición de Dios todopoderoso,  Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre nosotros y nos acompañe siempre.