Liturgia Viva del Viernes de la 6ª semana del Tiempo Ordinario

MARCADOS CON LA CRUZ
(Mc 8,34-39)

Introducción
    Ser discípulo de Jesús implica caminar con Jesús por el camino de la cruz. Los cristianos, seguidores de Cristo, son personas marcadas con la cruz. Hacemos la señal de la cruz no meramente como gesto simbólico cuando rezamos, sino también, nos guste o no,  aceptamos la cruz en la vida real. Tenemos que aprender a aceptar la cruz con Jesús.

Oración Colecta
Oh Dios de poder y de amor:
Por tu misericordia
nos enviaste a tu Hijo
para liberarnos, por su cruz,
de nuestro egoísmo
y del  miedo, del pecado y de la muerte.
Haz que crezcamos
asimilando las actitudes y la mentalidad de Jesús
y llénanos con la fuerza de su Espíritu,
para que sepamos llevar las cargas de la vida con él
y con él también aceptar los sufrimientos
para así vivir para otros y llevarles esperanza y alegría.
Y de este modo caminemos
por el camino de Jesucristo nuestro Señor.

Intenciones
  • Por la Iglesia, nuevo Pueblo de Dios, para que por medio de ella Cristo se haga más visible, gracias a su compromiso de servir a Dios y al pueblo, por su preocupación bondadosa por los pobres y por su continua conversión al evangelio, roguemos al Señor.
  • Por todos los cristianos que afirman seguir a Cristo, para que vivan y cumplan las exigencias del evangelio y den testimonio de Cristo crucificado, roguemos al Señor.
  • Por todos los que sufren en su cuerpo y en su corazón, para que se percaten de que son uno con el Señor en su pasión y muerte, roguemos al Señor.

Oración sobre las Ofrendas
Oh Dios Señor nuestro:
Traemos ahora estos humildes dones ante ti.
En estos signos de pan y vino
Jesús, tu Hijo, se nos dará a sí mismo.
Que él nos dé fuerza
para caminar con valor
en nuestro viaje a través de la vida,
también cuando la misma vida se convierte
en camino de cruz,
para que le sigamos hasta el fin,
hasta ti, nuestro Dios de bondad y amor,
por los siglos de los siglos.

Oración después de la Comunión
Padre bondadoso:
Hemos sido uno con Jesús
en esta santa mesa de la eucaristía;
que estemos también unidos a él
en su camino hacia ti y hacia los hermanos.
Que le sigamos a dondequiera que él nos lleve
tanto en días de alegría
como en días oscuros y de dolor.
Y envíanos a donde nuestros hermanos nos necesiten
para llevarles tu palabra liberadora y tu ayuda eficaz,
incluso aunque nos cueste esfuerzo y sacrificio.
Te lo pedimos en el nombre de Jesús, el Señor.
 
Bendición
Hermanos: No tenemos que pedir cruces. En el Huerto de Getsemaní Jesús pidió que le quitaran la cruz y el sufrimiento. --- Pero nosotros tenemos que aceptarla cuando lo exijan nuestra fe y amor, y las circunstancias de la vida. Que en esos momentos el Señor nos fortalezca.
Y que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre nosotros y permanezca para siempre.