Comentario al Evangelio del

José Mª Vegas, cmf

Más grandes que el más grande

Las enigmáticas palabras de Jesús sobre la violencia y el Reino de Dios puede desconcertarnos. ¿Acaso está Jesús justificando la violencia por el Reino de los Cielos, incluso exhortando a ella? Desde luego son múltiples los testimonios evangélicos que desautorizarían tal interpretación: desde el rechazo de Jesús a adorar a Satanás para conquistar (para Dios, a eso había venido) todos los reinos del mundo (cf. Mt 4, 8-9), es decir, la renuncia a conseguir buenos fines con malos medios; pasando por las bienaventuranzas (cf. Mt 5, 9), y hasta las palabras que le escuchamos ayer, en que se define como manso y humilde de corazón. No hay, pues, excusas para el uso de la violencia por el Reino de los Cielos. Los episodios violentos de la historia de la Iglesia habrá que entenderlos en su contexto histórico, pero como desviaciones del verdadero espíritu del Evangelio.

Pueden entenderse también esas palabras en sentido contrario: los violentos se alían contra el Reino de los cielos e intentan acabar con él. El contexto inmediato, la prisión e inminente muerte de Juan el Bautista, permiten esta lectura. También Jesús sufrirá una violencia similar, y avisa de que sus discípulos no deben esperar un destino distinto (Jn 15, 20).

Sin embargo, tal vez la clave correcta de interpretación nos la dé precisamente la alabanza que Jesús dirige a Juan, el más grande de entre los nacidos de mujer. Juan se había presentado ante Israel como un profeta fuerte y vigoroso, similar al gran profeta del Antiguo Testamento, Elías. Por eso, Jesús considera que en Juan se cumple la profecía de Malaquías (3, 23), sobre la vuelta de Elías para preparar el día del Señor. El Reino de los cielos no es cosa de débiles, sino de fuertes. Pero existe una fortaleza mayor que la mostrada por Juan, hasta el punto de que el menor en el Reino de los cielos, en los tiempos mesiánicos, es mayor que los más grandes profetas. Es la fortaleza del amor, la compasión y la misericordia, que realiza y cumple las profecías que anunciaron aquellos: “los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan, y una Buena Nueva llega a los pobres” (Mt 11, 5). Somos más grandes que ellos, no por nuestros méritos, sino porque nos es dado vivir en el tiempo de la gracia, en la cercanía inmediata del Mesías, el Hijo, que ellos sólo anunciaron: somos los ciegos que ven los sordos que oyen, los leprosos limpiados, somos los renacidos a una vida nueva. La humildad y mansedumbre del Mesías, que se ha hecho pequeño y servidor, y de las que tenemos que aprender nosotros, no tienen nada que ver con un espíritu débil, sino, al contrario, es signo de la fortaleza del que es capaz de entregar su propia vida por el bien de sus hermanos. También nosotros, en Cristo, estamos llamados a realizar los signos que avivan la esperanza y revelan que se cumplen las antiguas profecías, y que consisten en las obras del amor, de la sanación por el perdón y la misericordia.

Saludos cordiales
José M.ª Vegas cmf

Comentarios

Deja tu mensaje:

José Manuel
José Manuel

el 13/12/17
Durante mucho tiempo, los siervos de Dios, han estado pendientes del cumplimento de las profecías. Isaías, quien profetizó que Dios, traería de vuelta a los judíos a su tierra, dijo: “Felices son todos los que se mantienen en expectativa, Miqueas, que también esperaba el cumplimiento de las profecías de Dios, aseguró: Por Dios me mantendré vigilante Y por siglos, los siervos de Dios vivieron esperando que se cumplieran las profecías que se habían hecho sobre el Mesías o Cristo, Los siervos de Dios del día moderno también estamos vigilantes, pues esperamos el cumplimiento de las profecías relacionadas con el Reino de Dios, el acabará con el sufrimiento, eliminará a la gente mala y liberará a su pueblo del terrible mundo de Satanás, Así que debemos mantener los ojos bie » ver comentario
Me gusta 2
Miguel Angel
Miguel Angel

el 13/12/17
Escuchemos bien estas Palabras de Jesucristo. No ha nacido de mujer otro más grande que Juan Bautista. Juan Bautista es el mas grande y ultimo de todos los profetas porque después de el apareció Cristo con el que se cumplió el Plan Salvador de Dios. No ha nacido de mujer otro profeta mas grande que Juan Bautista, no hay ni habrá otro profeta mas grande en ninguna religión. Porque Juan Bautista es el ultimo de todos los profetas que profetizo la venida del Salvador del Mundo, sobre el Río Jordán donde se hizo publico. Alegremonos Juan Bautista profetizó al Rey de Reyes y Señor de Señores. Juan Bautista profetizo en el Jordán al Principio y fin de todo, Jesucristo Nuestro Señor. Jesucristo termina diciéndonos en el Evangelio, Juan Bautista es el que tenia que venir, El que teng » ver comentario
Me gusta 2
Nelly Vallejo
Nelly Vallejo

el 14/12/17
El evangelio de hoy 14 de diciembre, nos invita a vivir como Jesús, amando sin medida, prestando atención a los más abandonados y olvidados, a los más pobres y necesitados, seguir firmes por el camino que Él nos señala, a mantenernos firmes en la fe que profesamos y pedir constantemente al Espíritu Santo que nos ayude a mantener viva esa llama que nos ilumina y alumbra en los caminos difíciles y oscuros del vicio y el placer, del odio y de la violencia, de la mentira y el rencor, en fin, por tantas cosas que no nos dejan avanzar hacia la felicidad, porque Dios lo que anhela es que seamos felices para siempre, Cristo nos enseña a ver a Juan Bautista como el mejor hombre sobre la tierra porque busca caminos que nos conduzcan al Señor, arrepentiros de tantos errores, faltas y pecado » ver comentario
Me gusta 0
Alicia
Alicia

el 14/12/17
Nos creemos muy importantes y que lo hacemos todo por nuestra fuerza?,
pues aquí tenemos , somos como gusanos, dice el profeta, porque solo Dios es el que puede hacernos importantes. Es El, el que puede trasformarnos en alguien que cuenta.

Dice el Señor, reflexionen y aprendan de una vez,
que la mano del Señor lo ha hecho.

Son difíciles de entender las palabras de Jesús refiriéndose a Juan. Es el mas importante nacido de mujer. Pero en el reino de los cielos el mas pequeño es mas grande que el. Estas palabras deben ser entendidas de un forma espiritual.
El hombre, nacido de mujer,
tiene una vida corta y llena de zozobras. (Job14:1). es la parte material, pero para entrar en el reino de los cielos tenemos que nacer de nuevo, como Jesús lo dijo a Nicodemo, » ver comentario
Me gusta 0
Gonzalo
Gonzalo

el 14/12/17
Jesús nos invitas a que estemos contigo. Pido en esta mañana que nos des fuerza para que podamos seguir contigo. Que cumplamos los Mandamientos, sepamos levantarnos cuando nos caemos.
Me gusta 0
antoniomirko
antoniomirko

el 14/12/17
Gracias hermanos. Siento que no hay nada más esperanzador que saber que se cumplirá la palabra de Dios.
Me gusta 0
mvrosito
mvrosito

el 14/12/17
Señor, tú conoces mi corazón y cada uno de mis pensamientos; eres todopoderoso y reinas sobre la tierra que te está siempre sometida. Hoy quiero pedirte que transformes mi aridez en manantial de vida y amor por ti, mi indiferencia transfórmala en una entrega total y absoluta a ti, saca fruto de aquellas partes de mi persona de las que yo pensaba no poder sacar nada bueno; para ti no hay nada imposible, mantenme asido de tu diestra y sé tú mi ayuda.
Me gusta 1
Fabiola Baldeon
Fabiola Baldeon

el 14/12/17
Señor tú conoces mi corazón,sabes cuando me acuesto y me levanto,
Todo viene de ti mi Señor. Permite que cada día actúe según tu Palabra y hable según tu Santo Espíritu para que no haga daño a nadie si tú está conmigo quien en contra de mi todo lo puedo en Ti que me fortaleces
Amén y Amén
Me gusta 0
Aurea Bueno
Aurea Bueno

el 14/12/17
Señor, sabemos que enviaste Juan el Bautista a preparar el camino para tu llegada, el mundo de aquel entonces era violento y corrupto como el de hoy por eso hubo mucha oposición, Jesús a pesar de tanta bondad y evidencias de su misericordia fue maltratado y muerto sin pecado y nos demostró a nosotros los hombres como nos amaba a pesar de nuestras miserias, el más pequeño del reino se convirtió en el más grande, por eso es que tenemos que orar cada día para no apartarnos del camino verdadero que nos lleva al reino, para que no nos perdamos en las cosas mundanas que nos alejan de Dios, sino que tenemos que ser perseverantes y aferrarnos a él para que con su ayuda podamos vencer la maldad y reine la paz en nuestros corazones haciendo la voluntad del Padre Celestial, para que perman » ver comentario
Me gusta 1
Carlos
Carlos

el 14/12/17
Muchas gracias por el comentario. Me he quedado con la boca abierta. La analogía para explicar aquello de qué 'los ciegos ven, sordos oyen, cojos andan y leprosos quedan limpios' con nuestra condición de ser testigos de Jesús en el tiempo de la gracia, me ha aclarado el discernimiento de esta palabra. A Dios que siga teniendo misericordia conmigo y me permita no volver a mí ceguera, sordera, cojera y lepra. Bendecido día para todos.
Me gusta 0
Merwing
Merwing

el 14/12/17
Hay que vivir en esperanza y que se cumplan las antiguas profecías y que consisten en las obras del amor, de la sanación por el perdón y la misericordia.
Realmente eres señor rico en Misericordia por siempre . Amén
Me gusta 0
Mercedes S
Mercedes S

el 14/12/17
El señor es Grande y misericordioso con todos el nos da La Paz la esperanzas porque su Amor perdura para siempre él estás junto a nosotros y nos guía y su espíritu de paz y Amor Reyne entre nosotros y estas en nuestro corazón y las Gracias sean dada. a nuestros señor Jesucristo que vive y Reyna por los siglos de los siglos Amén y bendiciones para todos
Me gusta 0
carmen tovar
carmen tovar

el 14/12/17
Buenos dias hermanos en el Señor,en este dia quiero darte gracias por un nuevo amanecer,un amanecer de esperanza,de Fe,de amor,de entrega a Ti,hoy te pido Padre mio que como Juan el Bautista preparemos el camino para Tu llegada,Señor de Señores Rey de Reyes.
Me gusta 0
Lalita
Lalita

el 14/12/17
Hoy es uno de esos días especiales para mí.
En el Evangelio se nos habla de San Juan Bautista y además hoy es el día de San Juan de la Cruz.

Sin comparar, ya que no es la idea... ¡dos hombres grandes sin duda!, dos hombres buenos.

Feliz tarde amigos.
Un cariñoso saludo para todos.
Me gusta 0
Nicolas Campos
Nicolas Campos

el 14/12/17
"El más pequeño en el Reino de los Cielos, es más grande que Juan el Bautista" Jesús dijo: El que quiera ser grande, que sirva a los demás. Grande no es el que tiene el poder en un País, ni el que tiene dinero y puede comprar lo que se le antoje. Grande es aquel que al igual que Jesús, vive para servir. Jesús, siendo el Hijo Predilecto de Dios, lavó los pies a sus discípulos para enseñarnos que siempre hay una necesidad en el prójimo que podemos mitigar. Grande no es el que humilla a los demás, sino el que se humilla ante Dios reconociendo que solo Él es el grande y poderoso. Hermanos. Cualquiera que sea tu posición social o económica, sé humilde y recuerda que el mundo regala la apariencia de ser grandes; pero la verdadera grandeza está en servir a Dios y a tu prójimo. » ver comentario
Me gusta 0
isidro
isidro

el 14/12/17
Los llamados a ser profetas son personas con un intenso amor por DIOS y sus semejantes, un gran valor y valentía para soportar los abates, rechazos y trato violento de los escépticos, que los persiguen hasta conseguir eliminarlos, y ellos lo saben, pero es mas grande su amor por DIOS y por el prójimo, que no les importa con tal de cumplir su misión. ¿Estaría dispuesto a trabajarle a DIOS como su profeta?
Me gusta 0
catalina
catalina

el 14/12/17
gracias dios de israel por salbar a amis hijos de los que causan subrimiento y gracias padre dios por enbiear atu hijo bendito seas
Padre bieno
Me gusta 0
el Papa
el Papa

el 15/12/17
Podemos caer en la trampa de medir el valor de nuestros esfuerzos apostólicos con los criterios de la eficiencia, de la funcionalidad y del éxito externo, que rige el mundo de los negocios. Ciertamente, estas cosas son importantes. Se nos ha confiado una gran responsabilidad y justamente por ello el Pueblo de Dios espera de nosotros una correspondencia. Pero el verdadero valor de nuestro apostolado se mide por el que tiene a los ojos de Dios. Ver y valorar las cosas desde la perspectiva de Dios exige que volvamos constantemente al comienzo de nuestra vocación y –no hace falta decirlo– exige una gran humildad. La cruz nos indica una forma distinta de medir el éxito: a nosotros nos corresponde sembrar, y Dios ve los frutos de nuestras fatigas. Si alguna vez nos pareciera que nuestros » ver comentario
Me gusta 0
escribir comentario
Por favor escriba las letras como se muestran.