Comentario al Evangelio del

Fernando Torres Pérez, cmf

 

      El sentido de lo que es justo o injusto parece que está inscrito en nuestro corazón. Es algo que se sitúa más allá de las leyes y más allá de los jueces. Los jueces generalmente no hacen más que aplicar las leyes escritas. Pero nosotros sabemos que, demasiadas veces, las leyes escritas no son justas. Y su aplicación no realiza la justicia sino la injusticia porque sirven a los intereses de unos pocos. Son muchas veces las que nos sale del alma decir “No es justo”, “No hay derecho”.

      Sin duda que Jesús tuvo una experiencia parecida. Quizá incluso más que nosotros porque en aquellos tiempos los poderosos estaban todavía menos sujetos por las leyes que en los tiempos actuales y eso de la democracia brillaba más bien por su ausencia. La pobreza era rampante y la opresión de los ricos y poderosos estaba al orden del día. Aquel mundo se parecía, más incluso que el nuestro, a un “sálvese quien pueda”. Jesús, casi con toda seguridad, siendo de la pobre y marginal Galilea, siendo un artesano que pertenecía a la clase baja, tuvo que experimentar la arbitrariedad con que gobernaban los poderosos, tanto los romanos como los judíos de clase alta. Vio y padeció la injusticia, en sus propias carnes y en las de sus amigos, familiares y conciudadanos. 

      Pero su confianza en Dios, en su Padre, en su “Abbá”, iba más allá de toda duda. Mucho más allá, por supuesto, de lo que era su experiencia de vida. Quizá fue esa misma experiencia de la injusticia lo que le hizo confiar más aún en Dios. ¡No era posible que el Padre dejase abandonados a sus hijos e hijas! Si así fuese, si los dejase tirados y abandonados a la vera del camino, no habría que llamarle Padre ni Dios ni nada parecido. Dios, por serlo, tiene que estar necesariamente del lado de los que sufren, de los que padecen injusticia, de los que les ha tocado la peor suerte en este mundo. Las Bienaventuranzas –conviene leerlas de vez en cuando– van de eso precisamente, de que Dios no va a dejar a sus hijos tirados. No es cuestión de recordar aquí las muchas parábolas y abundantes milagros de Jesús en los que se ejemplifica la realidad del Dios que salva, levanta, integra y hace justicia a los que sufren injustamente. Desde la parábola del buen samaritano hasta el milagro del ciego de nacimiento, sentado y abandonado a la vera del camino. 

      Mantengamos esta fe. Nuestro Dios es así, justo por que sí. Aunque a veces nos parezca que su justicia es muy lenta, que nos ha abandonado, que no nos hace caso. Él es nuestra única esperanza. Y la fuerza y motivación y gracia y amor necesarios para seguir luchando, para mantener bien alta la cabeza y gritar a los poderosos: “No hay derecho” y dar la mano al que sufre para levantarlo. Como haría Jesús. 

Comentarios
Alex Ashkym Alex Ashkym
el 13/11/15
La conciencia es algo que todo mundo tiene pero que no todos atendemos, la conciencia es la voz de Dios dentro de uno mismo, y nos indica si lo que hacemos lleva un matiz de bondad, de justicia, o no, de que está cargada nuestra conciencia? Que tipo de cosas están "grabadas "ahi? Que tan ligera o no, está nuestra conciencia? Que tan justos somos? una conciencia limpia, de bien actuar, facilita la oración, la comunicación espiritual con Dios mismo, hay que trabajar en lo que verdaderamente hacemos sin perder la fe pues Dios esta con nosotros todos los días, viéndonos.
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Alex Ashkym Alex Ashkym
el 13/11/15
La conciencia es algo que todo mundo tiene pero que no todos atendemos, la conciencia es la voz de Dios dentro de uno mismo, y nos indica si lo que hacemos lleva un matiz de bondad, de justicia, o no, de que está cargada nuestra conciencia? Que tipo de cosas están "grabadas "ahi? Que tan ligera o no, está nuestra conciencia? Que tan justos somos? una conciencia limpia, de bien actuar, facilita la oración, la comunicación espiritual con Dios mismo, hay que trabajar en lo que verdaderamente hacemos sin perder la fe pues Dios esta con nosotros todos los días, viéndonos. Nuestros actos reaccionan en la conciencia inmediatamente, hacemos bien? Entonces te sientes muy bien, tu conciencia te reconforta, no hay margen a error, hicimos mal? También repercute en tu conciencia, por lo ta » ver comentario
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Adelio H. Adelio H.
el 14/11/15
Se me ocurrió consultar un diccionario de psicología, para clarificar un poco lo que se entiende por conciencia. En términos muy sencillos podríamos decir que conciencia es el grado de percepción o vivencia de algo. La conciencia implica que el sujeto, como ser pensante, haga una valoración de una acción y su disposición para realizarla conforme a la norma o al pensamiento que se le viene a la cabeza. Siempre produce satisfacción o insatisfacción de acuerdo a lo actuado y a los valores y principios en juego.
Finalmente, me quedo con lo comenta Alex.
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Jorge A. Jorge A.
el 14/11/15
Gracias Señor por Tu Palabra.
Pidamos por todo el pueblo de Francia, que el Señor consuele a los afligidos por la lamentable pérdida de sus seres queridos, y que recapaciten aquellos que hacen daño, no es justo que por una idea o pensamiento le quiten la vida,que culpa tiene el inocente.
Amén
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procopio procopio
el 14/11/15
Jesus insiste una y otra vez en la eficacia de la oracion,atiende las peticiones de los necesitados, y nos dice que el Padre hará lo mismo escuchando nuestras oraciones.Esta certeza debe darnos fuerza para orar incesantemente y pedir que no dejemos dormir a nuestra conciencia.
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Paco Fernández Paco Fernández
el 14/11/15
Yo también me quedo con lo que comenta Alex y Fernando Torres.

Dios os bendiga.
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albertbari albertbari
el 14/11/15
Las lecturas de hoy, para mi, contienen la expresión de las motivaciones para orar: 1ª) alabanza; la alegría de la liberación de la esclavitud y del miedo (por el miedo que tenemos a la muerte pecados) junto a la espera gozosa de la tierra prometida (aquí la paz, la unidad y el amor; en el futuro la "vida eterna")
2ª) la petición: por la humanidad para vivir un mundo más justo, fraternal y pacífico (no en el sentido de tener todo para no padecer inquietud): por la Iglesia para poder discernir los tiempo y, desde Jesucristo, dar respuesta coherente entre fe y actitudes; por nuestras necesidades.
Orar insistentemente (como la viuda pedía justicia) pacientemente, en la certeza de que el Señor nos atenderá en el momento oportuno. Tenemos un Padre justo y misericordioso.
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Chichito42 Chichito42
el 14/11/15
Concuerdo con Albertbari, y resalto la pregunta ¿o les dará largas? Esta es la pregunta que alguna vez nos hacíamos; pero, la paciencia del cristiano, es una paciencia a toda prueba. Es un producto de la fe.
No os desesperéis, el desánimo no va con la oración, la verdadera justicia no espera, no tiene espacio ni tiempo, es un atributo de nuestro Padre Dios. Es la justicia de los hombres la que se dice que tarda; pero, llega.
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José Luis José Luis
el 14/11/15
Hermanos(as) en Cristo Jesus: recuerda la palabra justicia, Dios, nos pide que seamos justos en todo y que seamos misericordiosos como es nuestro Padre Dios y, por desgracia la justicia en el día de hoy no aparece por ningún lado, somos injustos hasta con nosotros mismos, cuándo aprenderemos a ser justos?, pidamos a Dios que nos ayude a ser justos y oremos por las necesidades de todos nuestros hermanos en Cristo Jesus, en especial por los de Francia, que muchos han muerto sin saber el porque ya que todo esto fue programado por una mente sin uso de razón e injusta. Leamos con mayor ahínco las Bienaventuranzas y meditemos la en nuestro corazón.
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jsilramos jsilramos
el 14/11/15
Debemos perseverar en la oración a Dios, todopoderoso; para que perdone a nuestra humanidad por la falta de amor que hace que estemos asesinándonos como animales. Pido a Dios para que hechos como los sucedidos en Francia no se repitan. Que toda la humanidad perseveremos en la oración para que el amor de Dios toque el corazón de todos nosotros y vivamos en paz; adorando, alabando y bendiciendo al Dios Altísimos.
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Emma Jáquez Emma Jáquez
el 14/11/15
Las lecturas de hoy me recuerdan como Mi Padre del Cielo me ha hecho llegar la invitación de orar de hablar con Él sin cesar día y noche. Atravez de mi mamá que nos reunía todos los días alrededor de la Mesa del comedor para rear El Rosario, atravez de las hermanitas de la caridad que me most raton como se Alabama a Mi Padre por medio de mis obras, atravez de mi amoroso papá biologico quien me dió a leer La Biblia y el libro que me ayudó a entenderlo todo: "Orar Sin Cesar", pero más que nada lo que más me inspira a la oración y la adoración es fijar mi mirada en Cristo Crucificado cargando con mis pecados recordandome que Él, siendo Dios, se hizo igual que yo para que sea más fácil el que yo siga su ejemplo y el sentido de Su Palabra. Por medio de La Palabra Sagrada de hoy » ver comentario
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ROGER IVAN ROBL ROGER IVAN ROBL
el 14/11/15
MáS QUE PARA LOS DEMAS SINO PARA MI ESCRIBO ESTE COMENTARIO DE REFLEXCION.
DIOS EN SU INFINITA BONDAD. NOS PERFILA ATRAVEZ DE SU
CRUZ, UN CAMINO QUE AL FINAL LLEGA UNA SUAVE BRISA QUE
NOS HACE PENSAR QUE LO TORTUOSO DEL CAMINO ANDADO LLENO DE DESESPERANZA, SE TORNA EN EL PREMIO ANHELADO DE PASAR DE LO DIFICIL A LO QUE EN NUESTRO CORAZON SE ANHELA. PAZ. PERO TANTA PAZ QUE UNO SE PREGUNTA PORQUE SIENTO QUE YA NO EXPERIMENTO NADA QUE ME ATORMENTE E IRRADIO LUZ. COMPRENDIENDO QUE LO QUE ANTES NO ENTENDIA HOY SIENTO ESA SENSACION DE UNA CARICIA MUY ENTERNECEDORA.
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Chichito42 Chichito42
el 14/11/15
Concuerdo con Albertbari, y resalto la pregunta ¿o les dará largas? Esta es la pregunta que alguna vez nos hacíamos; pero, la paciencia del cristiano, es una paciencia a toda prueba. Es un producto de la fe.
No os desesperéis, el desánimo no va con la oración, la verdadera justicia no espera, no tiene espacio ni tiempo, es un atributo de nuestro Padre Dios. Es la justicia de los hombres la que se dice que tarda; pero, llega.
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Jairo Pineda Jairo Pineda
el 14/11/15
La viuda es el símbolo de la pobreza golpeada por las injusticias sociales que oprimen y se aprovechan del débil. Lo que Jesús quiere es que confiemos en nuestro Padre Dios, perseverando nuestro clamor de justicia, Él nos escucha, nunca nos abandona; es un Padre misericordioso.
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Alicia. Alicia.
el 14/11/15
En la primera lectura, nos recuerda que Dios , siempre ha estado con su pueblo desde el principio, lo protege, alimenta y lo guía. Estemos siempre agradecidos.
En el evangelio, Jesús nos habla de la necesidad de orar, en todo momento y con la parábola de juez, nos habla de ser perseverante en la oración. Dios quiere que permanezcamos en comunión con El, por medio de la oración constante.
Lo ha dicho siempre, por medio de los profetas, los salmistas, los evangelistas y ahora también lo dice Jesús. Es una necesidad que va siempre en nuestro beneficio. Personalmente, puedo decir que me trae paz,me tranquiliza en momentos de angustia, me auxilia cuando las fuerzas parecen no dar más, cuando me siento deprimida me alienta.
Orar es hablar con Dios, es también escucharle, sent » ver comentario
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Pedro Aníbal Pedro Aníbal
el 14/11/15
Señor tu sabes de mi inocencia por que a ti no te puedo engañar, sabes que fui condenado por leyes terrenas argumentando hechos inexistentes, pero tu que eres un Dios justo, y por mi Fe es que me darás la razón que busco, tu sabes de mis intenciones, lo que vivo es una prueba de lo que quieres de mi, tu Misericordia me sostiene cada día, esperando con paciencia la fecha en que tengas que darme la razón por que sabes que la tengo, solo esperaré en ti, por que eres quien maneja los tiempos, Señor mio confío en ti.
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Jose G R Jose G R
el 14/11/15
En aquel tiempo Jesús les hizo esta comparación a sus discípulos de este juez injusto. Y así debemos ser siempre en la oración, ya sabemos de la gran misericordia de nuestro señor Jesús, nada que ver con los jueces de hoy en día, no escuchan ni atienden a nadie, todo lo contrario, aprueban leyes que van en contra de la ley de Dios.
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Jose G R Jose G R
el 14/11/15
En aquel tiempo Jesús les hizo esta comparación a sus discípulos de este juez injusto. Y así debemos ser siempre en la oración, ya sabemos de la gran misericordia de nuestro señor Jesús, nada que ver con los jueces de hoy en día, no escuchan ni atienden a nadie, todo lo contrario, aprueban leyes que van en contra de la ley de Dios.
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Carolina guzman Carolina guzman
el 14/11/15
Gracias Señor por haber nos dado un corazon,una conciensia. Donde podemos sentir el dolor del projimo pero eso se siente solo cuando termino tenemos a ti en nuestro corazon .
Solo asi podemos practicar la justicia ser justos como tu eres justo juez..pero sino te temos a ti,seriamos personas injustas,sin misericordia. Siempre pidamos a Dios que tengamos un corazon manso y humilde como el suyo..amen,Dios los bendiga
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