Comentario al Evangelio del

Juan Lozano, cmf

Querido amigo/a:

Excusas, excusas, excusas… No puedo, no tengo tiempo, tengo que… Lo efectivo es lo afectivo, dice la psicología. Y es que cuando algo nos interesa de verdad, sacamos tiempo de debajo de las piedras si es necesario, por mucho que tengamos que hacer. En el fondo todo se reduce a una escala de valores, a unas prioridades, porque si tu corazón lo desea, luchas por ello.

El evangelista Lucas nos habla del Reino de Dios a través de la imagen de una gran comida, un banquete. En esta pequeña parábola, Dios invita a trabajar en su Reino, pero todos los invitados rechazan esta llamada con excusas. La indignación del dueño de la casa es que los invitados no sólo no asisten, sino que no son sinceros, son incapaces de decir “no quiero” y dicen “no puedo”. Excusas, porque hace más el que quiere que el que puede. Si asistir al banquete, trabajar por el Reino, es tu prioridad, lo demás es secundario y vas, porque tu corazón así lo desea.

San Pablo en su carta a los Romanos, anima a los miembros de su comunidad a trabajar por este Reino dando cada uno lo que tiene, sus cualidades, sus talentos; y a hacerlo con cariño, estima, alegría –fijémonos en los términos que utiliza-, sin grandes pretensiones, con igualdad de trato, porque les recuerda que todos forman un solo cuerpo en Cristo, y en este cuerpo místico no caben las rivalidades, ni las envidias, ni tiene sentido competir, sino servir. Tampoco tiene sentido poner excusas.
La parábola termina con una sorpresa: resulta que los pobres, ciegos, lisiados y cojos, es decir, todos los excluidos de la sociedad de entonces que viven en las periferias, que no están en el centro, que no cuentan, precisamente estos tienen su escala de valores mejor ajustada que nadie a los ojos de Dios, y aceptan la invitación de trabajar por el Reino, de participar en el banquete. Como San Martín de Porres, -fray escoba- santo peruano que hoy se venera en varios lugares del mundo, hombre humilde y servidor, grande a los ojos de Dios.

¿Y nosotros? ¿Vamos o también ponemos excusas a las invitaciones del “dueño de la casa”? Como dice una canción: “son muchos los invitados, pocos los decididos”. No nos perdamos este banquete, no hay fiesta en el mundo que produzca tanto gozo y alegría como esta.

Vuestro hermano en la fe.
Juan Lozano, cmf.

Comentarios
Alvaro Utrilla Alvaro Utrilla
el 2/11/15
Buenos días. Vivimos en una sociedad interesada en la que prevalecen las comodidades individuales sin valorar el esfuerzo y generosidad de las buenas acciones de los demás.
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Martin Acevedo Martin Acevedo
el 2/11/15
El Apóstol San Pablo, nos invita a estar alegres en la esperanza, firmes en la tribulación, asiduos en la oración; a que seamos hospitalarios y a que bendigamos siempre. Todos estamos invitados al BANQUETE DEL REINO DE DIOS: Los pobres, los marginados de la sociedad, para todos hay puesto. Hay salvación p todos
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Jose del carmen Jose del carmen
el 3/11/15
Dice jesus no se preocupen en la casa de mi padre hay muchas manciones dejenme acomadarles una y cuando este lista yo volvere por ustedes, hermanos entonces de que podemos dudar si nustro señor ya nos esta ofreciendo un lugar en el cielo junto a Dios si nuestra fe es grande no dudemos que ya tenemos un lugar en el cielo amen amen amen
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Pablo Arturo Pablo Arturo
el 3/11/15
En esta parabola Jesus hace una comparacion de como nuestro padre Dios invita al reino prometido primero a unos y como pones diferentes pretextos para no asistir a esa invitacion .Posteriormente hace la invitacion a todo aquel que la acepte. Si ponemos antencion podriamos deducir que quiza la imvitacion me la este haciendo a mi directamente y talvez yo este dando una evasiva para no asistir a su llamado.
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Rafael Rafael
el 3/11/15
Tomemos conciencia. Seamos inteligentes. Cojamos la invitación, vayamos a su convite,estemos juntos y disfrutemos. w
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Ivelisse Arias Ivelisse Arias
el 3/11/15
Muchas veces nos dejamos envolver en la rutina del día a día, y no les damos a Dios el tiempo de calidad que él se merece.
Mas, sin embargo, cuando tenemos problemas acudimos al dueño del banquete, pero recuerda el siempre tiene un lugar reservado para ti, pero la decisión de entrar al banquete la debes tomar tú y solo tú.
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Angela Arteaga Angela Arteaga
el 3/11/15
Gracias por tan bonita explicación, sólo quería agregar que si uno trabaja para el reino de Dios, la recompensa es la paz espiritual, ese estar contento así continúen los problemas al rededor viviendo con la esperanza de que Dios esta con nosotros y eso es suficiente. Feliz día para todos, Dios l@s bendiga.
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Alicia Alicia
el 3/11/15
Nos dice Pablo, somos como un cuerpo, muchos miembros pero todos tienen funciones diferentes, formando uno solo. Los creyentes tenemos que tener el deseo intenso de agradar a Dios en todo momento, en todo lo que hagamos, si todo lo ofrecemos a Dios como oración constante, teniendo en cuenta que Dios está siempre presente. Lo dice Pablo, todos tenemos diferente capacidades o dones, que el Espíritu Santo da a cada creyente para edificar el pueblo de Dios expresar a otros el Amor de Dios. Amar a Dios, obedecerlo, aborrecer el pecado, abogar por la justicia, resistir y aborrecer el mal, imitando a Cristo.
Muy significativo el evangelio, para tenerlo muy en cuenta, Todos somos llamados, inicialmente, se refiere la parábola al pueblo de Israel que no acepto el evangelio, pero es aplica » ver comentario
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Angelica Perez Angelica Perez
el 3/11/15
¿Donde esta tu corazon? Tu corazon es de Dios o es del mundo. Cada uno decide sus prioridades. Si tu corazon es de Dios no habran pretextos.
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Florencia Florencia
el 3/11/15
Bella la exhortación de San Pablo. A no aquietarnos y trabajar con el don que nos ha sido correspondido ...no caer en la tibieza! El evangelio refleja una característica del ser humano de todos los tiempos. Todos tenemos que trabajar para no caer en la estupidez terrenal, que siempre nos encuentra. Le pido al Señor que ilumine nuestra mente y corazón para tener claridad en la búsqueda y encuentro del camino que nos tiene preparado, para saber qué es lo que quiere de cada uno de nosotros.
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carlos valencia carlos valencia
el 3/11/15
Como se acrecienta la virtud de la esperanza, despues de este valle de lagrimas si hemos aceptado la invitacion hallaremos el descanso definitivo. hoy en dia loque prevalece es sexo, droga, poder, dinero, modas estupidas..etc etc.
vale la pena corresponder a la ivitacion,!!! vale la pena corresponder a su amor!!! lo del gozo es una gran anadidura!!!
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Jurgen Calder Jurgen Calder
el 3/11/15
Pregunta: ¿alguna vez invitaste a tus empleados, a las trabajadoras de tu hogar, al jardinero, al guardia, a compartir tu mesa? Yo lo hice alguna vez y mi esposa y la cocinera se reían de mí. Ya me imagino si convidaba a algún mendigo, limosnero, o a un pobre niño que vaga por las calles.
Siempre ve uno con fastidio cuando una mujer cargada de bebés, o alguien mal vestido, desaseado, malacara, se le aproxima y le pide ayuda. Preferiría doblar mis aportes a la iglesia, dar a una fundación que se encargue de ellos; pero, no enfrentarlos en el diario vivir. Y qué decir de los que sólo buscan un amigo que los anime, que los consuele en su desgracia.
Felices los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
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José Luis José Luis
el 3/11/15
Hermanos(as) nos invitan al banquete no pongamos excusas y vayamos todos a gozar de este deleite, trabajemos por el Reino de Dios, no nos olvidemos de él y hagámoslo con alegría y demos gracias todos los días por la vida y lo que tenemos y, recuerda que Crusto nos dice que la mies es mucha y pocos los trabajadores, luchemos por ella y trabajemos y, utilicemos los dones que nos han sido dados
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Jurgen Calder Jurgen Calder
el 3/11/15
Pregunta: ¿alguna vez invitaste a tus empleados, a las trabajadoras de tu hogar, al jardinero, al guardia, a compartir tu mesa? Yo lo hice alguna vez y mi esposa y la cocinera se reían de mí. Ya me imagino si convidaba a algún mendigo, limosnero, o a un pobre niño que vaga por las calles.
Siempre ve uno con fastidio cuando una mujer cargada de bebés, o alguien mal vestido, desaseado, malacara, se le aproxima y le pide ayuda. Preferiría doblar mis aportes a la iglesia, dar a una fundación que se encargue de ellos; pero, no enfrentarlos en el diario vivir. Y qué decir de los que sólo buscan un amigo que los anime, que los consuele en su desgracia.
Felices los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.


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Roberto Roberto
el 3/11/15
Ineresante la lectura de hoy. Entiendo que el mensaje
principal es que la comodidad y el placer no deben controlar nuestro fiel amor a Dios. Estos no asistieron
al banquete,sin embargo los pobres(tienen poco) no los obliga mucho. Senor que tu seas siempre "PRIMERO"
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isidro isidro
el 3/11/15
Muchas veces cuando nosotros rechazamos una fiesta, es porque simplemente creemos tener otra cosa mas importante y halagadora que hacer, pero después cundo nos cuentan lo maravilloso que la pasaron, nos da un pesar el no haber asistido.
Ojalá que no nos pase esto mismo con la fiesta del señor, para esto hay que conocerlo, saber de lo que es capaz nuestro señor, de su grandeza y plenitud de amor que tiene para dar, de ahí el poco interés de asistir a su banquete, porque poco lo conocemos, y poco sabemos de lo que podemos encontrar allí.
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jimenez verena jimenez verena
el 3/11/15
vivimos en una sociedad que el tema Dios nos parece algo fuera de honda pero estamos a tiempo de ir al banquete solo tenemos que saber escuchar su llamado Amen ,l
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Pedro Aníbal Pedro Aníbal
el 3/11/15
Gracias Señor, por ser tu elegido, que en mi vida cotidiana aprenda a decirte SI, que al llamado tenga la predisposición de llegar a tu banquete, que no tenga pretextos para desechar tu invitación, y ser auténtico, aumenta mi FE Señor, para poder servir a quien me necesita y hacerlo con alegría poniéndome a disposición de los mas necesitados, por que fieles a tus enseñanzas seamos una sola Iglesia en Cristo Jesús.
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Augusto Serna A Augusto Serna A
el 3/11/15
El Señor les de la paz.
Jesucristo, el Hijo de Dios se fue al cielo a prepararnos un lugar, no físico sino espiritual, en donde no abrá dolor, ni sufrimiento, ni llanto. Todo será luz, paz, alegría en la presencia del Amado. Sin embargo cuantos están rechazando esta invitación a gozar de los deleites del Reino. Muchos son los llamados y pocos los escogidos, porque para entrar al banquete es necesario tener las bestiduras blancas del bautismo.
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juan francisco juan francisco
el 3/11/15
Nos cuesta elegir entre las cosas de Dios y las de este mundo, somos incapaces por nuestra propia voluntad de aceptar a ciegas a Dios. Necesitamos de la Gracia de Dios, ayudados por el cumplimiento de lo que vamos aprendiendo a medida que vamos conociendo de la Palabra. Debemos pedir esta Gracia. Me gustaría que Dios haga conmigo lo que hizo con Pablo.
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José Rafael José Rafael
el 3/11/15
Los que no aceptan la invitación al gran banquete, que es el llamado a la vida verdadera y eterna es el pueblo escogido de DIOS y al este negarse va a los gentiles, que somos nosotros????. Gracias Señor porque antes de la creación del mundo nos habías tenido en cuenta. Toda la gloria a Ti, bendito DIOS.
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Jairo Pineda Jairo Pineda
el 3/11/15
Jesús enviado por Dios al mundo, nos esta invitando al banquete del reino del Padre para nuestra salvación. Sin embargo ante la negativa de aceptarlo, Él sigue dándonos oportunidades enviándonos mensajeros con su Palabra. Quiere la salvación para todos.
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Myrna Enid Myrna Enid
el 3/11/15
Asi vivimos los seres humanos preocupandonos de lo material y luego decimos que creemos en que hay una vida eterna pero no trabajamos para ganarla. Vivimos dando excusas para todo aquello que nos puede llevar a la salvacion. Sin embargo cuando se trata de lo que nos gusta, de lo que nos divierte, de lo que nos produce dinero o ganancias materiales hacemos hasta lo imposible para lograrlo. Cuantas veces ponemos excusas para no asistir a misa, a una actividad de nuestra parroquia, a un retiro. Cualquier excusa es valida con tal de no asistir. No nos damos cuenta que a quien le estamos negando de nuestro tiempo es a aquel dio su vida por nuestra salvacion, que nos ama sin importar condicion social, raza ni color; a aquel que siempre perdona, que esta a nuestro lado en la buenas y en las » ver comentario
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elizabeth elizabeth
el 3/11/15
¿porque pensamos que el Reino de Dios no vale la pena?, porque despreciamos lo más importante y le damos prioridad a otras cosas.
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totita de Chi totita de Chi
el 3/11/15
Trabajar por el Reino deDios es una gran excusa algunos no quieren ir al banquete donde elSenor tiene todo preparado con excusas sin sentido Tengo que ir a anunciar el Reino de Dios si osi no debo ser mediocre para miSenor si con el nada me falta Bendiciones y paz
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Clara Rojas Clara Rojas
el 3/11/15
Magnífico comentario el que nos presenta hoy, Juan Lozano, cmf

En el Evangelio de Lucas me llama más la atención los que aceptan la invitación de ir al banquete que los que la rechazan. Si nos fijamos en todos los que aceptan asistir al banquete, en todos ellos hay un denominador común: la humildad. Acepta ir al banquete el humillado en su vista (el ciego), el humillado en sus piernas (el cojo), y el humillado que tiene varias taras en su cuerpo (el lisiado). Esto nos hace pensar que las carencias engendran en la mayoría de los casos, humildad. Nuestras carencias no tienen porqué ser físicas como estas personas de la parábola, pero si queremos tener la fuerza necesaria para posponer nuestras ocupaciones en el mundo a la invitación del Reino, debemos vernos a nosotros mismos po » ver comentario
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