Comentario al Evangelio del

Conrado Bueno, cmf

Cómo habla mi boca

Antes de escudriñar la Palabra, tenemos la oportunidad de mirar a María, porque hoy es su fiesta, el santo Nombre de María. La liturgia describe este nombre con cuatro adjetivos. “Glorioso”: como el de Judit, porque Dios la ha glorificado. “Santo”: es el nombre de la llena de gracia. “Maternal”: sus hijos quedan confortados al invocar su nombre. “Providente”: es invocado este nombre en los peligros y necesidades. De la mano de la Virgen, escuchadora y operante de la palabra, nos adentramos en la palabra de hoy, llena de imágenes: árboles de sanas raíces, corazón del hombre, roca que fundamenta la casa.

Para llamarnos a la bondad, a la fecundidad, a la profundidad, Jesús describe muy bien estas imágenes. El árbol es conocido por su fruto. Hay árboles sanos y árboles dañados. Y cada árbol da sus frutos según su propio ser: por ejemplo, los espinos no dan racimos. De la abundancia del  corazón del hombre habla la boca. El corazón que atesora bondad sacará el bien; el corazón malo de la maldad saca el mal. Colocamos la roca en lo profundo de la casa, como cimiento, después de cavar y ahondar; nada podrá contra la casa la arremetida del río en crecida. Otra suerte, bien distinta, correrá la casa edificada sobre la arena.

Solo nos queda examinarnos ante Dios y los hombres, a la luz de la Palabra. ¿Qué frutos damos nosotros?  Lo primero es la vida, es el ser de cada cosa, y luego vienen los frutos. No basta la fronda de hojas y colores del árbol. No es lo más importante los títulos, la posición social, las vestiduras de las personas. Lo importante son los frutos que, en lo humano y lo divino, son los frutos del Espíritu: la amabilidad, la paz, la alegría, la mansedumbre, la humildad y el perdón. ¿Qué atesora nuestro corazón? ¿Está lleno de Dios? También podemos preguntarnos, ¿cómo habla mi boca? ¿Juzgando a la gente, con amargura, infiel a la verdad, con agresividad y soberbia? ¿Con palabras amables, con cariño y respeto, con nobleza y verdad? Bajando a la tercera imagen, ¿edificamos nuestras vidas sobre roca o sobre arena? Existe el riesgo de quedarnos en el cartón piedra de una apariencia de fachada. Huyamos de la superficialidad que supone correr tras los gestos de moda, la vanidad, la frivolidad. Podemos ejemplificar: antes ser que tener; antes vivir que hacer; antes la fecundidad de lo que hacemos que hacer muchas cosas; antes sentido y experiencia de Dios que mucho decir “Señor, Señor”.   Busquemos siempre la raíz, el centro, la unidad de vida. Pongamos nuestro corazón junto al corazón de Dios.

Comentarios

Deja tu mensaje:

Myrog1957
Myrog1957

el 11/9/15
Hoy honramos el dulce nombre de María, y quien más que ella para darnos ejemplo de dar buenos frutos. BENDITO EL FRUTO DE TU VIENTRE. Pidamosle a Ella que se entregó, por entero, interceda por nosotros para que nuestra vida sea ese árbol bien abonado de donde todos recojan grandes y buenos frutos de amor, justicia y paz.
Me gusta 0
yanet ocamoi l
yanet ocamoi l

el 12/9/15
El señor en esta palabra nos insiste en que seamos esa roca firme. Bien cimentada sin debilidasdes ni flaquezas q nos llenan de ojarazca y no nos dejan producir esos buenoa frutos que el señor quiere. Porque nos dejamos llevar de rabias, rencores envidias de criticas , al hermano que en lugar de ayudarlos acrecer sucede lo contrario hace que se undan mas en lo que los daña .pedirle al Señor Jesus q nos acreciente el amor y la caridad hacia nuestros hermanos, para dar testimonio de lo que hemos recibido de El.
Me gusta 0
Jose del Carmen
Jose del Carmen

el 12/9/15
Saludos cordiales amigos/as,
El entonces Saulo, complacido en la soberbia perseguía a los seguidores de Jesús, a los primeros Padres de la Iglesia, a su iglesia viviente y caminante a sus Santos hombres, mujeres y familias, así como la dejo Jesús pecadora pero fiel a su palabra a su propuesta, “Ya existía una Iglesia, la tradision, la doctrina”. Ha sentido la paciencia en El y esa paciencia El mismo la remite en sus actos, sus palabras, su forma de pastorear y su acogida, su arrepentimiento. No nace en su corazón ofender, no busca en sus homilías la ofensa! a los demás porque es autentico el encuentro, su ministerio lo lleva claro, no ha sido un cargo mundano, ni se abroga ser el mismo la diferencia, El reconoce que más paciencia han tenido con EL. Ha tenido en su corazón la » ver comentario
Me gusta 0
Ruy Edmar
Ruy Edmar

el 12/9/15
Hace algunos años, visitaba un centro de capacitación para niños en situación de desventaja. Fue alentador escuchar a los beneficiarios que en forma personal nos hicieron conocer la infraestructura, los equipos del centro y las bondades del sistema. Fue entonces que yo recordé: De la abundancia del corazón habla la boca, estos niños estaban agradecidos de capacitarse para iniciar su vida productiva y afirmar sus valores, el que es bueno, de la bondad que atesora en su corazón saca el bien, y el que es malo, de la maldad saca el mal; porque lo que rebosa del corazón, lo habla la boca.
Me gusta 0
Ana MLS
Ana MLS

el 12/9/15
Hoy el Evangelio me hace recordar aquel verso:
"Haz el bien y no mires a quien"
Me gusta 0
Josep- BCN-
Josep- BCN-

el 12/9/15
Muchas gracias al autor de este comentario al Evangelio de hoy. Me ayuda a interiorizarlo. Saludos.
Me gusta 0
Jorge A.
Jorge A.

el 12/9/15
Gracias Señor por Tu Palabra.
Alabado seas Señor Jesús. En Ti confío Tu eres el camino, la luz, la verdad y la esperanza de vida.
Amén.
Me gusta 0
Procopio
Procopio

el 12/9/15
Debemos reconocer que nuestros frutos son nuestras virtudes y cualidades cultivadas con oracion y esfuerzo.Con ellos nos ayudamos nosotros mismos y a los demás.Si solo cultivamos derechos y todo el mundo solo tiene derechos el sistema colapsa,por lo que es imprescindible respetar los derechos pero,sin duda alguna ,cultivar a la vez virtudes y cualidades que humanicen y den sentido a la vida.
Me gusta 0
raimundo goyane
raimundo goyane

el 12/9/15
Virgencita que siempre transitas a mi lado, gracias por acompañarme a edificar mi vida, por ser consejera y guía espiritual, nada fue fácil, la adversidad se adueñó tantas veces de mi vida, vientos, tempestades, temblores, pero nada movió las piedras y en ellas me refugié hasta la salida del sol, y en esa luz hoy saboreo los frutos de todo lo que hace a mis afectos y me ayuda a seguir camino. Gracias Señor por tus consejos diarios, por guiarme como el sarmiento a la vid, por disfrutar la vendimia con la esperanza de nuevas cosechas, gracias Señor por permitirme mirarte a los ojos y decirte, Señor, Señor aquí está tu aprendíz.
Me gusta 0
Magaly
Magaly

el 12/9/15
Gracias madre por llevar el alto tu dulce nombre de MARIA gracias por acogerme como hija yo te acojo por siempre mi madre nunca mas me sentiré huérfana si tengo una madre que me ama su nombre es MARIA amen c
Me gusta 0
Alicia
Alicia

el 12/9/15
Que la palabra de Dios habite, siempre en nuestra mente, en nuestro corazón, para ser ejemplo vivo de que Dios ha obrado en Nosotros como obró en Pablo y en todo tus discípulos.. Todo lo que hagamos sea para la gloria de Dios, de lo que pensemos, y sintamos, de testimonio nuestro comportamiento.

El evangelio nos habla de así como el árbol da fruto según su especie, el manzano da manzanas, el higo produce higos, es semejante nuestra vida espiritual, y de lo que hay en nuestro corazón habla nuestra boca, Si nos formamos en el bien produciremos frutos para el bien. No basta decir Señor, Señor, lo importante no es solo hablar bien de Dios, sino hacer su voluntad y así ser una revelación de su rostro y de su presencia en el mundo.
Señor gracias por tu palabra, concédenos » ver comentario
Me gusta 0
Nestor Valdivie
Nestor Valdivie

el 12/9/15
Dulce Nombre de MARIA, Madre bondadosa ,Gracias por siempre protejerme con tu Santo Manto.a mi y a todos a quienes encomiendo a tus Ojos Misericordiosos. Que tu Dulce Hijo Jesus nos reciba en su Corazon Sagrado, para poder cumplir su Santa Voluntad.
Me gusta 0
José Luis
José Luis

el 12/9/15
pidamos a nuestra Madre María Santísima que nos cubra con su manto, para ser mejores y dejemos las cosas negativas que cada uno tenemos, y que a los ojos de Dios Padre seamos unos buenos árboles y demos frutos buenos, y que en ningún momento vayamos a dar frutos malos , hermanos recemos juntos por cada uno de nosotros y nuestra comunidad familiar donde habitamos, para que exista paz, amor y tranquilidad siempre, porque sabemos que somos hijos de Dios y María es nuestra Madre, que nos escuchara y protegerá en todo momento y lugar
Me gusta 0
jose Rojas
jose Rojas

el 12/9/15
Saludos queridos hermanos en cristo jesus "pidamos al señor Q nos ayude a ser autenticos cristianos capaces de dar buenos frutos siempre imitando a la llena de gracias "amen
Me gusta 0
jose perez
jose perez

el 12/9/15
ola me gusta leer los comentarios ay cosas que quedan mas claras bendiciones hermanos
Me gusta 0
humberto 1908
humberto 1908

el 12/9/15
Todos los días entro en esta pagina y me ayuda muchisimo para se mejor cristiano y aprender la palabra de Dios, magnificas las reflexiones de Conrado Bueno, DIOS lo bendiga y lo proteja siempre.AMEN
Me gusta 0
Fabiola
Fabiola

el 12/9/15
Oremos y pidamosle a Maria que nos acompañe y nos proteja con su manto bendito y que interceda por nosotros ante su divino hijo ahora y siempre para que nos cubra con su preciosa sangre.
Me gusta 0
Maribe
Maribe

el 12/9/15
Me encanta esta página, me acompaña todos los días, gracias
Me gusta 0
escribir comentario
Por favor escriba las letras como se muestran.