Comentario al Evangelio del

José María Vegas, cmf

La plenitud de la ley

A veces tendemos a contraponer la antigua ley mosaica, resumida en los diez mandamientos, a la nueva ley del Evangelio, que encuentra en las Bienaventuranzas su máxima expresión. Nos parece que nos da pie para hacerlo hacerlo el mismo Cristo, que dice que no es el hombre para el Sábado (es decir, la ley del Sabbat que ordena el descanso), sino el Sábado para el hombre (cf. Mc 2, 27; Mt 12, 1-8; Lc 6, 1-5); y también Pablo y su polémica contra la ley en nombre de la fe y la gracia, que hoy también refleja en la contraposición entre la ley escrita que mata y el Espíritu que da vida. Pero, he aquí, que Jesús, tras proclamar las Bienaventuranzas, parece venir a desautorizarnos. ¿No se da aquí una cierta contradicción? ¿No es cierto que el Evangelio del amor y la gracia ha dejado obsoleta la antigua ley con sus múltiples prescripciones? ¿O habremos de entender que la Buena Nueva de Jesucristo se añade a la antigua ley, dejándola intacta? ¿Qué significa, en definitiva, “dar plenitud”?

Para comprender estas tensiones y aparentes contradicciones es bueno no quedarse en la literalidad de las palabras, sino mirarlas en el contexto de toda la predicación y actuación de Jesús y también en el modo en que se entendió esto en la primitiva Iglesia (y aquí, ciertamente, Pablo es una autoridad de referencia). Llevar algo a plenitud significa alcanzar una perfección que supera, pero que también conserva, aquello que se perfecciona. Si la mejor expresión de la ley mosaica son los diez mandamientos, por los que reconocemos a Dios, respetamos y hacemos el bien a los más cercanos, y nos abstenemos de hacer el mal a todos los demás, todas estas exigencias alcanzan su perfección en la ley del amor a Dios y al prójimo. Y esa perfección y plenitud la descubrimos en Jesucristo, que nos ha dicho de manera definitiva quién es Dios: su Padre y nuestro Padre; y quién es nuestro prójimo: no sólo los más cercanos (padre y madre, hermanos y poco más), sino todo ser humano, hijo de ese Dios, Padre de todos, y especialmente el que se haya en necesidad.

Si la perfección de la ley es el amor, podemos entender que, a veces, ciertas prescripciones rituales (como la ley del sábado) hayan de ceder ante la exigencia de hacer el bien al necesitado. ¿Cómo entender, entonces, ese aparente legalismo contenido en la exigencia de no saltarse uno sólo de los preceptos menos importantes? Mirado desde la centralidad del mandamiento nuevo, lo comprendemos en el sentido de que el verdadero amor no se limita con hacer el bien “en general” y a grandes rasgos, sino que baja hasta los más mínimos detalles, atiende con delicadeza a la persona concreta en sus necesidades reales, por muy insignificantes que puedan parecer la una y las otras.

Cordialmente
José María Vegas cmf

Comentarios

Deja tu mensaje:

Nadia almeida
Nadia almeida

el 10/6/15
Jesús hoy nos enseña que quiere que practiquemos la ley dada x dios que no la saca ni la contradice .sino que quiere que las sigamos . Con verdaderas acciones x amor a los demás por eso nos habla que el amor es la plenitud de la ley amor a dios y al prójimo que no comete ninguna falta a los mandamientos .los judíos se preocupaban mucho por actos puramente ritualistas y no de amor.perdón y misericordia a los demás .esa era la condena de Jesús hacia ellos .que nuestra única deuda con dios sea la del amor hnos .y que podamos tener el corazón mas cerca de dios cada día sin juzgar .en el amor
seremos probados .bendiciones a todos buen día hermanos dios nos ama.Jesús haga plena nuestra vida como plena y perfecta hizo las leyes De dios nuestro padre .todo es
Su merito gloria a » ver comentario
Me gusta 0
enatata124@gmai
enatata124@gmai

el 10/6/15
Cualquier ley sin amor o sin pensar en los demás es cruel pero JESUS nos enseña que el. Amor es la esencia de toda ley ya que nuestra vida necesita estar regida por leyes.
Me gusta 0
Alicia
Alicia

el 10/6/15
El cumplimiento de la ley de Dios, cuando lo hacemos como una obligación, tiende a esclavizarnos, pero si lo hacemos con el deseo firme de agradar a Dios encontramos la plena libertad.
La letra ya no mata, cuando se tiene el Espíritu Santo.
En el evangelio Jesús nos dice, que no vino a cambiar la ley; sino a darle plenitud. El propósito de Cristo, es que Se cumpla, el requisito espiritual l de la ley, de Dios en cada uno de nosotros. En ningún momento, Dios nos quiere esclavos. Sino. Libres para servirle, de pensamiento y de corazon.
Debemos ser consecuentes con la voluntad de Dios y servir en el evangelio
Enseñando la Verdad de Dios, que es Amor y misericordia.
Gracias Señor por alimentarnos cada día con tu palabra que es Vida. Verdad y Amor. Que siempre cumplamos » ver comentario
Me gusta 0
spalletta gusta
spalletta gusta

el 10/6/15
Mateo (5,17-19) Mi corazon pide grandeza y mi cuerpo pide miseria.Este cuerpo es un problema, no me deja llegar a Cristo, entonces 1ro: me propongo firmemente cumplir hasta el mas minimo precepto, y me pregunto ¿ por que perder un segundo en cosas vanas?
Me gusta 0
RAFAEL MARTINEZ
RAFAEL MARTINEZ

el 10/6/15
EL EVANGELIO ES MUY CLARO NO PODEMOS SER ORGULLOSO CREERNOS QUE SOMOS SUPERIOR A LOS DEMÁS , TODOS SOMOS CREADO POR DIOS Y NUESTRO DEBER ES CUMPLIR SUS MANDATOS PLENITUD. Y ASÍ SE CUMPLIRÁ SU PALABRA... AMEN
Me gusta 0
Olga E.
Olga E.

el 10/6/15
Cuando el amor vive en nosotros como norma de vida, tratando de ver al mundo y todo lo que lo redea como lo vería Jesús, actuando como El lo haría, el resto de los mandamientos , se dan por añadidura. La plenitud no nos puede llevar a obviar los mandatos escritos en piedra, simplemente tenemos que hacerlos efectivos por medio del amor a nuestros semejantes, de manera que todos nuestros actos deben ser para el bien común y la gloria de Nuestro Señor Jesucristo
Me gusta 0
Carlos
Carlos

el 10/6/15
Muchas gracias por el comentario. En verdad me ayudó a esclarecer muchas preguntas que tenía del Evangelio. Que Dios los bendiga a todos!
Me gusta 0
Graciela L.
Graciela L.

el 10/6/15
Señor, permiteme cumplir y enseñar tus mandatos para ser humilde y grande aquí y cuando este contigo,guíame para no caer, cuando estamos alejados de ti pensamos que es difícil seguirte con todo lo que pasa a nuestro alrededor y lo es pero cuando te conocemos, tú por medio de tu amor nos das esa fortaleza para
seguir. Y es verdad no nos sentimos esclavos sino libres pero en la verdad y el amor llenos del espíritu Santo y si cumplimos esos dos mandamientos de amarte a ti sobre todas las cosas y al.prójimo.como a mi mismo es como cumplir con todos los demás mandamientos porque así no haríamos daño a nadie y tampoco nos harían. Eres grande Señor, Bendito y alavado seas siempre mi. Dios,te amo, bendiciones, buen día hermanos!!!!!!!! ????
Me gusta 0
Jose Luis
Jose Luis

el 10/6/15
Dios nuestro Señor no vino a cambiar la ley sino a darle plenitud, y lo encontramos en las bienaventuranzas con su máxima expresión, bienaventurados los limpios de corazón por que ellos verán a Dios. Dios nuestro Señor nos mando a su Hijo Jesucristo para alcanzar el perdón y la misericordia, y nosotros debemos seguir ese ejemplo de perdón y misericordia, y quien la enseñe con espíritu de Fe será grato a los ojos de Dios nuestro Señor. Señor te doy gracias por tu palabra y reafirma e el don del entendimiento para poder trasmitir tu Palabra a mis hermanos(as).
Me gusta 0
Irma del Río
Irma del Río

el 10/6/15
Gracias,los comentarios de las lecturas siempre me ayudan a entender más las palabras del evangelio para seguir madurando en la Feracias, muchas g
Me gusta 0
Irma del Río
Irma del Río

el 10/6/15
Gracias,los comentarios de las lecturas siempre me ayudan a entender más las palabras del evangelio para seguir madurando en la Fe, muchas gracias y que Dios los bendiga
Me gusta 0
Bertha Gonzalez
Bertha Gonzalez

el 10/6/15
No hay ninguna verdad mas grande que el Espiritu Santo es el dador de vida espiritual. Ya en el tiempo de Moises Dios reflejo un poco de su gloria en el rostro de Moises. Ahora en nuestro tiempo el Espiritu Santo dejado por Jesus a todos los que queremos recibirlo, nos deja ese resplandor del Espiritu Santo, no solo en nuestro rostro, sino tambien en nuestros actos, de tal modo que solo nos queda exclamar: Bendito sea Dios por siempre. Un abrazo de amor para todos y sigamos en lucha hasta llegar a la meta.
Me gusta 0
Augusto Serna A
Augusto Serna A

el 10/6/15
El Señor les de la paz.
Hoy Jesús en el evangelio nos hace una seria advertencia: "El que se salte uno solo de los preceptos menos importantes, y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos. Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el Reino de los Cielos". Sin duda que es una sentencia para aquellos que se arrogan el derecho a interpretar la Ley de Dios a su manera en una iglesia de garaje que montan donde quieren y como quieren, la mayoría de las veces con un anímo mercantilista, cuando la verdadera escencia de la palabra viva esta en la triple dimensión del amor: A Dios- al Projimo- Consigo mismo.
Me gusta 0
ARELIS
ARELIS

el 10/6/15
jesus nos habla hoy sobre la plenitud del amor, es decir amar como el lo hizo como nos enseño: sin limites sin distinciones a nuestros hermanos y al projimo. jesus nos habla de la libertad que tenemos para evangelizar con plenitus sus mandamientos con espiritualidad y con el corazon , la libertad de llevar siempre su palabra al mas necesitado y aprender a perdonar y tener misericordia hacia los demas eso seria el agrado mas hermoso hacia nuestro señor.
Me gusta 0
isidro
isidro

el 10/6/15
Muchas veces nos equivocamos, cuando hacemos penitencia pensando que si nos flagelarnos, estamos mitigando nuestros pecados, eso no es así, solo JESÚS hijo del todo poderoso se sacrifico por nuestros pecados, porque es el cordero concebido sin pecado, su sangre nos purificó, la mejor acción para ganarnos el perdón y el agrado de DIOS, son nuestras obras de misericordia, basadas en el amor a DIOS y al prójimo, porque si llevamos al señor en nuestro corazón, haremos cualquier cosa por el prójimo, sin dejar la oración, y eso es lo que realmente valora nuestro señor.
Me gusta 0
Ricardo Varón
Ricardo Varón

el 11/6/15
La ley de Dios se fundamenta esencialmente en amarlo a El sobre todas las cosas, amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. "Misericordia quiero y no sacrificios". La paz en los hombres se manifiesta en la medida en que asumamos la gracia de el Espíritu Santo en nosotros, para lo cual, debemos estar en gracia de Dios
Me gusta 0
escribir comentario
Por favor escriba las letras como se muestran.