Comentario al Evangelio del

Enrique Martinez, cmf

HACERLO TODO NUEVO


 

         Qué curioso es el ser humano: se pasa la vida tratando de cambiar y mejorar todas las cosas que usa...  pero es terriblemente inmovilista consigo mismo:  Cambiarse, mejorarse, corregirse, aprovechar mejor los propios recursos... es algo que no procuramos tanto.
          No siempre en nuestra historia hemos sido partidarios de los cambios. Fijaos en esta definición de «novedad» recogida en un Diccionario: «Cosa nueva y no acostumbrada. Suele ser peligrosa por suponer cambio de lo antiguo».
Un autor clásico recomendaba en 1531: «No os esforcéis en introducir cosas nuevas,
porque las novedades siempre acarrean enfados y escándalo en las gentes
».
¿Y acaso no se suele decir «no hay novedad» como sinónimo de que todo está bien?
¿Y no dice también un refrán que «más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer»?

      Pero en estos tiempos nuestros resulta que si algo es nuevo, ya por eso merece la pena. Las cosas no valen por ser buenas, sino por estar «recién» fabricadas.
Un político no debe resolver los problemas, debe «cambiar» lo que sea.
Una película hay que verla, o un disco hay que comprarlo porque «es lo último».
Y si hablamos de «cacharros», la cosa llega a ser ridícula.
Si te has comprado un ordenador, o un móvil o una tablet el año pasado, puedes estar seguro de que ya tienes una verdadera pieza de museo. Porque ya ha salido uno nuevo (o está a punto de salir) que te da acceso libre a la nube, que tiene pantalla curva y reflejos azulados que son buenísimos para la vista, que detecta y elimina los virus solito, sin preguntarte, y con un disco duro de 1000 Gigas, para que te quepa la próxima nueva versión de Windows. El «nuevo modelo» tiene un teclado con "reposamanos bicónico", pantalla telescópica, doble servicio cruzado para Internet, memoria de intracolágeno ecológico, ratón de polietileno reversible, y sistema de apagado automático cuando le dices «corta y desenchufa».
       Hay veces que inventamos más de prisa las cosas que las palabras. Y entonces, al dentífrico que ayer tenía flúor, ahora tiene «biflúor», mañana tendrá triflúor, y pasado «euroflúor refrescante con sabor de melones salvajes»... aunque sea la mismísima pasta de dientes y te los deje exactamente igual que siempre.
        El caso es cambiar. Si no plantan encima de cualquier producto la etiqueta de «nuevo», parece que no se vende.  Aún tendremos que ver anuncios que nos ofrezcan bebés con supervesícula de doble capacidad, articulaciones irrompibles, riñones con ultrafiltro de orina reciclable, y cerebros de cociente máximo garantizado.

         Cambiar, mejorar, inventar, renovar... Cambiará uno de peinado, de modelo de ropa interior, de corazón, se estirará la piel, se recortará las orejas, se pondrá un ombligo esférico con un chip que le tome la tensión y el nivel de colesterol, pero...
Pero el ser humano sigue estando aburrido, sigue teniendo el corazón sediento de felicidad, sigue sufriendo en sus relaciones amorosas, sigue echando de menos una familia estable y compenetrada, sigue siendo egoísta e insolidario, se deja llevar por lo más fácil, tiene cada vez más caprichos, necesita cada vez más cosas, está cada vez más estresado, se siente frustrado por no triunfar de manera automática sin sacrificios, sudor y esfuerzo, aparenta delante de los demás lo que no es... Sigue viviendo en un mundo lleno de injusticias, prejuicios, desigualdades, derroche de recursos naturales, individualismo... Esto no tiene nada de nuevo.
       Y si el jersey o la falda son del año pasado ya no valen, y hay que conseguir otro «nuevo» cuanto antes. Pero parece que no le hacemos ascos a llevar el interior lleno de óxido, chatarra y malos olores, a seguir con nuestras mismas manías, defectos, obsesiones, ideas fijas, costumbres dañinas, vulgaridad, mediocridad, cansancio y rutina...
Estamos dispuestos a cambiar lo que sea... menos a nosotros mismos.

        La novedad nos da siempre un poco de miedo, porque nos sentimos más seguros si tenemos todo bajo control, si somos nosotros los que construimos, programamos, planificamos nuestra vida, según nuestros esquemas, seguridades, gustos. Y esto nos sucede también con Dios. Con frecuencia lo seguimos, lo acogemos, pero hasta un cierto punto; nos resulta difícil abandonarnos a Él con total confianza, dejando que el Espíritu Santo anime, guíe nuestra vida, en todas las decisiones; tenemos miedo a que Dios nos lleve por caminos nuevos, nos saque de nuestros horizontes con frecuencia limitados, cerrados, egoístas, para abrirnos a los suyos. (Papa Francisco)


          Si dedicásemos la décima parte de los esfuerzos que emplean los diseñadores de chismes varios a mejorar nuestro corazón, nuestro «yo», habríamos convertido el mundo en un lugar maravilloso.
¿Por qué no renovamos nuestro «cajón de sueños», proyectos y utopías, y dejamos que Dios meta unos pocos de los suyos...?
¿Por qué no cambiamos la vieja tela de la desesperanzas por un tejido nuevo antiarrugas e «inencogible»y a prueba de fracasos? Como el funcionario real del Evangelio, volver a casa con esperanza de que las cosas estarán distintas, después de haber escuchado la Palabra.
¿Qué tal si ponemos un «receptor antirruidos» en nuestros oídos para poder escuchar el corazón de los hombres que sufren?
¿Qué tal si estrenamos alguna Viagra que ‘levante’ nuestra desgana a la hora de comprometernos en ayudar a cualquiera que nos pueda estar necesitando?
¿Qué tal si nos instalamos algún zumbador electrónico que nos avise cuando estamos gastando nuestro dinero en cosas innecesarias, o estamos desperdiciando papel, luz, agua, teléfono, tiempo, energías...?
¿Por qué no buscarnos un «móvil» que nos permita estar continuamente en contacto con nuestro propio interior, para escuchar lo que nos dice, y que tenga cobertura permanente y gratuita con el Dios de la Vida y del Amor que hace nuevas todas las cosas?
¿Qué tal si llevásemos presintonizadas las palabras: gracias, perdón, cuenta conmigo, te lo regalo, te quiero, tu hijo vive... para que saliesen más fácilmente de nuestros labios?

       No sé. A mí esta Cuaresma me suena a intentar e inventar cosas nuevas.
Os aseguro que alguno de estos «ingenios» me lo pienso instalar, y estoy dispuesto a diseñar todos los que hagan falta, y ofrecerlos gratis a quien quiera compartirlos conmigo. Porque me gusta colaborar con el proyecto de Dios: un cielo nuevo y una tierra nueva, y una personas nuevas, y una sociedad nueva....
Porque estoy dispuesto a tomarme en serio la invitación de San Pablo: Ser «Hombres Nuevos». Y veo que me hace falta un buen cambio. «Conversión» , que decimos los cristianos.
¿Qué voy a intentar, qué va a ser en mi «lo nuevo» (con la ayuda de Dios, claro)?


(Enrique Martínez, CMF sobre algunas ideas de Martín Descalzo)

Comentarios
futuro futuro
el 15/3/15
QUE PALABRAS ,CUANTAS VERDADES ESPRESAS,¿POR QUE TEMEMOS TANTO MIEDO A CAMBIAR ?YO AFIRMO QUE ES LA COMODIDAD LA QUE NOS DEJAN IMPASIBO ANTE TANTAS COSAS,PERSONALES,DEL MUNDO EN GENERAL.YO QUIERO UNIRME A NO SEGUIR LAMENTANDO DIA TRAS DIA.¿COMO SE HACE?
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Gianella Gianella
el 16/3/15
Es una verdad que a pocos se le ocurre y son pocos los que las respetan o crean en ella
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alfredo guzman alfredo guzman
el 16/3/15
excelente ojala todos viniéramos con el chip del perdón y la paciencia incorporados, sin importar lo que la gente piense y sobre todo que hay algo mas importante que todo el dinero y las comodidades superfluas y pasajeras que este compra y es el amor por el proximo
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Edgar Guerrero Edgar Guerrero
el 16/3/15
Dios nos invita a ser creativos, en este mundo globalizado no permitamos que el confort nos haga olvidar de los más pobres, de los que sufren, de los que no cuentan.
Debemos trabajar por la Justicia para que el Reino de Dios venga
a nosotros, dejemos que sea El quien nos indique el camino.
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Trinidad Trinidad
el 16/3/15
Hermoso comentario ,a veces nos hace falta un sacudon,un miedo ,un desafio ,un desconsuelo Para valorar lo que es la Vida y todo lo que hay en Ella,nos enfrascamos en problemas triviales ,ropa nueva,carro Nuevo,nuevas adquisiciones ,hay saber que no es malo adquirirlos con trabajo y sacrificio ,pero tambien saber que no todo es lo material, hay que alimentar el espiritu y sanar el cuerpo de que vale Si tenemos to do y no salud Amor y Esperanza intentemos YA, sera difirentes ,no nos dejemos vencer por los problemas de mañana resolvamos lo de Hoy,pensando en nuestro bienestar y un poco mas en los demas, DIOS Mio Señor ayudanos a todos aquellos que Te necesitamos y danos la fortaleza de seguir por el camino del Bien,ILUMINANOS con la LUZ de poder ,Alabado seas por siempre Santisimo Jehovah » ver comentario
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Elena Pareja Elena Pareja
el 16/3/15
Ojalá. Ese es el cambio nosotr@s, con la ayuda de nuestro Señor.
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Laura González Laura González
el 16/3/15
Señor te entrego mi vida el día de hoy, te pido que cambies todo lo malo que hay en mi interior, renuevame, para poder alcanzar la paz y felicidad que tanto anhelo en mi familia!!!..Amén
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Jorge A. Jorge A.
el 16/3/15
Gracias Señor por Tu Palabra.
Si hay que cambiar.
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Gloria Inés Gloria Inés
el 16/3/15
Gracias por tan buena reflexión. Qué bueno abrieramos nuestra mente y nuestro corazón a la novedad del Evangelio y actuaramos según sus principios. Libranos Señor del consumismo fatal. Destierra de nuestro corazón la indiferencia ante el sufrimiento del hermano.
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Noelia Torres Noelia Torres
el 16/3/15
Ja ja ja excelente para un lunes
!!!!! Sin desperdicios !
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Magdalena Magdalena
el 16/3/15
Excelentisimo comentario y con lenguaje bien directo !!!
Lo guardo. lo reflexiono lo difundo
Gracias Enrique Martinez
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isidro isidro
el 16/3/15
Excelente, si la verdadera conversion está en cambiar todas nustras malas actitudes, por las mejores formas de comportamiento con nosotros mismos, con nuestros semejantes y asi cambia nuestro corazon hacia DIOS, que difuicil es cambiar y sobre todo cuando esto significa cambio de vida, de supuestos goces a una vida mas aplomada, mas interesada por ayuda al projimo que pos nosotros mismos, por eso es que vale la pena, por eso es que DIOS valora este cambio. Es dificil, pero sino lo intentamos nunca vamos a cambiar, y los resultados seran nefastos para nosotros.
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Guiracocha marc Guiracocha marc
el 16/3/15
Senor mi Dios quiero cambiar mi corazon para hayudar a mis hermanos necesitados a. Los que sufren darles consuelo amen
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Delia Chavez Delia Chavez
el 16/3/15
Felicidades por esta reflexion tan amplia y de acuerdo con la realidad de nuestro vivir, nos preocupa todo, es cierto, y eso iso nos lleba a preo uparnos solo en nuestro Yo, olvidandonos de tods la neceidad de quienes estan a nuestro alrededor!! Gracias una vez mas hermanos, Dios los bendiga siempre.
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fidencio fidencio
el 16/3/15
confiar en Jesucristo al 100% con el no vamos a perder vamos ala fija
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Sofía V. Sofía V.
el 16/3/15
Palabras muy sabias, q diferente sería nuestro mundo si llevaramos a la práctica todo esto. Consumismo y más consumismo, sin pensar en lo más importante, lo q trae la verdadera felicidad. Señor, haz nuestro corazón semejente al tuyo.
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Dayana Dayana
el 16/3/15
Porque es tan dificil aceptar los errores que cometemos y no hacemos un cambio en nuestras vida, por amor, amor a uno mismo y amor a nuestra familia, cambio para bien.
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Alicia gomez Alicia gomez
el 16/3/15
Me quedo sin palabras!!. Su comentario es excelente, muy apropiado e inspirado. Gracias por hacerlo, necesitamos pensar así; y sobre todo actuar. Así. Y haremos un mundo nuevo, con hombres nuevos. Según la voluntad de Dios...Bendiciones mil.. Gracias.
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Laura Leonor Da Laura Leonor Da
el 16/3/15
¿Que lindo es escribir así verdad cuantos de los que Reflexionamos realmente llevamos a la practica escribo porque veo cómo son los "¿llamados católicos o cristianos quien extiende las manos?" ¿para preguntarse? ¡Creo en Dios por sobre todas las cosas y sé que estar en mi soledad con Dios ya me siento rica aún cuando muchísimas veces ni para comer? "¡Soy Escritora, tengo trabajo muy poco, tengo títulos que nunca avalan nada y amis 59 años pienso al leer, y leer el comentario del que Reflexiona y los que comparten, lo cual agradezco me ayudan acrecer!"
¡Seguimos sin trabajo, mi hijo tiene estudios Universitarios con 30 años es peor que los pobres jubilados que son descarta bles? ¡que poca valorización existe en el Mundo y mi País Argentina aquí hay que ser del partid » ver comentario
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rvelìn rvelìn
el 16/3/15
Hombre y Mujer nuevos que difícil serlo para Dios y para el prójimo el cómodismo de la modernidad reinante en la actualidad nos ata a lo pasajero y antíguo es mejor lo viejo que lo nuevo nos asusta hacer un cambio de nuestra vida es rico el pecado nos han acostumbrado desde pequeños si no tenemos lo que ofrece el mundo material no podemos ser felices pensando que el tener es todo el ser y lo Espiritual queda en segundo plano, es verdad el cambio duele pues es mejor hacer lo fácil lo mal acostumbrado.Pidamos al Espítu Santo nos de el valor de ser hombres nuevos de esperanza,amor y caridad
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Mery Buestán Mery Buestán
el 16/3/15
Con Dios Todopoderoso se puede cambiar, tratemos de renovarnos ahora que estamos en la cuarta semana de cuaresma, donde podemos mejorar nuestra vida tratar de enmendar los errores cometidos y no seguir con actitudes nada buenas para nosotros. Hagamos un esfuerzo y vamos a ver que todo se puede con la ayuda e iluminación de nuestro Padre Dios.
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