Comentario al Evangelio del

Fernando Torres Pérez, cmf

 

      Hay que reconocer que Jesús sabía decir las cosas. Sencillamente contaba historias. Él no se dirigía a nadie en especial. En esta ocasión ni siquiera decía que todos los fariseos fuesen como el de la historia. Él sólo contaba la historia de “un” fariseo. El protagonistas de su historia era un fariseo pero también había podido ser un cartero o un policía o un maestro o un soldado o un sacerdote o... Y podemos seguir poniendo todas las profesiones del mundo. Porque en todas las profesiones hay gente que se siente muy seguro de sí mismo. Y que, no sabemos si para sentirse aún más seguros de sí mismos terminan despreciando a los demás y mirándolos de arriba a abajo. Repito. No estoy seguro de si se sienten seguros de sí mismos y por eso desprecian a los demás o si desprecian a los demás para poderse sentir seguros de sí mismos. 

      Lo malo no es sentirse seguro. Lo malo es despreciar a los demás, tanto si es consecuencia como si es causa de la seguridad propia. Porque los demás son hermanos y hermanas. En este mundo todos estamos al mismo nivel. Todos cargamos con nuestras miserias –y esos que se sienten tan seguros de sí mismos también las llevan consigo, aunque a veces no quieran  mirarlas, las nieguen o las escondan bajo tierra–. La verdad es que todos tenemos el tejado de cristal. Ya lo dijo Jesús, cuando lo de la pecadora a la que querían lapidar: “El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra.” Y todos se fueron. 

      Pero lo más importante, lo que de verdad nos une, no es la miseria que todos llevamos consigo, no es nuestra historia personal de errores y meteduras de pata. Lo que realmente nos une es que somos creación de Dios, hechura de sus manos, creación gratuita de su amor generoso, dignísimos destinatarios de su misericordia, de su amor, de su perdón. Eso es lo más importante que tenemos. Todo eso hace de nosotros una familia. Eso ciertamente es lo único que nos puede hacer sentir seguros de nosotros mismos: que Dios nos ha mirado con buenos ojos, que nos ama, que desea nuestra vida. A mí y a todos los demás. Que tiene para nosotros toda la misericordia y compasión del mundo. Para mí y para mis hermanos y hermanas. Ahí nace la verdadera auto-estima y la posibilidad de sentirnos seguros. Sin ninguna necesidad, por supuesto, de despreciar a los demás ni de sentirnos más que nadie.

Comentarios

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R.VELIN
R.VELIN

el 13/3/15
Creernos buenos sería mentir,todos somos pecadores de alguna manera, JESUS nos llama a la conversión del corazón, sólo El es santo, además que importante es la Oración con humildad Dios sabe antes que lo pidamos nuestras necesidades,debemos reconocer todo lo que somos y tenemos es por gracia y misericordia de El, por lo tanto que el Espíritu Santo nos enseñe a dar honor y cloria a su nombre por siempre somos de Dios a EL nos dirigimos día a día
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José Antonio
José Antonio

el 13/3/15
RUTA ESPIRITUAL
1. Empezar cada día con la ilusión de una nueva aventura.
2. Sentir que el prójimo es tu hermano y sentirlo como tu hermano y así desde el amor de hermano tratarlo con ese sentimiento.
3. Levantar el corazón a Dios y amarlo con todo tu corazón dándole gracias por todo lo bueno que hace por ti.

Si haces esto perfectamente ya lo has conseguido.
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patricia
patricia

el 14/3/15
Lmantable,pero el ego, lo material enceguece, la tv.y todo, muchos se creen superiores, otros indiferentes, ya no hay en quien confiar ,pareciera que estamos solos.en este mundo.yo soy imperfecta ,pero cuándo veo que no hay respeto ,amor unión me veo sola, y caigo, en lo mismo.
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Consuelo
Consuelo

el 14/3/15
Siempre hay alguien mas que otro talvez con estudios superiors, mas ricos ,mas grandes,etc pero jamas habra alguien superior a DIOS,por lo tanto podremos ser unos mas que otros en la Tierra ,pero a los ojos de DIOS todos somos iguales ,y cuando se muere todos tenemos el mismo final,miremos con los ojos que quisieramos que nos miren los demas,con la igualdad de que todos somos hijos de DIOS,perdonemos y que nos pardoned, Amemos Para sentirnos Amados y glorifiquemos juntos a nuestro Santisimo Padre Jehovah!!! Amen.
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Juan G
Juan G

el 14/3/15
Cuando ya existen las murallas, el sacrificio ritual recuerda el sacrificio real de cuando no existían. Es importante, pues, preservar la humildad de los tiempos sin murallas, que el sacrificio ritual mantendrá vivos en el recuerdo.
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Jorge A.
Jorge A.

el 14/3/15
Gracias Señor por Tu Palabra.
Te pido por los afligidos y los que sufren, que tu Palabra Señor Jesús es verdad y sabiduría,que nos ayuda a estar seguros espiritualmente.
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jose glz
jose glz

el 14/3/15
Buen dia o Dios la ensenansa de Jesus noslada con sensilles para que seamos sensillos umildes de corason grdias por permitirnos ser umildes y no ser mas que el otro detengamos el caminar rapido por la vida y escuchemos la palabrade saviduria
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Olga E.
Olga E.

el 14/3/15
Que el Señor en su infinita misericordia, me conceda un espíritu humilde, que nunca me sienta superior a los demás, que saque de mi esa incliniación fariseísta que llevo y a cambio me conceda algo de la sencillez y humildad del publicano, para reconocer mi condición de pecadora que siempre necesita de tu infinita misericordia. AMEN
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oscar MESC
oscar MESC

el 14/3/15
Podemos alcanzar la gloria y la verdad que es un sacrificio grande acercarse a servirle a nuestro Dios, por todo el entorno de pecado en el que vivimos y en un segundo , con algun mal comentario, una mala mirada, un desinteres; podemos perder eso que nos a costado tanto lograr, precaucion hermenos antes de hacer algun comentario, no valla ser que al igual que el Fariseo perdamos la herencia prometida
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Augusto Serna A
Augusto Serna A

el 14/3/15
"El Señor es bondadoso y misericordioso...no nos trata como merecen nuestras culpas", nos dice el salmista. Ante nuestra debilidad humana que nos lleva al pecado, Él viene y nos sana, venda nuestras heridas y nos devuelve la gracia de hijos adoptivos. Jesús quiere de nosotros un corazón sencillo y humillado, que se reconozca pecador y necesitado de Dios, como el de aquel publicano que agradó a Dios.
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Margarita
Margarita

el 14/3/15
La vida es un sube y baja. Hoy pecamos, mañana somos justos y obramos bien. Cuando pecamos o nos rodea nuestra propia miseria, necesitamos más de Dios y de nuestros hermanos que están "bien". Y cuando estamos "bien", por eso mismo, nos nace mirar a nuestro alrededor, ofrecer nuestros brazos, nuestras palabras y nuestro amor y ayudar al caído. Esa es la fraternidad. Por eso me parece muy importante la afirmación del Padre Fernando: Lo malo no es estar seguro de sí mismo sino menospreciar al pecador. Que el Espíritu de Jesús nos guíe y acompañe siempre, en el momento de alabarlo, agradecerle y ayudar al prójimo, y en el momento en que no somos nadie, metimos la pata, faltamos al amor y necesitamos de Dios y del hermano. Bendiciones a todos
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