Comentario al Evangelio del

Enrique Martinez, cmf

 

         La escena evangélica de este miércoles primero de Cuaresma nos muestra a un Jesús bastante enfadado, y diciendo palabras duras. No es de extrañar si leemos los versículos anteriores, en que el Señor ha expulsado a un demonio mudo, y la reacción de «algunos» es acusarle de que actúa bajo el poder de Belzebú, príncipe de los demonios. Es la ambigüedad de los signos (milagros). La multitud se quedó admirada, pero «algunos de ellos» pasan al ataque y además exigen un «signo del cielo». La ambigüedad de los signos y la mala actitud y la predisposición a «mantenerse en sus trece».
         Me hacía esto recordar algo que está ocurriendo hoy en nuestra Iglesia. Algunos hermanos, defensores a ultranza del Papa y sus enseñanzas, y de las tradiciones y costumbres de la Iglesia, se sienten incómodos, nerviosos, rebeldes y dispuestos a atacar cuando «este Papa» no parece de su agrado, y ven gestos y subrayados que les inquietan, así como el «riesgo» de que se cuestionen o sometan a discusión aspectos «intocables» aparentemente,, hasta hace muy poco. El Papa Francisco le decía a los últimos Cardenales recién creados: «Esas personas obtusas que se escandalizan ante cualquier apertura, ante cualquier paso que no encaje con sus esquemas mentales, ante cualquier caricia que no corresponda a su forma de pensar y a su pureza ritualista».

       Pensaba también que la «resistencia al cambio» es algo bastante generalizado en todos. Nos defendemos de los cambios. Unas veces pensamos que todo está bien (más o menos) y no es necesario hacer nada. Otras veces vemos muy claro lo que tienen que cambiar... los otros. O nos defendemos diciendo que «siempre ha sido así» y por lo tanto no puede ser de otra manera. O quizá sí creemos que habría que cambiar algo, pero... mañana, para lo mismo responder mañana. Que se encargue otro de intentar los cambios, etc. O incluso pretendemos cambiar a «lo de antes», cuando lo de «antes» ya no es «ahora».

      La llamada de Jonás en la primera lectura, y de Jesús en el Evangelio es a hacer un «cambio de vida». La «conversión» a la que nos llama la Iglesia es a un «cambio de vida». No es lo mismo hacer un cambio de vida, que hacer algunos cambios en la vida. No se trata de volver a confesarse de algunas cosas (aunque esté muy bien hacerlo, claro), y que en la práctica van a seguir «ahí».

     En la mentalidad bíblica, «convertirse es cambiar. Cambiar de actitudes y de pensamientos, porque lo que solemos pensar y lo que solemos hacer no favorece la llegada del Reino de Dios. Convertirse es darse la vuelta, dar la espalda a algo, dejar de mirar una cosa para mirar otra. Dejar de mirarse a uno mismo para mirar las necesidades del prójimo y preguntarse cuál es la voluntad de Dios sobre uno mismo y sobre los demás. No es un gesto que se realiza una vez, algo así como si cuando uno se ha dado la vuelta y ha dejado de mirar hacia dónde no toca, ya tuviera resuelto su problema. Darse la vuelta, en nuestro caso, no es un movimiento físico, sino una tarea existencial, que hay que renovar en cada momento» (Martín Gelabert, op).


         Y ¡uf! Esto sí que nos cuesta a todos. Bastante más que «40 días». Una tarea existencial. En el «Evangelio de los marginados» (Francisco) es donde se juega nuestra credibilidad como Iglesia. Sólo podremos seguir siendo levadura en la masa si nos teñimos de ternura, misericordia, compasión y caridad con los pobres.
Es una invitación a liberarse de las costumbres, de las presiones sociales, de las opiniones públicas, para dejarse llevar por el soplo del Espíritu. La conversión adquiere una forma concreta mirando y escuchando a Jesús: se trata del respeto a los pequeños y a los débiles, de la compasión por los que sufren, de practicar el perdón, de abandonar los caminos de la violencia, de entrar en el camino del amor y del servicio.

Concluyendo nuestra breve reflexión:

- La llamada a cambiar de vida va dirigida a mí.
- No se trata de «tunear» y hacer algunos reajustes
- Aprendamos de la reina de Saba a ponernos en camino (salir) para escuchar la sabiduría de Jesús, contemplarle, aprender su mirada, su compasión, su cercanía, su caridad
-Aprendamos de los ninivitas a escuchar la Palabra... y convertirla en acciones, sin retrasos ni excusas, ni esperando «signos» celestiales.
- Venzamos, como Jonás, la resistencia para salir, «ir a buscar, sin prejuicios y sin miedos, a los lejanos, sin miedo a la ternura y a la compasión y acoger evangélicamente a todos los que llaman a la puerta" (Francisco)
- Invoquemos, fervientemente al Espíritu, que llevó a Jesús al desierto para plantar cara a nuestras tentaciones y vencerlas (incluida la resistencia al cambio)
- Y que la caridad sea el criterio de nuestra auténtica conversión: "La caridad no puede ser neutra, aséptica, indiferente, tibia o imparcial. La caridad contagia, apasiona, arriesga y compromete, porque la caridad verdadera siempre es inmerecida, incondicional y gratuita". (Francisco)


Enrique Martínez, cmf

Comentarios
Edgardo Edgardo
el 24/2/15
En la primera lectura observemos que...

...la Palabra de Dios obedecida por un sólo hombre (Jonás) y predicada por un sólo día convierte a los habitantes de una ciudad enorme...

...primero la comunidad creyó, ayunó y se vistió de saco; luego lo hizo el rey, que después proclamó por su heraldo un edicto...

...Dios, Nuestro Señor, ve las obras buenas de cada uno y se compadece de todos...


Gracias de Dios para todos.

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Consuelo Consuelo
el 25/2/15
Para Cambiar solo se necesita ponerle Corazon ,y tener la seguridad de lo que hacemos le va a agradar a DIOS, no se Cambia de immediato ,todo toma un tiempo, hay que perdonar y perdonarnos hay que querer y querernos hay que DAR Para recivir y sobre todo hay que dar AMOR Para Cambiar el mundo.... y tener mucha FE en el perdon de Nuestro Señor Jesucristo y la reconciliacion con EL por todas las ofensas que cometemos y Tenga misercordia de nosotros....Bendito seas Santisimo Padre Jehovah!!! Amen.
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mariajose mariajose
el 25/2/15
Bendito sea Dios que tiene misericordia de todos nosotros.
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Ignacio Ignacio
el 25/2/15
Si los fieles se alejan de la Iglesia, no es necesariamente por culpa de ésta. a lo mejor la que tiene que cambiar es la sociedad y no tanto la Iglesia. Que yo sepa la Iglesia siempre ha estado con los pobres y sus santos han muerto en muchos casos por ellos. Se puede ser santo aún en esta sociedad podrida. El problema es que cuesta mucho y por eso la gente (cada vez más cómoda) se aleja. Más trabajo y sacrificio y menos cambia esto y cambia lo otro para que sea fácil. Hay que cargar con la cruz.. y la puerta es estrecha...
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Carlos Carlos
el 25/2/15
Hermana Consuelo, el nombre de Dios no es Jehova, sino Yahve. Buen día.
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recc1718 recc1718
el 25/2/15
Arrepintámonos; convirtámonos de la ignorancia al verdadero conocimiento, de la locura a la prudencia, de la injusticia a la justicia, de la impiedad a Dios. Son numerosos los bienes que se desprenden de ahí, como Dios mismo lo dice en Isaías: “La herencia es de los siervos del Señor” (54,17). No el oro ni la plata, ni lo que roe la polilla y los ladrones lo roban (Mt 6,19), sino el inestimable tesoro de la salvación... Es este el testamento que pone en nuestras manos el testamento eterno por el cual Dios nos asegura sus dones. Este Padre que nos ama tiernamente no cesa de exhortarnos, de educarnos, de amarnos y de salvarnos. “Sed justos” dice el Señor. “Sedientos todos, acudid por agua. Venid los que no tenéis dinero, comprad y bebed sin pagar” (Is 55,1). Nos invita » ver comentario
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rafael rafael
el 25/2/15
Quisiera hoy centrar nuestra reflexión sobre el perdón. Ante todo, debemos entender que el perdón no es un sentimiento, sino un acto de la voluntad. Cuando una persona nos ofende, se crea en nosotros un "sentimiento" (generalmente de resentimiento, pudiendo incluso llegar al odio) del cual, de manera ordinaria, no podemos tener control, pues responde a una acción que toca un área "espiritual" (lo mismo podemos decir del amor, la envidia y otros). Este sentimiento se incrementará con la repetición de acciones semejantes a las que lo crearon y/o reaccionando de acuerdo con el "impulso" natural de este sentimiento (en este caso, sería la agresión); en cambio, disminuirá, pudiendo llegar a desaparecer, con una respuesta contraria a la que el sentimiento genera. Perdonar es la decis » ver comentario
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Julia de perez. Julia de perez.
el 25/2/15
Nuestra convercion es un cambio de actitud,Solo.podemos cambiar si de verdad abrimos nuestro corazon al S.or y dejamos q el actue en nosotros ,sin esperar signos ni milagros.Si ya lo tenemos Jesus.!!
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daniel daniel
el 25/2/15
Carlos..ese es el problema que vivimos los que nos decimos "catolicos" ,que pasamos la vida "corrigiendo" al otro en las formas ."catolizando" al catolico...tan bonitas y edificantes reflexiones y en lo que te fijaste...
saludos
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luzmar luzmar
el 25/2/15
Los anexos,gráficos,imágenes, adjuntos al comentario están muy buenos hablan por si solos, gracias feliz día.
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gerardo gerardo
el 25/2/15
gracias Dios Padre por llegar a esta pagina y comprender que no estoy solo en esta lucha constante de tentaciones y olvidarme de mis necesidades espirituales. ayudar a mi projimo me hace estar mas cerca de Jesus, ya no critico a la gente como antes y los ayudo en lo que puedo.
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ROsmery Tarija ROsmery Tarija
el 25/2/15
En este evangelio el Señor nos invita a convertirnos con nuetras actitudes y pensamientos dejandonos abandonar nuestras voluntades y deceos a la voluntad de la Santa palabra de Dios. Dios muestrame como puedo mejorar mi vida , que cambios puedo hacer y quita todo lo que me agobia para dejarme llevar por el soplo de Tú Espiritu Santo y hacer tu voluntad como los Niinivitas que exista en nuestras vidas una verdadera Conversión
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herminia herminia
el 25/2/15
Que la paz de Xto. habite en nuestros corazones.
No soy buena grabandome las citas biblicas, pero en una de ellas dice "Déjense renovar por su mente", "He venido a traer fuego y ójala estuviera ardiendo".
Creo que DIOS TRINO, nos habla en el silencio cuando lo contemplamos, cuando somos greda en sus manos y solo entonces podremos ser SIGNOS para estos tiempos.
Por favor no dejemos de orar por nuestro querido PAPA FRANCISCO y por todos los UNGIDOS DE DIOS, para que guien a la iglesia conforme a su corazón.
Bendiciones
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Gladis barrient Gladis barrient
el 25/2/15
Debemos examinarnos nosotros mismos antes de juzgar a los demas, y empezar por cambiar todo lo que hay en nuestras vidas que no le agrada a Dios para hacer su santa y perfecta voluntad en nuestras vidas, asi lograremos la paz con nosotros mismos y con los demas.
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Edgardo Edgardo
el 25/2/15
Luego de releer los textos bíblicos reflexiona un poco más y responde a Dios en un momento de oración.

¿Estoy dispuesto(a) a moverme desde "los confines de la tierra" para escuchar la sabiduría que brota de la Palabra de Jesucristo?

¿Estoy dispuesto(a) a convertirme por la predicación de Cristo Jesús?

Si la respuesta fuera no...la reina del sur y los ninivitas se nos han adelantado.

Si la respuesta es sí...entenderemos mejor y aceptaremos incondicionalmente que el Hijo de Dios es también "el signo de Jonás" para nuestra generación.


Feliz día para todos.
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R.VELIN R.VELIN
el 25/2/15
VIVIENDO SIN RESERVAS NUNCA DE ENCONTRRÁS EN RESERVA. El miedo es que nos hace dudar de la misericordia de Dios, se cree que con nuetra propias fuerzas tenemos todo lo que somos hasta el momento en don EL nos dice sin mi nada pueden hacer somos de Dios Y hacia el nos vamos todo depente de nuestra conversión de nuestro interior del corazón no solamente de palabras todo el tiempo nuestra actitud debe ser de Fe,Esperanza y Amor no solamente en Cuaresma o semana Santa, en estos tiempos muchos andan en busca de milagros aíun otros en busca de brujos,adivinos,horoscopos, lecturas de cartas buscando la suerte o para que se baya la mala suerte si tu no cambias de actitud pues el mal esta dentro, busca al SEñor a JESUS solo EL tiene palabras de vida eterna
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Mery Buestan Mery Buestan
el 25/2/15
En esta cuaresma hagamos cada uno de nosotros el propósito de cambiar como dice el SEÑOR, nuestras actitudes, vicios, pensamientos, Dios mismo nos va a dar la oportunidad para procurar ser mejores cada día mediante la iluminación del Espíritu Santo, procuremos imitar a los de Nínive.
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Laura Leonor Da Laura Leonor Da
el 25/2/15
“¡La palabra de hoy es muy dura y muy fuerte!”
Ya que gracias a Dios nuestros padres nos han concebido con “amor”, y muchas veces la propia familia y la propias amistades, es discordia, abandono, dejándonos solos y vacíos una realidad muy triste…
Concluyo pensando: Amarlo a Dios más que a los demás no significa que debemos aislarnos de los demás: en los demás lo Amamos a Él mismo, incluso aquellos que no nos agradan, ¿fácil es amar lo que amamos, que difícil es amar lo que no nos agradan?”…
Señor apodérate de nuestros corazones del espacio más íntimo y personal de cada unos/nas de nosotros y tan heridos y llenos de cicatrices , para poder amar a los demás incluso aquellos que nos lastiman excluyen, menosprecian, exilio y condenan, sobre todo en la ayuda al » ver comentario
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Wilson P Wilson P
el 26/2/15
Dios nos da la oportunidad de escoger nuestras obras en la tierra, en el transcurso de nuestras vidas caemos en las tentaciones y como es de humanos equivocarse, tambien Dios nos da la oportunidad de corregir nuestros errorres, solo debemos arrepentirnos de nuestros pecados y comprometernos segun las enseñanzas de nuestro Señor Jesucristo a no seguir pecando mas
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