Comentario al Evangelio del

Fernando Torres Pérez cmf

 

      En todas nuestras naciones hay muchos monumentos a los personajes principales de su historia. Eso no significa que fuesen reconocidos en su época como tales. Más bien, en muchos de los casos, sucedió exactamente lo contrario. El reconocimiento llegó después de su muerte. Eso no pasa sólo en las naciones, en el mundo civil. Ha pasado también en nuestra querida Iglesia Católica. Pienso ahora en los teólogos condenados o puestos en cuestión poco antes del Concilio Vaticano II y actualmente reconocidos incluso por la misma Santa Sede: Teilhard de Chardin, Henrio de Lubac, Marie-Dominique Chen, Jean Danielou, Yves Congar, Von Baltasar. Algunos de ellos recibieron de los papas posteriores al Concilio el birrete cardenalicio.
      ¿A dónde voy con todo esto? Algo muy sencillo: no somos mejores que nuestros padres. Lo que hicieron ellos es muy probable que lo volvamos a hacer nosotros. Los profetas, los que nos traen nuevas perspectivas, los que nos sacan de nuestras casillas, siempre lo tienen difícil. Nos incomodan y por eso suelen terminar mal. Le pasó a Jesús. Le pasó a muchos de sus seguidores. ¿Por qué no le va a pasar también a los profetas de nuestros días?
      ¿Qué podemos hacer? Muy sencillo: abrir bien los ojos y los oídos para escuchar la palabra de Dios que está presente en los textos sagrados pero también en la voz de nuestros hermanos y hermanas y en los acontecimientos de nuestro mundo. Cuando algo nos incomode gravemente, nos haga sentir mal, no rechazarlo por principio sino abrir el corazón. Quizá sea Dios mismo que nos está llamando a cambiar de vida.
      Pienso en Monseñor Romero, obispo de San Salvador, asesinado. Era un hombre muy sencillo, tradicional. No pretendía ni quería hacer grandes cambios. Pero cuando llegó a su diócesis escuchó la voz de su pueblo, fue sensible a su sufrimiento. Y actuó en consecuencia. No se dejó llevar por la tradicional prudencia eclesiástica. Y denunció con valor a los que causaban ese dolor innecesario e injusto. Le costó la vida. Pero es que seguir a Jesús tiene eso: hay que entregar la vida para resucitar con Él.

Comentarios

Deja tu mensaje:

julio escalante
julio escalante

el 15/10/14
Msj gusta está ocion para las lecturas diarias
Me gusta 0
Miguel VIVAS
Miguel VIVAS

el 16/10/14
Paz y Bien; gracias a la generosidad y misericordia de DIOS me permite expresar su bondad y perdon. Soy pecador y sobervio el mensaje de hoy , el Evangelio y escuchar sobre la Doctora de la Iglesia es buen alimento para el espiritu, camino abierto para todos.
Me gusta 0
R.VELIN
R.VELIN

el 16/10/14
Nii entrais ni dejais entrar Jesus nos llama a la conversión somos responsables los unos de los otros, Dios quiere salvar a todos en Cristo por medio nuestro, no podemos creer que la Fe sea algo individual, no debemos ser piedras de tropiezo, sino que demos testimonio con valor de que Jesus es el único salvador
Me gusta 0
ana gladys
ana gladys

el 16/10/14
CRISTO NOS ENSENA A TRVES DE SUS PALABRAS QUE ESTA AQUI QUE SOLO DEBEMOS SEGUIR SU CAMINO QUE ES ARDUO Y DIFICIL PERO CON FE EN EL SE NOS HACE.MAS SENCILLO
Me gusta 0
Jose del Carmen
Jose del Carmen

el 16/10/14
Saludos amigos/as..
Días a tras fue “necios” luego “hipócritas” progresivamente alerta contundentemente, las consecuencias de los actos de estos contra aquellos que sus palabras “hablaban de Dios con DIOS” ni más ni menos aquí el texto sagrado pone de relieve el fin de la justicia divina: “se le pedirá cuenta..”. ¡Ay de vosotros, maestros de la Ley” y Jesús se dirige a aquellos “maestros de la ley” que en reflejan algo en común: silencio sepulcral y cómplice frente a las injusticias practicadas, una falsa piedad frente a lo que deben alabar y como alabarlo y dar gracias, falsa compasión y misericordia frente a los débiles (enfermos, mujeres, viudas, niños y adultos), ya inmersos en su falsedad casi irónica con su forma de vivir y vestir y que aferrados » ver comentario
Me gusta 0
Laura Leonor Da
Laura Leonor Da

el 16/10/14
El Cristo Poema
Pero muchas veces no lo escuchamos.
Él nos habla siempre con
hechos más que con palabras.
Cuántos milagros se han realizado
a lo largo de los siglos en la Iglesia,
en un poli deportivo, en los asentamientos,
en la catequesis, en la vesindad y
gracias a la fe, la esperanzas y
cuán poca confianza a veces tenemos?
Es Cristo quien nos está hablando
a través de todas estas obras.

Nos habla sobre todo en el silencio,
en un atardecer en el mar, en la brisa
cargada de fragancias de los campos,
en el canto de los pajaritos...
En las bellisimas flores, en la
Lluvia que riega la tierra,
son sus lagrimas derramadas
por y para la humanidad y
son las palabras de Dios que utiliza
para comunicarnos su amor.
Dios no nos habla en la
fuerza de la tormenta,
ni » ver comentario
Me gusta 0
Jorge A.
Jorge A.

el 16/10/14
Gracias Señor por conocer la Palabra.
En la vida real todo está al revés, aquí se valora lo
material, el que tiene poder, el dinero, etc. Cuando alguien
llega y predica con el amor, con justicia, con consecuencia, con respeto, etc, es un extraño. Lo maltratan, lo humillan.
Es como decir que en esta vida no entra la gente honesta, bondadosa, lo que es muy raro. Por eso y solo algunos son los dueños de todo y tienen el control, y a ellos se les debe el respeto sólo porque tienen. Pero aquella persona simple que lleva la Palabra no está con ellos , si no con la gente sencilla aquella que Nuestro Señor nos habla y esa gente sencilla es la sigue los pasos del Señor. Jesús con sus Palabras nos llama a seguir su camino de ser personas simples y con mayor razón si tenemos el cono » ver comentario
Me gusta 0
Laura Leonor Da
Laura Leonor Da

el 17/10/14
La intolerancia religiosa, política, y cultural y social es el rechazo al otro, es decir, excluir a una o más personas por sus preferencias.
La intolerancia religiosa, política, y cultural no acepta las diferencias de ningún tipo, persigue a quien no va de acuerdo con su ideología y busca eliminarlo.
Es no creerse: Reflexionando
Sólo se lidera de una sola manera estando predispuesto, proponiendo y no imponiendo: cuando se sirve a los demás a través del puesto de autoridad.
Lo difícil es no creerse el puesto y seguir siendo líder -si fuera el caso-
Con un corazón humilde y aferrado a lo esencial, no a las cosas del mundo sino a Dios.
29/09/2014
"¡No tengo JAMÀS NADA COONTRA USTED O USTEDES DIOS LOS BENDIGA Y PERDÒN POR TODO ME RETIRO!"
Resiliencia: simplemente amor
» ver comentario
Me gusta 0
escribir comentario
Por favor escriba las letras como se muestran.