Comentario al Evangelio del

Carlos Latorre, cmf

Queridos amigos:

Tal vez más de un padre o madre cristianos hayan oído decir a sus hijos o hijas:

“Mamá, papá, eso que tú nos dices en casa, en la calle no nos sirve.” Sí, la vida es otra cosa y nadie como los jóvenes experimentan la presión de la sociedad y sus valores frente a lo que sus padres les enseñan en casa. ¿Deben callarse los padres a la hora de inculcar principios y valores a sus hijos? ¡De ninguna manera! Por supuesto, hay que dialogar y hacer ver la verdad y la belleza de lo que en casa se les enseña.

Desde esta perspectiva tenemos que leer las palabras de Pablo en un tema muy actual de aquella primera comunidad cristiana de la ciudad de Corinto, ciudad grande, puerto de mar y con fama de comportamientos públicos nada recomendables.

El tema de la participación en los banquetes del culto en los templos de los paganos a nosotros nos resulta extraño, como les comentaba ayer. Pero la enseñanza sobre la libertad y el amor cristiano son de suma actualidad

Cometeríamos un error si atribuyéramos a las palabras de Pablo un sentido de condenación o menosprecio de las religiones paganas sin más. Lógicamente, el Apóstol no llama divinidades y demonios a aquellos ídolos de madera o mármol delante de los cuales tenían lugar las ceremonias de la gente devota de Corinto. Pablo no era tonto. Sabía muy bien que aquellos banquetes no eran inocentes reuniones cívicas o folclóricas a las que un cristiano convencido podía atender sin peligro de su fe. Los «verdaderos demonios» a los que allí se daba culto eran los demonios de la injusticia y de la explotación de los pobres.

Pablo presenta la eucaristía, centro y eje de la comunidad, como la expresión de una especie de parentesco «carnal», de misteriosa «consanguinidad» con el Señor. En la eucaristía se efectúa la comunión con Dios y con los hermanos y hermanas. El pan único que comemos lo simboliza y la comida en común lo realiza. «No pueden beber la copa del Señor y la copa de los demonios; no pueden compartir la mesa del Señor y la mesa de los demonios», concluye Pablo.

Finalmente, retomando el asunto de la libertad, el Apóstol repite otra vez que la caridad impone un límite a la libertad: yo me siento libre, pero no quiero que mi hermano sufra por mi forma de actuar. Es decir, por encima de mi libertad personal y mi forma de pensar, hay algo más importante que es el amor y el bien que tengo que hacer a mi hermano.
Jesús nos dice hoy en el evangelio: “No hay árbol sano que dé fruto dañado, ni árbol dañado que dé fruto sano. Cada árbol se conoce por su fruto.”           Y también: “¿Por qué me llamáis "Señor, Señor" y no hacéis lo que os digo?”

Con mucha facilidad se proclama a Jesús como «Señor», pero sin ningún compromiso, ni siquiera con el mínimo de sensibilidad por sus exigencias más sencillas  como tratar a todos por igual y dar una mano al que nos pide ayuda. Podemos llenar estadios para proclamar a los cuatro vientos nuestra fe en el poder de Jesús; pero cuando vienen las exigencias, el testimonio y los compromisos, todo queda en nada y  se desmorona nuestro compromiso cristiano  como la casa que fue construida sobre la arena.

Fe, renuncia y compromiso, son tres actitudes que manifiestan  la fe auténtica del discípulo.

Carlos Latorre
Misionero Claretiano

Comentarios

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R.VELIN
R.VELIN

el 12/9/14
De la abundancia que hay en tu corazón hablará tu boca ,corazón duro Y amargado,egoista darás frutos malos lo que siembras eso cosechas bien o mal todo eso esta edificada en casa de arena tarde o temprano todo viene abajo,mientras lo edificado en roca con Fe hay esperanza que confiados en Dios todo pasará,es facil Seño Señor de labios solamente pero vivir con Fe, renuncia y compromiso si es comlicado hoy en día,se dice mejoe es el tener que el ser
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herminia
herminia

el 13/9/14
gracias por compartir esta reflexión, que me motiva mucho en mi apostolado. Como dijo el Santo Juan Pablo II "el mundo no necesita de grandes oradores, sino, de TESTIGOS DE CRISTO.
una vez más MUCHAS GRACIAS.
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robertosoto
robertosoto

el 13/9/14
gracias por tan hemosa refleccion nos anima a fortaleser nuetra fe tomar la cruz de Cristo y remar Mar adentro.Dios bendiga a todos lo que se acogen a su Santa voluntad.
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gloriatr@hotmai
gloriatr@hotmai

el 13/9/14
Quiero que me llegue cada dia.a.mi correo el evangelio del dia, como puedo obtener la informacion
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Santos
Santos

el 13/9/14
Saludos hermanos en la fé.no se puede vivir las cosas del mundo y seguir a cristo.pero si vivir en este mundo siguiendo a cristo.con Dios todo y sin Dios nada.
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juan martín
juan martín

el 13/9/14
Es muy cierto el hombre habla siempre de lo que trae en el corazon, por esa razón hay q estar en continúa oracion para que los demonios se alegan. Con respecto a la familiel los padres ttienen q educar de acuerdo al evangelio sin tener miedos.

Saludos....
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Pedro Anibal
Pedro Anibal

el 13/9/14
Queridos hermanos, Hoy Jesús sale a proclamar una mas el evangelio de forma compasiva, pues pidamos-le que nos haga árboles buenos con frutos buenos, que seamos conocidos por nuestras obras de caridad, amor, bondad, reconciliación y sepamos afrontar el compromiso como Cristianos comprometidos, llenando los vacíos que aún nos falta llenar por el bien nuestro y de los que nos necesitan por que cultivemos siempre la ley del amor que encierra muchas grietas que a veces dejamos sin rellenar. AMEN
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gloria
gloria

el 13/9/14
esta reflexion nos lleva a pensar que no hay que confundir la libertad que Dios nos da con el libertinaje, si tengo la libertad de amar que sea en bien del hermano que nos necesita...hay que dar sin esperar nada.
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